Editorial | Pequeños yanquis

Mercedes Chacín

Hay significados de palabras que se quedan cortos. Si buscamos cuál es el significado de pitiyanqui, conseguimos que la Real Academia Española dice que es un venezolanismo: “m. despect. Ven. Imitador del estadounidense”. En otros diccionarios amplían un poco más: “Pitiyanqui es un modismo despectivo originario de Puerto Rico durante la década de los 40 y 50, usado para referirse a aquellas personas que imitan y admiran a los estadounidenses y su estilo de vida, avergonzándose de su origen y renegando de él. Su origen (el de la palabra) viene del francés petit (pequeño) y el término yankee”.

No tenemos claro cuando pasó a ser pitiyanqui un venezolanismo, pero los españoles fueron premonitorios a juzgar por las últimas actuaciones de la derecha y la ultraderecha venezolana. El pitiyanquismo va desde esa foto infame que vimos de adultos disfrazados de Capitán América flanqueados por un cura, pasando por la de exdirigentes chavistas reunidos con el autoproclamado presidente interino (todo así en minúsculas le va bien) y finalizando con quienes piden la invasión para poder consumir, comprar, consumir, comprar, consumir, comprar.

Y es que lo que hemos visto en el mes de enero y lo que va de febrero en Venezuela y en general en los medios de comunicación, han sido las muestras más vergonzosas del pitiyanquismo que hayamos visto jamás en el país.

Chávez usó muchas veces la palabra de marras para referirse a la oposición venezolana. Por eso fue criticado de manera muy severa, porque se creía que era un término muy duro con quienes “simplemente lo adversaban políticamente”. Lo cierto es que a estas alturas, alturas en las que las muestras de pitiyanquismo abundan, no nos equivocamos al considerar que el Comandante se quedó corto.

No importa con que amenace Trump y Pompeo o con lo que balbuceen Borges o Guaidó. Lo importante es que podamos vivir como los “americanos”, con un presidente como Trump, con una estatua de la Libertad que nos libere de todas la opresiones, con un ratón que nos haga reír, con los hotdog y con los whitedog.

Dice la Real Academia Española que los pitiyanquis imitan a los estadounidenses. Dicen otras acepciones que quienes así se definen “se avergüenzan de su origen”. Y también dicen que la palabra piti viene del francés y significa pequeño, es decir: pequeño yanqui. Y sí son pequeños. Ningún estadounidense abrazaría una bandera que no fuera la suya. Nuestros pitiyanquis no son venezolanos porque abrazan la bandera gringa y la izan. Pero lo peor para ellos, para ellas, es que no llegan a yanquis. Son muy pequeños. Sigamos.


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