Estados Unidos derrotado en la ONU

JJ Álvarez

La caída estrepitosa de los ocho proyectos de enmiendas de Estados Unidos (EU) que buscaban con maniqueísmo obstaculizar la Resolución “Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero contra Cuba”, significó para todos los cubanos, aislar y detener el cuadro oscurantista de la cuestionada política de Derechos Humanos de EU que se le revierte como un Búmeran.
El 97,92 %, o sea 189 de los 193 miembros de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en las sesiones del 1 y 2 de noviembre de 2018, decidieron respaldar la posición de Cuba por ser víctima de esa agresión que ha causado cuantiosos daños a la isla (más de 143 mil millones de dólares), durante más de 55 años.
El desencanto y el sentido de frustración de John Bolton, asesor de la Seguridad Nacional de EU, por la derrota sufrida en la ONU, lo llevó a anunciar más sanciones para Cuba, Nicaragua y Venezuela, cuyas relaciones no pudo trastocar en su reciente visita a Rusia; lo cual, ha resultado paradójico si se analiza un poco los desgatados criterios del país imperialista que más ha violado Derechos Humanos tanto en su interior como en el exterior.
Es claro que EU nunca podrá eludir su responsabilidad global en violación de Derechos Humanos, máxime cuando la casi totalidad de los miembros de la ONU ya han tomado conciencia de que esa agresión no puede erigirse como modelo de democracia y de libertad en el mundo. ¿No es esto una vergüenza?
Estados Unidos no puede exigir la solución de sus problemas eludiendo otros, parece insólito que su gobierno mantenga la reiteración del desprecio a la moral y a la ética que exhibe ante decisiones tan firmes como la ocurrida en los predios de la ONU.
A los EU no le queda otra alternativa que cumplir la Carta de la ONU, respetar las decisiones de sus miembros adoptadas en el órgano supremo la Asamblea General, que se orientan a asegurar la cooperación internacional de los Estados en las esferas económicas, social y otras.


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