Filven se ganó en 11 días el corazón de los lectores

La variedad de actividades que conformaron la Feria destacaron en sus contenidos cargados de historia y comunicación

La pirámide de Maslow habla sobre las motivaciones del ser humano y su desenvolvimiento. Hago énfasis en este tema porque para un lector la lectura, en cualquiera de sus vertientes, se convierte en un eslabón imprescindible en esta pirámide del psicólogo americano.

Si bien durante estos 11 días, a partir de las 11 de la mañana, arrancaban en su mayoría las actividades programadas, los asistentes esperaban puntuales la entrada a las salas acondicionadas en la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven) de este año. Quienes se animaron a participar en el cronograma se acomodaron en sus asientos para disfrutar de las interesantes conferencias y presentaciones de libros en las distintas salas de la Filven.

La asistencia del público fue visible en todas las actividades.

No me lo contaron, lo vi

Hablando de salas, lugares de sazón como el Café Chocolate con Cariño se convirtieron en espacios de charla. En este espacio la comunicación comunal se hizo protagonista de la mano del invitado internacional Hernán Reyes, quien también presentó dos libros: Derecho a la comunicación: procesos regulatorios y democracia participativa en América latina y La comunicación del común.

En cuanto al foro “La importancia del ser humano”, dictado por practicantes del Islam, quienes abrieron las puertas de la pequeña mezquita de sus corazones, rompió récord de asistencia. Estos creyentes hablaron de lo que es importante para ellos y desmintieron la polémica que ronda su dogma. Incluso aclararon las dudas sobre la posición que ocupa la mujer en el Islam. Este fue un conversatorio que se rebasó de gente, “porque la fe mueve montañas”, me aclaró un abuelito asistente.

Para los pequeños de la familia, el pabellón infantil se desplegó en todo el Teatro Bolívar. Estuve un tanto perdida entre las nebulosas durante un recital de poesía en esta zona. ¿Poesía para niños? ¿En serio? Pero reparé en mi error a tiempo: ellos demostraron su sensibilidad poética.

Esta edición de la Filven no podría ser descrita completamente en tan pocas líneas de redacción, pero se destacó con sus actividades e invitados, y sobretodo en la manera como rompió con lo tradicional de una “feria” que no solo es compra-venta de libros, sino mucho más.

NATASHA MARTINEZ / CIUDAD CCS
FOTO ALEJANDRO ANGULO/JAVIER CAMPOS

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