Erika Farías: hay que restituir el poder al pueblo para hacer la Caracas que queremos

La primera mujer en 450 años que asume el gobierno municipal, viene dispuesta a inventarlo todo, de la mano de su gente

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Es emocional, decidida, poderosa y apasionada como buen escorpio, que es un signo con mucho magnetismo. Le gusta la verdad, el trabajo cuando tiene sentido. Le gusta involucrarse en causas y convencer a los demás. Así es Erika Farías, creyente del pueblo, por cuanto tiene como reto restituirle su poder originario.

En los 450 años de la historia de Caracas, es la primera mujer al frente del gobierno municipal, y asegura que por ser caribe no se queda quieta ni un instante y que siempre está inventando vainas. Como toda mujer es disposicionera, como se refería el Comandante Chávez cuando hablaba del afán de las mujeres, y es así que tiene muchos planes y sueños para nuestra ciudad.

Su mayor preocupación son los jóvenes, flanco del hiperconsumismo de la cultura capitalista y se ve reflejada en ellos por su rebeldía. Dice que fue y sigue siendo rebelde. Apuesta por el rescate de la Caracas solidaria, esperanzada. La Caracas donde se conocen las historias por los cuentos de los abuelos, donde de nada se forma una rumba, un guateque, una mamadera de gallo, una habladera de paja, donde prevalezca la cultura de Paz, propia de un revolucionario.

Erika es una mujer frontal, sin rodeos, que va al grano. No le teme al tema de la sexualidad, dice que es lo más natural en el ser humano y sin el sexo, sencillamente no existiríamos. Simple.

Le gustan los perros, tiene dos pastores alemanes y un par de weimaraners, razas que son imponentes, fuertes, inteligentes y fieles, por cuanto le pega aquello de que las mascotas se parecen a sus dueños, ya que Erika refleja una personalidad férrea, indómita, pero a la vez sutil, especialmente cuando manifiesta su lealtad y ternura, que se derrama cuando hace referencia al pueblo revolucionario y a las enseñanzas que le dejó nuestro Comandante Eterno. Cree firmemente en que solo el pueblo salva al pueblo. Por eso la organización popular para ella será una prioridad en su trabajo frente a la Alcaldía de Caracas.

Asimismo, sin tapujos, suelta que lo primero que debe hacer como alcaldesa es meterle el diente a los problemas que la gente desea que cualquier alcalde afronte: la basura, el agua, la vialidad y los servicios.

— Desde su visión feminista, ¿qué piensa aportarle a Caracas?

— Sin duda hay cosas que son muy concretas que aspira y espera el pueblo de un alcalde. Se puede filosofar, ser creativo, innovar, no hay un límite, pero, simplemente hay que recoger la basura, tapar los huecos, alumbrar las calles. Pero todo pasa por la necesidad de resolver el principal problema que tiene Caracas: la falta de coordinación entre quienes vivimos y entre quienes gobernamos, llámese alcaldía , Poder Popular, ministerio, en fin. No hemos logrado un grado de coordinación que nos permita hacer de Caracas el lugar que aspira el presidente Nicolás Maduro o el pueblo. En ese sentido las mujeres tenemos una gran potencialidad porque, por las responsabilidades que nos han dado siempre, hemos tenido la tarea de ordenar, más que el hombre. Y eso tiene que ver con las prácticas asumidas históricamente: la agricultura, la distribución de las cosas en los lugares que habitamos, la familia. Todo eso te va dando una experiencia. Cuando no hay coordinación, se pierde mucho tiempo y esfuerzo. Además, las mujeres somos muy dinámicas, inventoras. Por eso Chávez nos decía disposicioneras. Yo soy eso. En el mundo de los machos no se discute mucho, hay mucha imposición, mientras que en el mundo de las mujeres, el diálogo siempre está presente. El debate, la discusión, la reflexión, siempre están presentes, nos gusta y ese es un valor que hay que rescatar. Una, la mujer, por lo general no se queda quieta, siempre estamos inventando vainas y cómo no inventar en Caracas, una ciudad joven, diversa, movida, un poco caótica, histérica, bipolar. ¡Cómo no inventar en una Caracas así !, en una ciudad que tiene el impacto de más de un millón de personas que la visitan o bien porque trabajan, estudian, porque pasan, o porque sencillamente les gusta. Entonces, además de los que ya vivimos aquí, que somos cerca de 4 millones, todo eso hace que Caracas requiera de mucha inventiva, ingenio, creatividad, flexibilidad y de mucha fuerza. Y otra cosa es que las mujeres somos tercas, y lo que decimos lo hacemos, con formación, con organización y con planificación.

