Jorge Linares cayó en una de sus mejores presentaciones

El venezolano consiguió derribar a Vasyl Lomachenko, pero no pudo resistir el gran poder del ucraniano que conoce donde hace más daño

Buen combate el protagonizado el sábado en el Madison Square Garden de Nueva York por el venezolano Jorge Linares, entonces campeón peso ligero de la Asociación Mundial de Boxeo, y el ucraniano Vasyl Lomachenko, quien ganó en el décimo asalto tras un gancho a la zona hepática que puso de rodillas al barinés y no pudo continuar.

Fue un golpe de izquierda (puño más hábil del europeo), que descargó con toda su fuerza Lomachenko, y el desenlace a lo mejor pudo generar dudas en algunos, más propensos a aceptar los nocauts con golpes al rostro, que derriban o hacen tambalear al rival.

“Fue un golpe igualito al que me dieron a mí en el noveno round. La gente decía que el golpe fue suave, pero en realidad no tenía nada de suave, fue una puñalada que me dieron en el hígado”, comenta Rafael “Pantoño” Oronó, dos veces campeón mundial del peso supermosca, quien perdió su primer título ante el surcoreano Chul-Ho Kim en el combate que refiere.

“Cuando te dan un golpe así, uno piensa que tiene el hígado despegado, las piernas se paralizan, no responden, quieres levantarte y no puedes, la sensación es de desfallecimiento”, agrega Oronó, ahora entrenador de boxeo.

Con golpes al hígado Linares (derecha) noqueó a Iván Cano hace tres años.

Un resultado parecido consiguió Linares el 10 de octubre de 2015 en el Poliedro de la capital venezolana, donde noqueó al mexicano Iván Cano en el cuarto asalto.

En ese pleito el barinés pegó con mucha contundencia a la zona hepática del azteca, quien resistió en el tercer tramo y trató de mantenerse, pero en el siguiente no pudo continuar, lo que también generó comentario de dudas en algunos.

De acuerdo al portal dedicado a la actividad pugilística boxrec.com, al momento de finalizar el combate contra Lomachenko la puntuación de los jueces daba un empate en las tarjetas: Julie Lederman (85-85), Robin Taylor (86-84) a favor del venezolano y Steve Weisfeld (84-86) para el ucraniano.

Linares tuvo un buen momento en el sexto asalto al derribar a su oponente con un recto de derecha al rostro, pero Lomacheko se levantó sin dar signos de que el golpe lo dejara en malas condiciones, poniendo en evidencia una gran capacidad de asimilación y que la tarea del criollo sería complicada.

JUAN CERMEÑO / CIUDAD CCS
FOTO AL BELLO/AFP

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