Historias de nuestra gente | Caracas vio nacer el sistema electoral universal y secreto

La reina fue la primera electa por un sistema democrático

“…Quiero hacer llegar hasta el pueblo venezolano mi saludo más emocionado, a la vez que expresarle mi eterna gratitud por el triunfo que me han brindado. Triunfo que se vislumbra como la más clara expresión del sentimiento popular hecho realidad por voluntad de ese pueblo que sabe valorar en toda su amplitud la justa aspiración de la Venezuela democrática. El pueblo estuvo en todo momento conmigo y mi triunfo es suyo. Que este sea el despertar de nuevas realidades y el aliciente que impulse a la clase sufrida de mi pueblo hacia la conquista de derechos más justos”. No crea, amigo lector, que el texto que antecede, publicado hace 75 años en un diario de gran importancia, está refrendado por algún autoproclamado ni por un reelecto u otro aspirante a gobernar este hermoso país. Se trata del agradecimiento de una justa ganadora en lo que se dio a conocer como el primer proceso electoral de Venezuela, ejercido de manera directa, universal y secreta. Fue ella Yolanda Leal. El gobierno de Isaías Medina Angarita impulsó, además de la participación de la mujer de manera activa en la sociedad, la apertura de la democracia que, ¡nos da, nos quita, nos quita y nos da! Fue Caracas el epicentro de este novedoso movimiento que por primera vez decidiría algo para todo el país a través de la participación masiva con el novel instrumento del voto, ya que el país venía de oscuros períodos dictatoriales. Se iba a jugar en el estadio Cerveza Caracas de San Agustín la séptima edición de la Serie Mundial de Beisbol Amateur del 12 al 18 de noviembre de 1944, y se aprobó elegir a la reina del evento por elección popular con votos en todo el territorio nacional. El país se dividió en dos. La polarización se hizo fuerte porque la maestra caraqueña Yolanda Leal era la representante de las clases populares, y Oly Clemente, nacida en Estocolmo pero hija de un diplomático venezolano, representaba a la burguesía de aquel entonces. La pugna llegó a tal tenacidad que circuló una hoja anónima que rezaba: “Yolanda Leal para la gente vulgar. Oly Clemente para la gente decente”. Al final, ganó la “candidata del populacho” y como reina tuvo el honor de presidir la ceremonia de inauguración del torneo en el que el presidente Medina realizó el primer lanzamiento. Además de que Venezuela se tituló en la Serie, las candidatas dieron una lección de tolerancia porque, conocido el escrutinio, se abrazaron como grandes amigas. Este hecho sociohistórico quedó registrado en un documental de Juan Andrés Bello titulado La Reina del pueblo, y ganó el Lasa Award of Merit on Film, en el Festival de Cine de Toronto, Canadá.

LUIS MARTÍN/CIUDAD CCS

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