— ¿Cuáles son las tareas prioritarias que atender y cómo abordar esos problemas neurálgicos de la ciudad?

— Lo primero es lo económico, poniendo énfasis en el abastecimiento, no solo de alimentos, pero es lo principal. Lo segundo los servicios (basura, transporte, vialidad, agua potable) y tercero, la organización comunal. Las tres grandes prioridades dentro de los seis desafíos que nos hemos planteado en el plan de gobierno.

Lo organizativo nos va a permitir restituir al pueblo el poder originario que tiene. No hay un problema que se pueda resolver sin la participación del pueblo. Por ejemplo, la basura. Se podrán tener los mejores equipos y la mejor tecnología, pero si no se logra hacer entender que el tema es un problema de cultura, siempre se tendrá basura. La solución es a mediano plazo con la incorporación protagónica del pueblo. Con los alimentos es igual. El CLAP es una medida de guerra que nos ha permitido atender en Caracas a cerca de 805 mil familias El aparato económico que está al servicio de la burguesía, arrodillado al imperio, perforó todo el sistema de inversión y el proceso productivo, distributivo y de comercialización, pero también el patrón de consumo. La gente hace cola para comprar cosas que pueden ser sustituidas en la dieta básica. En la situación de guerra tenemos que ir hacia otras cosas, porque si no, el grado de dependencia aumenta en la ansiedad de obtener lo que no se puede. Lamentablemente se ha impuesto la cultura del consumo por lo que esa batalla dentro del tema económico debe darse con el pueblo en todos los sectores, para cambiar el patrón de consumo. No se puede lograr el triunfo de un proceso revolucionario sin un pueblo organizado, sin un sujeto histórico consciente, movilizado, organizado. Por eso creo firmemente en que solo el pueblo salva al pueblo. Todos los segundos de mi vida que esté al frente de esta institución los pondré al servicio de la organización popular. Para mí es una prioridad.

TODOS ADENTRO

— ¿Cómo restituir el poder al pueblo?

— Restituir el poder al pueblo pasa porque el pueblo comprenda que forma parte del problema porque es el demandante. No puede pedir y quedarse esperando la solución. Debe formar parte del proceso de la solución. Debe demandar porque son sus derechos: el agua, la alimentación, la cultura, la recreación, y lo son gracias a la Revolución. Los derechos debemos protegerlos y construirlos.

Si además se incorpora a ese pueblo en ese proceso de planificación y ejecución de las soluciones, ya el pueblo demuestra sus capacidades. En ese momento se deben acabar las instituciones porque el pueblo estará ejerciendo su poder en pleno y habrá instituciones que no tendrán necesidad de existir –y dice esto con una sonrisa que le ilumina el rostro, con los brazos abiertos, con una convicción absoluta– Pero eso es un proceso, no hay que entrarle a garrotazos. Por eso la necesidad del debate, la organización, la reflexión, porque el país es uno solo, el proyecto es uno solo . En medio de todo esto hay que proteger la Patria como una sola fuerza y nuestro proyecto revolucionario, que es el que nos permite hacer esto, por ello allí hay que tener mucha responsabilidad. Uno de los grandes desafíos que tiene nuestra Revolución es pues, lograr que el pueblo sea el sujeto protagónico. Si el pueblo está empoderado, consciente de su circunstancia y de su rol histórico, nadie lo tumba. Cuando hablamos de una Caracas Comunal, es el sujeto, pueblo protagónico, que reconoce su tiempo histórico, que reconoce su diversidad, sus luchas e identidad y consciente, opuesto al sistema hegemónico, debe necesariamente, no solo crear las bases para el desarrollo de un nuevo modelo, sino que debe desarrollar toda su potencialidad en ese esfuerzo.

