Francisco Denis: de la Kueka a Jack Ryan y Tarkari de Chivo

Bellas Artes, Río Teatro Caribe y el Ávila son su conexión con Caracas. El actor y director graba dos series

Francisco Denis estuvo durante los últimos años sumergido en el cine nacional, en el teatro no comercial y hasta se dedicó a investigar, darle corte testimonial y antropológico a la lucha de la comunidad indígena pemón de Santa Cruz de Mapaurí, en el estado Bolívar, con la dirección del documental “Kueka, cuando las piedras hablan” (2017).

Es el primer actor venezolano filmado por Netflix para hacer el papel de Miguel Rodríguez Orejuela en la serie “Narcos” (Colombia) y ahora acaba de terminar el rodaje de otra serie para Amazon-Paramount (Estados Unidos) de la segunda temporada de “Jack Ryan”, donde interpreta a Miguel Ubarri.

Entre diciembre y enero, Denis rodará su primer largometraje de ficción, con guion también escrito por él, que se llamará “Tarkari de chivo”, una comedia política que seguramente tendrá éxito en Venezuela y fuera de ella.
Aquí nos habla de su conexión con Caracas y otros gustos.

-¿Cuál es tu lugar de Caracas preferido?

-El Ávila (Waraira Repano). Voy cuando puedo a trotar y caminar. Me gusta su silencio.

-Un local nocturno

-La Taguara de Río Teatro Caribe, en San Bernardino. Es el mejor lugar para rumbear, conversar y disfrutar la noche caraqueña. Además, me queda al lado y puedo quedarme hasta la hora que me dé la gana.

-Una esquina o avenida

-La plaza de los museos y toda esa zona en Bellas Artes ha estado siempre presente en mi historia con Caracas. De niño recuerdo muy bien la primera vez que fui a una obra de teatro en el antiguo Ateneo, lo que fue después Rajatabla. Allí vi “Godspell”, un musical de Stephen Schwartz y John-Michael Tebelak. Luego, en la Galería de Arte Nacional, de adolescente, me atraía toda esa gente que hacía cosas raras en las exposiciones. Al Museo de Ciencias fui con la novia del colegio. Ya luego, más grande, era el sitio del Festival de Teatro de Caracas, donde me presenté en varias oportunidades con diferentes agrupaciones y, hasta hace poco, en la Unearte, donde pasé algunos años como profesor.

-Una película

-“Underground” de Emir Kusturica. Allí puedes apreciar el desparpajo de su visión de la cultura de la ex Yugoslavia y de la guerra. Es mi referente de una obra completa.

-Una canción

-Me gusta muchísimo la salsa vieja y todas las mezclas contemporáneas de la música urbana latina.

-Un libro

-“Terra Nostra” de Carlos Fuentes. Fue el punto de partida de mi reencuentro con América Latina luego de estar varios años en Europa. Además fue el inicio de uno de los trabajos en teatro más complejos que he hecho en mi vida.

-Un poema

-Los poemas que hacía cuando empecé a interpretar el mundo. Seguramente fueron muy malos pero yo me sentía en la gloria.

-¿Tienes algún ritual antes de grabar?

-En el cine no tengo rituales más que tratar de apartarme lo que más pueda del gentío antes de una secuencia. Necesito estar solo. Y en el teatro a la hora de ponerme un vestuario trato de que sea siempre en el mismo orden, si lo cambio veo que no es de buena suerte y lo vuelvo a hacer. Es un poco psicótico, pero creo que es una manía de muchos actores.

-Cuéntanos tu experiencia en Narcos

-En Narcos pude desarrollar un personaje mucho más que en mis películas. Fue la primera serie que hice durante dos temporadas y eso te permite ir profundizando y encontrando características del personaje. Por otro lado, al interpretar un personaje real tuve fuentes específicas de dónde partir. Además “Narcos” fue el encuentro con gente maravillosa, gente con quienes mantengo una bella amistad.

-¿En qué anda ahora Francisco Denis? ¿Qué nos traerás de sorpresa?

