Iván Arévalo. Cantautor Joropero: El canto es un alivio medicinal

Entre cantos de ordeño, cría de ganado y música llanera creció el cantautor anzoatiguense Iván Arévalo, quien desde los 7 años se enrumbó...

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Entre cantos de ordeño, cría de ganado y música llanera creció el cantautor anzoatiguense Iván Arévalo, quien desde los 7 años se enrumbó en el camino musical, con el fin de alimentar su espíritu a través de instrumentos que caracterizan la cultura venezolana. Su ejemplo directo fueron sus padres que eran caporales de hato.

Se inició en un pueblo llamado El Toco y hoy en día tiene una trayectoria musical de más de 29 años, con 4 producciones discográficas en las que ha tenido la oportunidad de grabar con grandes leyendas del canto llanero como El Carrao de Palmarito y José “Catire” Carpio, quienes han dedicado toda su vida a la cultura llanera, al canto del ordeño y al canto sabanero, al pasaje, al corrido y al joropo.

“Yo era apenas un niño cuando soñaba con cantar esas canciones que escuchaba en la radio: Vestida de garza blanca, Alcaraván compañero y Me robaron mi canoa de artistas que fueron y son mis influencias como Jesús Moreno y Francisco Montoya”, expresó Arévalo.

De forma autodidacta fue aprendiendo a tocar el cuatro y luego las maracas; es un gran improvisador de los ritmos del joropo criollo, que es el género al cual representa como llanero.
“Tengo plena certeza de que el canto es un alivio medicinal para el alma”.

Desde hace 18 años es parte de la Sociedad de Autores y Compositores de Venezuela donde ha escrito pasajes, joropos, corillos, periqueras y quirpas.

En 1994 grabó su primer disco titulado Romance en mi pueblo, fue acompañado por el conjunto de Jesús Tenepe. Iván también ha compartido escenario con grandes intérpretes como Simón Díaz, Reynaldo Armas, Freddy López, Cristóbal Jiménez, Rummy Olivo, Francisco Montoya, Jorge Guerrero y Armando Martínez.

Arévalo expresó que los artistas llaneros tienen mucho que aportar en el proceso constituyente para seguir reivindicando a los cultores populares desde las bases del pueblo.

“La música llanera no puede seguir siendo motivo para correr a la gente de una fiesta. Hay que desarrollar programas para que nuestros muchachos conozcan la música venezolana”.

REDACCIÓN NIEDLINGER BRICEÑO
FOTO JAVIER CAMPOS

 


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