— ¿Cómo hacer un gobierno comunal?

— Nuestra Revolución ha creado muchos mecanismos para devolverle el poder al pueblo, como por ejemplo, la Alcaldía, el Consejo Federal de Gobierno, el Consejo de ministros, y hasta el propio Presidente, quien tiene la facultad de aprobar recursos extraordinarios para proyectos en particular. Pero también está la autogestión, Nosotros tenemos que recuperar esos esfuerzos. Nuestro pueblo ha garantizado un conjunto de condiciones para que nuestro pueblo pueda incorporarse a la solución de algunos problemas que antes no tenía. Fíjate, mamá duró toda la vida haciendo la casa, para nosotros sus hijos. Cuando finalmente terminó, ya nos habíamos ido. Siempre veo la casa cuando paso por el túnel de La Planicie, pero ya no estamos. Pero ahora eso no es así, una familia tiene la posibilidad para hacer una casa, porque tiene un Gobierno que lo protege, tiene un empleo, hay un sistema de misiones y cada uno puede formar parte de la solución de su problema. Esos son conceptos que hay que recuperar: la autogestión, la corresponsabilidad, los deberes compartidos. El Estado tiene deberes, pero la comunidad también. Es uno de los debates que vamos a ir dando con sus tiempos, y su ritmo, pero que estoy segura vamos a avanzar bastante, pero es un trabajo de mediano a largo plazo. No hay que desesperarse con esto, cero angustias. Los revolucionarios sabemos qué hacer y, lo que hay que hacer es ocuparse, sin angustias. Las cosas no se resuelven de un día para otro o por arte de magia –subraya llanamente, generando esa calma necesaria a la cual hace referencia.

— ¿Cuál es su estrategia para el tema de la seguridad ciudadana?

—La seguridad se siente cuando hay un conjunto de temas resueltos. La Alcaldía tiene una policía administrativa, sin embargo tenemos responsabilidad sobre la inseguridad, que es resultado, no es causa. Tenemos la responsabilidad de que haya un buen ordenamiento, normas de convivencia, recreación, cultura y deporte para evitarla. Cuando hay casos de inseguridad hay mecanismos que el Estado emplea, y en este sentido nuestra Revolución tiene una estrategia que son los Cuadrantes de Paz que integra a la organización popular actividades recreativas, deportivas y culturales para el control de la criminalidad. Hay que destacar que en Caracas se produjo una importación de prácticas criminales que no son propias de nuestra cultura y que aquejan la normalidad de algunas comunidades. Me incorporaré a esos equipos para seguir garantizando que esa conducta criminal que se introdujo de la desmovilización de bandas ajenas a nuestra cultura sea erradicada. En Caracas hay 11 Cuadrantes de Paz y los vamos a apoyar junto a la Policía Nacional Bolivariana y los cuerpos de inteligencia para seguir la batalla contra el crimen.

— ¿Cómo se va a estimular desde la Alcaldía la Economía Productiva?

— Hay una gran expectativa con el Consejo Económico de Caracas. Tenemos mucha potencialidad en el tema textil, servicios, calzado y en el alimentario, no solo en agricultura urbana, sino en el tema de conservación y transformación de alimentos, así como en Turismo. En este sentido estamos pensando trabajar mancomunadamente con Vargas, pues compartimos el Waraira Repano y la playa. Caracas tiene lugares buenísimos para el conocimiento de la historia, todas estas actividades bien hechas y planificadas pueden significar un ingreso significativo para la ciudad. Además –agrega– el venezolano es más productivo que ayer, no somos un pueblo de flojos, ignorantes, vagos, De ser así, no se hubieran emprendido las luchas que se han dado en más de 500 años para ser libres ni hubiera liberado más de cinco países, eso lo hace un pueblo valiente, que trabaja, un pueblo que piensa, culto e inteligente. Para que Venezuela sea un país potencia económica, su territorio y su pueblo debe ser potente. Caracas tiene esas posibilidades, hay una vía, un solo plan, un solo gobierno –sentencia totalmente convencida.