-Acabo de terminar el rodaje de otra serie para Amazon-Paramount: la segunda temporada de “Jack Ryan”, que la veremos en 2019, y ahora estoy preparando lo que será mi primer largo de ficción que rodaremos en Venezuela entre diciembre y enero, que se llamará “Tarkari de Chivo”, que es un restaurante manejado por una familia un poco deprimida. El día que son elegidos por equivocación como “el mejor restaurante del mes” es el peor día de sus vidas.


Bradley Cooper y Lady Gaga se la devoran en “Nace una estrella”

 

Cooper y Lady Gaga muestran verdadera conexión

Bradley Cooper canta y Lady Gaga actúa (y viceversa). Son realmente un dúo perfecto en “Nace una estrella”, película dirigida por el mismo actor que se estrena hoy en las salas de cine comerciales del país.
Los planos medios y primeros planos son casi perfectos (por no decir que realmente son perfectos) con la la luz y movimientos de cámara a la medida.

Todo comienza con Jackson cantando y tocado brillantemente la guitarra en una tarima, una estrella de rock exitoso que poco a poco se va mostrando en decadencia. El encuentro con Ally se da en un bar de drag queens, donde ella se luce impresionantemente nada más y nada menos que cantando “La Vie En Rose” de Edith Piaf. Allí se da el flechazo instantáneo de él hacia ella, pero su gran nariz resulta ser otro de los atributos que él encuentra atractivo, aunque ella se autodefina como fea.

Resulta interesante ver la transformación de la “oruga a la mariposa” que muestra Lady Gaga en esta cinta (quien con poco maquillaje resalta su verdadera belleza). Su gran actuación podría merecerle buenos premios internacionales (cuidado si no se gana el Oscar), sin dejar a un lado lo real que resulta también el papel que representa Cooper como la estrella incomprendida lleno de alcohol, drogas y rock and roll. Ambos muestran verdadera conexión entre ellos, sin lugar a dudas, y eso engancha al cinéflo.

La cinta no es más que un cuarto remake de “Nace una estrella” que ya habían interpretado Janet Gaynor y Fredric March en 1937, luego Judy Garland y James Mason en 1954, así como Barbra Streisand y Kris Kristofferson en 1976. Pero no es una versión cualquiera: de verdad se trata de un drama musical que dará de qué hablar. No en vano ha tenido ovaciones de los críticos en Estados Unidos y Canadá.

El amor siempre está presente, así como los buenos y acertados diálogos, además de la maravillosa fotografía. No aburre jamás, pues siempre hay intensidad y las lágrimas pudieran sobresalir en los más sensibles durante los momentos cumbres de la historia. La música y las voces de ambos: simplemente excelentes.
De verdad vale la pena ver los 136 minutos enteros. Perderse esta cinta es un pecado, pues pudiera ser la favorita para ganarse varios premios Oscar.


Como para no aburrirse

Un jarabe filarmónico bonito

 

Cuenta con 13 temas y la participación de la Orquesta Filarmónica de Costa Rica

La agrupación de rock español Jarabe de Palo, liderado por Pau Donés, lanzó esta semana el disco “Jarabe Filarmónico” y el libro de colección “100 letras”, editado por Tronco Records, para despedirse después de 20 años de trayectoria.

En su cuenta oficial de Youtube se puede apreciar en un minuto parte de la canción “Bonito” y un texto de despedida que ya lleva unas 14 mil vistas.

“Los imposibles no existen. Una de las preguntas más recurrentes es ‘Cuando empezásteis, te hubieras imaginado haber llegado tan lejos?’. Nunca sé que responder. Pero lo que nunca hubiera imaginado, por imposible, es que un día grabaríamos las canciones de Jarabe de Palo con una orquesta filarmónica. Jarabe Filarmónico. Una delicia. Sin duda el proyecto artístico más importante en el que hemos participado nunca. Gracias Maestro Araya. Grácias Orquesta Filarmónica de Costa Rica. Lo dicho, Los imposibles no existen”, señala el texto escrito por Donés.

Se trata de un disco con 13 temas conocidos que se realizó con la Orquesta Filarmónica de Costa Rica. ¡De colección!

CiudadCCS / Rocío Cazal


Únase a la conversación