“Hace falta soñar para salir un poco de la realidad”

La cultura sigue visitando casas de atención, urbanismos y hospitales, como parte de la campaña "Caracas en paz y por la paz"

Los pacientes del Instituto Oncológico Dr. Luis Razetti, ubicado en la comunidad de Cotiza, también recibieron una inyección de esperanza con Juegos, Cantos y Cuentos, agrupación integrada por Enrique Morgado y Virginia Gallardo, invitados a ser parte de esta jornada.

La música popular interpretada por este dúo sacó algunas lágrimas de los familiares acompañantes y sirvió como “medicina” para intercambiar cuentos con versos en cada habitación visitada.

Cabe destacar que el hospital atiende a pacientes con tratamientos de cáncer, provenientes de distintos estados del país, quienes al encontrarse con la sorpresiva serenata no tardaron en corresponder con movimientos y gestos de contento, luego de pasar semanas y hasta meses sin romper con el rutinario silencio hospitalario.

“Me parece excelente desde lo visual y lo musical, fue muy creativo, alegre y natural. De verdad, muchas gracias. Es primera vez que hay este tipo de dinámica, siempre vienen son los hermanos cristianos con unas palabras”. manifestó con buen ánimo Lisset Ron, paciente del oncológico.

El recibimiento fue algo frío, pero en pocos segundos todo cambió.

Opinión que evidencia que el arte permanece en la calle, recorriendo distintos espacios de la ciudad capital con motivo del plan que viene dando atención y acompañamiento a urbanismos, hospitales, casas de abrigo y en otros espacios de la ciudad con la campaña “Caracas en paz y por la paz”.

Otro equipo distinguido de artistas circenses se trasladó hasta San Bernandino con el objetivo de ofrecer alegría mediante una puesta en escena en la sede de la Fundación Oiko, Casa de Atención Terapéutica, espacio que alberga a niños, niñas y jóvenes que habían estado desprotegidos.

Las elocuentes historias que narra un pájaro muy pintoresco fueron el atractivo que acaparó la atención del público, que con aplausos y carcajadas inmortalizaba la función.

La jornada fue ocasión para que los niños y niñas intercambiaran ideas, sueños, proyectos de vida, uno que otro truco o ejercicio de acrobacia con los elásticos equilibristas y les exigieran además, a los artistas, que los invitaran como asistentes al próximo Festival Internacional de Teatro de Caracas.

“Yo quiero que vengan a darnos clases de malabares”, demandaba Leonardo Morlán (10), acompañado por sus amigos Abraham Mata y Boris González, mientras relataba que había pasado para tercer grado.

“Estas actividades son muy productivas, puesto que a ellos les hace falta soñar para salir un poco de la realidad que los llevó a estar en esta circunstancia, y salir de la rutina”, expresó Catalina León González, coordinadora de las entidades de atención.

No se descarta que sea el arte su futura profesión.

Al resguardo del futuro

La Fundación Oiko, Casa de Atención Terapéutica, es una organización que asiste varias entidades que tienen como función brindar cuidado, formación, apoyo especializado y atención a niños, niñas y jóvenes que llegaron a este lugar, remitidos por órdenes de consejos de protección o por tribunales.

Esta institución tiene dos entidades principales que son Turpial, dirigida para dar asistencia a niños, y Orquídea, que está dirigida para atender a niñas y adolescentes.

Aunque en la actualidad están convergiendo las dos entidades en un solo recinto, debido a que las instlaciones en las funcionan están en proceso de ampliación y remodelación, una vez concluida la obra cada grupo regresó a su sede original, ubicada en la parroquia La Pastora.

Además, a los infantes internados se les brinda atención psicológica, mecanismos de contención, atención médica mensual, ayuda pedagógica y se les ayuda con las actividades escolares, ya que todos están incluidos en el sistema de escolaridad.

El equipo que labora en esta organización es multidisciplinario, pues cuentan con psicólogos, trabajador social, terapista ocupacional, psicopedagogos, además del equipo facilitador, que son acompañantes permanentes en todas las actividades cotidianas de los pequeños durante cuatro turnos: mañana, tarde, noche y fines de semana.

La alegría de los espectadores no se hizo esperar.

Egreso para la vida

El egreso del recinto se produce mediante la decisión de un tribunal o por discusiones del Consejo de Protección, que son las dos entidades por las cuales ellos ingresan.

Además de las actividades escolares, desde la llegada a este lugar se les va instruyendo en actividades que les permitan desarrollarse de forma productiva, simultáneamente a su formación intelectual y académica.

Ejemplo de esto es el próximo taller de “Armado de muebles con materiales de reciclaje y construcción de hojas”, aprendizaje que sirve de herramienta para que los egresados se incorporen a la dinámica laboral de forma estable y equilibrada, tanto material y espiritual como emocionalmente.

GUSTAVO VARGAS/CIUDAD CCS
FOTOS VLADIMIR MÉNDEZ

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