— ¿Cuál cree usted que es la principal potencialidad de Caracas?

— Caracas tiene una gran potencialidad desde el punto de vista de las estructuras organizativas que se han venido construyendo en Revolución, que son muchas y muy variadas. Y con todas ellas vamos a tener vínculos, a ir sumando a todo el que quiera a Caracas y a la Patria. Vamos a sumar a todo aquel que quiera que Caracas se convierta en un espacio gentil, donde podamos sentirnos como en nuestra propia casa, donde podamos desarrollar nuestras propias capacidades, con el fin de construir una Caracas segura, productiva donde la cultura, la recreación y el deporte nos ayuden a construir esa nueva cultura, ese sentido común que tenemos que construir en el marco del socialismo.

EL RESCATE DE LA CARACAS VERDADERA

— ¿Qué planes tiene para continuar con la recuperación de los espacios públicos?

—Jorge Rodríguez hizo muchas cosas por nuestra ciudad y el esfuerzo que realizó en este sentido fue realmente extraordinario. Sin embargo, el trabajo aún no está terminado porque se requiere una programación para cada uno de esos espacios recuperados, para que estén en permanente uso. Una cancha por ejemplo, puede servir para muchos usos, abuelos ejercitándose, niños iniciándose en la actividad deportiva, actos culturales, reuniones de la comunidad, debates… Estos espacios deben tener un uso constante y hay, por supuesto, que involucrar a la comunidad en sus usos. Caracas es una ciudad universitaria, por ejemplo, los muchachos de la Unearte pudieran expresar sus talentos, dictar talleres, compartiendo con la comunidad. Esa es la verdadera Cultura Corazón Adentro. Poner toda esa potencialidad que hay en nuestras universidades y de nuestra gente en estos espacios. ¿Se imaginan –dice con la cara risueña– en algunos de estos espacios a nuestros abuelos contando nuestra historia? Hay que recuperar la cultura oral. Hace una pausa y decide contarnos una anécdota: “Mi abuela Luisa era una india kariña, extraordinaria, fuerte, y siempre me echaba sus cuentos bajo la mata de mango, y ni les digo, lo que me contaba”–nos dice mientras largaba una gran carcajada cómplice. – Los venezolanos somos cuenteros, nos gusta contar nuestras historias. Esas cosas se han perdido, en el apuro de la ciudad capitalista, del hiperconsumo, de esta vaina –toda vez que toma el celular y sumerge la cabeza en la pantalla del móvil, como enviando un mensaje– hemos perdido la Caracas verdadera

— ¿Y cuál es la Caracas verdadera a la que hace referencia?

—Esa Caracas que cuando se levanta, se preocupa por el otro, solidaria. Esa Caracas está allí esperando. No ha muerto. El hiperconsumo, la cultura capitalista del individualismo nos ha hecho una sociedad que nos hace andar como azoraos todo el tiempo y eso hay que combatirlo, porque a veces es por gusto, nadie puede vivir así apurao todo el tiempo, en esos niveles de angustia que hacen que la gente se enferme y hasta quiera pelear con todo el mundo. Eso no permite ver a la Caracas verdadera, la que se reúne un domingo y hace una sopa colectiva. Esa donde de nada se forma una rumba, un guateque una mamadera de gallo una habladera de paja. Eso hay que rescatarlo, esa es la cultura de Paz.

— ¿Cuál es su mayor preocupación?

