Diversión y paz para los niños en la Plaza Bolívar (+Fotos)

La plaza central de la ciudad ofreció un sinnúmero de actividades recreativas y de aprendizaje a los peques y sus familias

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Los cuatro puntos cardinales de la Plaza Bolívar de Caracas se llenaron de color y diversión para ofrecerles a niños, niñas y adolescentes un conjunto de actividades recreativas y educativas que tuvieron como lema la paz y la reconciliación nacional.

Todo un despliegue de atracciones que reunió el trabajo de un gran número de entes del Estado puestos al servicio de toda la familia, en la que los protagonistas fueron los pequeños de la casa.

En la esquina de Gradillas, la pared del Concejo Municipal se fue llenando poco a poco con los dibujos de los rostros de los libertadores de la Patria pintados por los jovencitos.

Justo al frente, un gran papelógrafo vestía el piso e invitaba a escribir mensajes de paz. “Yo quiero que se acaben los conflictos y quiero que quienes lean esto deseen lo mismo”, contó el pequeño Gabriel.

Salto en saco y lanzamiento de pelotas eran los dos primeros obstáculos que tenían que atravesar los participantes de la yincana. Paso seguido escogían de un bol un papel donde estaba escrito un deber o derecho.

Este juego, explicaron los recreadores, les permitía a los pequeños decir lo que sabían o aprender acerca de sus responsabilidades.

El ludo con fichas humanas propició la risa de muchos, el mismo estaba ubicado al frente del Rincón del Arañero, un espacio destinado para la pintura, armar rompecabezas y leer aleccionadoras historias.

Manos enlodadas con arcillas permitieron dar vida a variadas figuras provenientes de la imaginación y creatividad de niños y familiares.

La esquina Principal se llenó de diversión con los juegos organizados por los integrantes del Movimientos Nacional de Teatro César Rengifo y la Coordinación de Saberes de la Fundación para la Identidad Caraqueña del Gobierno del Distrito Capital (GDC), principal organizador de las actividades por el Día del Niño.

Chalecos de valores y clínica de dibujos invitaban a los infantes a conocer sobre los principales atractivos turísticos del país. Allí los guías del Instituto Nacional de Turismo (Inatur) daban instrucción sobre el cuidado de los patrimonios históricos de la ciudad.

A ellos se unió la Ruta Turística dirigida desde la Casa Natal del Libertador en la plaza El Venezolano.

Ricos pudines de chocolate, arroz con leche y ponquecitos eran ofrecidos por Endrina en los quioscos de la Ruta Gastronómica de Sabores y Saberes, una iniciativa que le da la oportunidad a los socioproductivos, principalmente de la parroquia Catedral, de comercializar los productos artesanales que elaboran.

Los espacios internos de la plaza estaban invadidos de las carreras y juegos de los chiquitines que entendieron que todo estaba acondicionado para su agasajo.

“Es perfecto. Uno se sienta a conversar, a disfrutar como de costumbre de una tarde amena, mientras nuestro hijo juega. Son verdaderos espacios de paz; quien no entienda que esto es lo único que uno quiere, está mal”, fue la aseveración hecha por Natalie Omaña, habitante de El Paraíso.

Como ella, otros visitantes vieron con beneplácito las actividades dispuestas para que los niños y niñas de la ciudad pudieran disfrutar en sana paz de su día.

En medio de la diversión hubo espacio para que funcionarios de la Defensoría de Niños, Niñas y Adolescentes ofrecieran asesoría en materia de protección al menor.

Padres y representantes aprovecharon el momento para recibir orientación sobre centros ubicados en sus comunidades para tratar asuntos en esa materia.

Emociones extremas e instrucción

Para los más atrevidos y de emociones límite se ofreció la tirolina ubicada en la esquina Catedral. Allí los bomberos del Distrito Capital enseñaron a los niños cómo se hace un rescate desde grandes alturas.

Acompañaron el despliegue los jóvenes de la Brigada Juvenil.

Dentro de la plaza, chalecos, cascos y equipos de recuperación respiratoria (EPRA) eran colocados a los niños para que se sintieran como unos pequeños bomberos.

Madres emocionadas tomaban fotos para el recuerdo. “Me parece que todo ha sido excelente, no se conformaron con montar un colchón inflable y ya, han ido más allá y han ofrecido educación e importantes enseñanzas a los niños en su día”, expresó Marlene Azuaje.

Por su parte, el pequeño Jaender Escalante dijo que ponerse el equipo de un bombero lo emocionó mucho. “Me ha gustado todo, me pintaron la cara de hombre araña y todavía me falta mucho”, expresó.

“¿Qué son placas tectónicas?”, interrogó un funcionario de Protección Civil al iniciar una pequeña charla sobre el origen de los terremotos y temblores.

Quienes escucharon atentamente pudieron conocer que Caracas es una zona sísmica y que de allí la importancia de tomar medidas de precaución al momento de presentarse cualquier situación que tenga como raíz el movimiento de las placas.

Muchos de los niños manifestaban saber sobre el tema, bien porque se lo enseñaron en la escuela o por información dada por sus padres.

Cómo utilizar la línea de emergencia y qué hacer ante un ahogamiento o asfixia fueron otros de los conocimientos impartidos en el punto ubicado frente a la Catedral.

Justo al frente de las puertas de la sede del GDC, un grupo de jóvenes se disponía a hacer una exhibición de esgrima. La actividad captó la atención de los grandecitos que veían con admiración la destreza y la habilidad de los competidores.

“Es el mejor Día del Niño que se les ha ofrecido: diversión y educación”, manifestó una madre.

La música fue el componente de toda la jornada que se extendió hasta finalizar la tarde.

Voces del pueblo

Jeison Tejera
Habitante de la parroquia La Vega, 7 años

Es la primera vez que me lanzo en la tirolina, me gustó mucho. Vine con mis padres y mis hermanos y todavía me queda mucha diversión. Es un Día del Niño muy fino. Me gustó mucho que me hayan traído aquí.

Kirsten Pino
Residente de la parroquia La Pastora, 10 años

Escuché la charla sobre terremotos. En la escuela, en la TV, además de mi papá, me han enseñado mucho acerca de eso. Sé que en casos así hay que buscar un lugar seguro para protegerse de los derrumbes, por ejemplo.

Dancy García
Vecina de la parroquia Altagracia

Vine con toda mi familia. A pesar de la situación, se ofrecen espacios gratuitos para que los niños disfruten y eso hay que aplaudirlo. Hay de todo, los niños no se dan abasto para estar en todos lados. Mi hija está contenta y eso me agrada.

Kelly Rodríguez/Ciudad CCS

Fotos Alejandro Angulo/Javier Campos