Un espacio para el debate y la reflexión madura

Raúl Pineda

Gran parte de los longevos aplaude la iniciativa del legislador Rafael Argotty de que la Asamblea Nacional Constituyente decrete que los adultos mayores viajen gratis en el transporte colectivo privado y que el Estado subsidie directamente el pasaje (no a través de los propietarios de líneas).

Muchos usuarios apoyan la iniciativa sin reservas, aunque algunos están dispuestos a cancelar total o parcialmente la tarifa, por consideración a los conductores, al menos mientras se resuelve el problema del alto costo de los repuestos.

Otro sector de la tercera edad piensa distinto. Sostiene que los transportistas no merecen tal consideración porque niegan el derecho de los abuelos a viajar gratis y les faltan el respeto.

Además aumentan el pasaje y trazan las rutas de manera arbitraria en beneficio propio y no de la comunidad.

“Los choferes como que no tienen madres, padres ni abuelos”, “o que nunca llegarán a viejos”, son algunas de las expresiones que se escuchan entre los usuarios cuando un conductor protesta porque un adulto mayor no cancela el pasaje.

Los propietarios de las líneas no dan la cara, pero azuzan a sus empleados (los choferes) contra los usuarios. Mientras tanto, algunos abuelitos aprovechan los “policías acostados”, donde las busetas tienen que reducir la velocidad, para poder abordar, lo cual deben hacer con rapidez para evitar ser arrastrados.

La mayoría de los conductores no se detienen en las paradas cuando ven adultos mayores. Las protestas, insultos y peleas entre choferes y usuarios son cotidianas. ¿Gobierno, usuarios y choferes podrán llegar a un acuerdo satisfactorio?

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De aquí y de allá

Adultos mayores de vuelta a la patria

Se suele pensar que el Plan Vuelta a la Patria, como una de las tantas medidas de protección del Estado venezolano a su pueblo, está dirigido principalmente a la población joven en edad de producción, que luego de migrar han manifestado voluntariamente su deseo de retornar al país. Sin embargo, dentro del grupo de los migrantes destaca un hecho curioso y es que del total de repatriados hasta comienzo del mes de octubre, 12 por ciento corresponde a adultos mayores que regresaron como el hijo pródigo a su hogar.

En Jalisco promueven ley contra abandono de adultos

Para castigar penalmente a quienes abandonen, maltraten o exploten laboralmente a personas mayores de 60 años, fue presentada en el estado de Jalisco, México, una iniciativa de reforma al Código Penal que propone una pena de tres a siete años de cárcel a quien incurra en esas conductas. La pena es igual a la que contempla el Código Penal para los delitos de explotación e inducción a la mendicidad.

Adultos mayores a toda velocidad

Desde 2015 el informe poblacional de la Organización de Naciones Unidas (ONU) alertó que Europa será el más viejo continente: el 34 por ciento de la población tendrá más de 60 años en 2050. Significa que una cantidad mayor de niños conocerán a sus abuelos e incluso a sus bisabuelos, en especial sus bisabuelas, debido a que las mujeres viven entre seis y ocho años más que los hombres.

Transcurrieron 100 años para que en Francia los habitantes de 65 años o más aumentaran de un 7 por ciento a un 14 por ciento. En países como Brasil y China, la duplicación tardará menos de 25 años.

“Mamá Julia” cumple 118

Le gusta llamar la atención, siente cuando la están grabando, tomando fotos o hablando de ella. Se ha vuelto mediática sin quererlo. Es Julia Flores Colque o “Mamá Julia” como todos la conocen. Tiene 117 años, es la persona más longeva de Bolivia y probablemente del mundo, aunque aún no está registrada en el Libro de los Records Guinness.

Nació el 26 de octubre de 1900, en un pueblo del municipio de San Pedro de Buena Vista del departamento de Potosí. Vive en una casita del municipio de Sacaba, junto a su sobrina Agustina Verna Flores.

Pese a sus años, aún se siente bien, no toma medicamentos, come de todo, vigila a sus animales, le gusta la música y hasta marca los tonos en la guitarra para acompañar una canción. Muestra con orgullo su carné que certifica el largo recorrido que tiene, pero también hay un dato que no pasa desapercibido: es soltera.

Su sobrina Agustina, de 65 años, cuenta que “Mamá Julia” siempre decía: “No me caso porque veo cómo sufren y lloran las mujeres por los hombres, yo no quiero eso, puedo seguir solita, ser feliz, no quiero sufrir”. Este pensamiento rebelde y casi revolucionario en ese entonces no solo le permitió superar las adversidades y seguir firme hasta hoy, sino también transmitir su experiencia de vida a su sobrina nieta, Rosita, hija de Agustina.

“Ella siempre dice que no necesitamos de un hombre para salir adelante, que nos podemos valer”, dice la joven de 29 años; aunque no comparte esta idea porque cree que también se puede encontrar a un compañero que sea un complemento en el camino.

 


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