— La juventud. Una de las cosas que me preocupan mucho es esa tendencia destructiva que el imperio norteamericano y la burguesía quieren inocular en nuestros jóvenes, que tiene como consigna “consume hasta morir”. La juventud es una preocupación sana, no para juzgarlos sino para acompañarlos porque yo también fui joven y fui muy rebelde, agradezco mucho que mi familia, en mi momento de mayor rebeldía no me dejó sola. Y entre el reguetón y la niña que está embarazada, sale el tema de la “Mi mayor preocupación son los jóvenes. Siempre me verán junto a ellos, nuestros muchachos son el futuro”. La nueva alcaldesa del Municipio Libertador de Caracas fue electa el 30 de julio como constituyente del Poder Plenipotenciario por el Distrito Capital. El 22 de septiembre el jefe del Estado la designó como ministra del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia de la República. También ocupó las carteras de Agricultura Urbana, de Comunas y Movimientos Sociales y fue gobernadora del estado Cojedes entre los años 2012 y 2016. La militante del Partido Socialista Unido de Venezuela. Cursó estudios de Filosofía en la UCV y en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Fue directora nacional del Frente Francisco de Miranda, organización política juvenil venezolana que se dedica al trabajo social. sexualidad, propia de los jóvenes, que hoy día se inician cada vez más temprano. Hay gente que le tiene miedo al tema, pero yo no, es lo más natural, si no no hubiera humanidad. Pero uno oye las canciones y es casi como volver a la animalidad …¿qué es eso… dónde quedó el amor, el enamoramiento? –se pregunta, quejándose de las líricas del reguetón–. Dejamos de ser animales y volver a ser humanos cuando empezamos a apreciar en el otro la belleza, la capacidad de desarrollar lo mejor de mí en el otro , pero al capitalismo le conviene que eso se pierda. Tenemos que decir como el poeta: Hay que luchar por la alegría, por la belleza, por el amor, no podemos llegar a una sociedad de bárbaros. No podemos estar acusando a los muchachos, no hay que dejarlos solos –insiste– lo agarra el enemigo. Esa es una preocupación que tengo porque nuestro país es joven. Y esa juventud es el futuro. El cuidado de nuestros niños en nuestros ancestros es una cosa colectiva, no es nada más papá y mamá , la comunidad tiene que apoyarlos y acompañarlos y yo creo en eso. Por eso es mi preocupación y por eso me verán entre los jóvenes.

EL RETO DE INFORMAR

— ¿Cuál es el reto específico para nuestra artillería del pensamiento?

— Debemos valorar nuestra ideología, nuestros contenidos, nuestra identidad, porque a veces nos vemos replicando lo foráneo, que es avasallante. Debemos recuperar y reconstruir nuestra estética… Nuestro Comandante decía que si es revolucionario tiene que ser bello culto, pulcro, referente, ejemplar. La Revolución es la cosa más bella del mundo. Debemos seguir escudriñando para reencontrarnos con esa Caracas profunda, con esa Venezuela profunda, que es capaz de hacer lo que hizo el domingo de elecciones. En medio de una guerra como la que tenemos, donde pareciera que no hay motivo alguno para moverse a nada, apoyar nada ni a nadie porque estamos en un conflicto permanente, la basura, el pasaje, el efectivo… todo un peo y la cola pa´ toa verga… en medio una vaina caótica … y a pesar de eso ese pueblo dijo sí, pero es la Revolución la que va a resolver eso, no es el capitalismo… a lo mejor no tiene todos los argumentos, pero nuestro pueblo sabe que están atacando todo lo que hizo Chávez para joder a Nicolás Maduro,…. Lo que ellos no saben es que nosotros los chavistas somos tercos y tenemos memoria. Soy militante, misionera, apóstol de esa unidad extraordinaria que tiene que haber ahora entre nuestro líder y nuestro pueblo indisoluble, por la unidad, por el compromiso, por la correspondencia, por los retos, los desafíos. Allí está Nicolás, un hombre pueblo. No le tiemblan las piernas, valiente. Esa es la cualidad más hermosa que tiene este pueblo, no han podido con nosotros ni podrán, no van a poder. Lo digo con mi convicción de mujer revolucionaria, aquí no hay cobardes ni nadie se rinde.

En mi viejo San Juan

Erika nació en el barrio Los Eucaliptos y hasta hace poco tiempo vivió en Capuchinos, ambos lugares de la parroquia San Juan. Para ella, caminar por las calles de Caracas es un placer que ahora por sus responsabilidades políticas puede hacer muy poco. “Me iba desde San Juan hasta la Plaza de los Museos, caminando ida y vuelta. A la hora que fuera y era la persona más feliz del mundo. Y eso, lo extraño bastante”. El Waraira Repano es uno de sus lugares preferidos, no solo porque abraza a Caracas, sino porque asegura que lo conoce al pelo porque sube al cerro desde que tenía tres años junto a su madre a visitar a su tío que era guardaparques. “De los 5 hermanos, la mayor y yo, mantenemos ese vínculo con el Waraira, Conozco casi todas las subidas del cerro y me he quedado muchas veces, en muchos momentos: alegres, tristes reflexivos. Siempre cojo montaña”.

Su forma de recrearse es viendo películas, series y la lectura. Dice que le encantan las historias policiales de investigación. De la música, nos cuenta que sus gustos pueden ser variopintos, pero al preguntarle que si incluía temas rocoleros largó la risa y nos contó una anécdota: “En ese momento era ministra de Comunas, era tarde, estaba cansada, pero antes de llegar a mi casa, en Capuchinos, quería drenar un poco y me metí en una taguara de mala muerte que estaba cerca. Dudé en entrar, pero me convencí de que por la hora, nadie me vería y me metí y vi que en el lugar tenían una rocola y me instalé allí, pues el sitio estaba medio solo, a escuchar Toña La Negra, la Lupe, Felipe Pirela, Javier Solís… después, siempre que podía, iba a drenar un ratico pa´ desconectar un pelo!”. Con tono melancólico, recuerda el café Rajatabla. “No hay un lugar en Caracas como ese, debería regresar”, soltó.

La máxima del Comandante

“Comencé a trabajar con el Comandante Chávez como ayudante civil. En ese espacio íntimo se podía percibir su calidad humana, su capacidad de comprender a las personas y las cosas. Una de sus cualidades que me marcó mucho fue su autenticidad, Chávez era eso que uno veía, no era otra cosa, amoroso y muy justo. Con Chávez aprendimos la necesidad del estudio. “Un cuadro revolucionario debe estar en constante estudio, no puede ser una persona superficial, nos decía”, recordó. Como anécdota Erika nos contó que una vez alguien le fustigó como parte del Gobierno, a lo que él La máxima del Comandante Comandante le respondió: “nada de eso es contra ti como persona, es la visión rebelde de un pueblo que está en contra de un gobierno que siempre lo excluyó, por eso nuestro compromiso es escuchar a nuestro pueblo y cambiar la visión que tienen del gobierno. Por eso debemos ser cada vez más revolucionarios. Ese fue un pueblo que nunca pudo hablar. Siempre hay que ganarse su voluntad, para que así con la misma fuerza que nos critica nos acompañe, porque estamos convencidos que el mismo Gobierno Revolucionario es el que va a sentar las bases para la liberación”.

Biografía mínima

La nueva alcaldesa del Municipio Libertador de Caracas fue electa el 30 de julio como constituyente del Poder Plenipotenciario por el Distrito Capital. El 22 de septiembre el jefe del Estado la designó como ministra del Poder Popular para el Despacho de la Presidencia de la República. También ocupó las carteras de Agricultura Urbana, de Comunas y Movimientos Sociales y fue gobernadora del estado Cojedes entre los años 2012 y 2016. La militante del Partido Socialista Unido de Venezuela. Cursó estudios de Filosofía en la UCV y en la Universidad Pedagógica Experimental Libertador. Fue directora nacional del Frente Francisco de Miranda, organización política juvenil venezolana que se dedica al trabajo social.

ODRY FARNETANO / CIUDAD CCS

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