Juan Carlos Mora: “Desde VTV he podido afianzar mi lucha por los discapacitados”

El ancla de Venezolana de Televisión está en la actualidad fuera de pantalla, luego de ser atacado por una banda criminal

Desde niño es activista y defensor de los derechos de las personas con discapacidad. Apenas egresó como comunicador social de la UCV en 2002, se ha dedicado a sensibilizar a la sociedad sobre el trato que se debe dar a esta población, utilizando distintas herramientas comunicacionales. Estar en silla de ruedas desde que tenía 3 años de edad, a causa de la poliomielitis, no ha sido impedimento para alcanzar sus metas y sueños. Se convirtió en el primer discapacitado narrador de noticias del país, hasta que hace un año una bala asesina casi le trunca sus metas nuevamente. El retiro forzado de la pantalla lo hizo emprender nuevos retos y ahora ha echado a andar un nuevo proyecto comunicacional.

—¿Cómo fue su ingreso a VTV y como fue la logística para adaptar la silla de ruedas al set donde se narran las noticias?

—La junta directiva de Venezolana de Televisión (VTV) vio un video y de inmediato me ofreció su respaldo y me dieron la oportunidad. Quiero agradecer a Jordán Rodríguez por el apoyo. Para mí fue una experiencia importante, porque creo que llegué a concienciar a todo el grupo de trabajadores de VTV, precisamente por eso que dices. En principio, narraba las noticias desde mi silla, de hecho, se veía un poco el control de mando en cámara. Pero después yo mismo me pasé al lugar desde donde narran todos los anclas. Me subí y comencé a narrar las noticias desde allí de lo más natural.

—¿Por qué salió de cámara y cuánto tiempo tiene retirado?

— Hace casi un año una banda criminal atentó contra mi vida durante un atraco en mi casa. Me efectuaron un disparo en el cuello que dañó mis cuerdas vocales. Eso me dejó sin voz durante unos meses, gracias a Dios poco a poco me he ido recuperando, luego del tratamiento y de la rehabilitación.

—¿Cómo vistes el incidente y cómo te ha afectado?

—Ha sido un aprendizaje total. Me he dado cuenta del respeto que me tienen en el canal, desde la directiva hasta sus trabajadores. Todos me han apoyado a lo largo de este tiempo. Yo, por mi parte, estoy ansioso de retomar mis labores como ancla en VTV.

—¿Qué te pasó por la mente en el momento en que caíste en cuenta que no podías hablar, que habías perdido tu voz, que es tu herramienta de trabajo?

—Hubo un momento en que no hablaba absolutamente nada, perdí completamente mi voz. Estaba en un verdadero dilema: te imaginas que yo no hubiera podido hablar más?, ¿no voy a hablar más?, ¿me van a incapacitar? En todo eso pensé. Otra discapacidad estaba al acecho, todo eso pasó por mi mente. No obstante, no me desesperé porque tenía el apoyo de todos y del canal. Cuando cambió la directiva y se colocó al frente Freddy Ñañez, y el ministro de Comunicación Jorge Rodríguez, me dieron todo el apoyo. Eso aminoró mi estrés.

 

A luchar desde joven

Desde muy temprana edad, Juan Carlos Mora se enroló en la causa de defensor de los derechos de las personas con discapacidad, sin duda, motivado por su disfunción motora. Para ello utiliza todos los medios: su imagen, redes y la televisión. Su idea es que esta población tenga una ciudad más accesible.

—Tengo entendido que desde que estabas en la universidad te has esforzado por luchar por los discapacitados. ¿Cómo ha sido esa labor?

—Si tienes discapacidad muchas cosas han sido complicadas. La mejor manera de retribuirle a la vida es luchando por la reivindicación de esa población. Desde la universidad y después que salí, entendí que había que dar un paso adelante para visibilizarla. Era necesario asumir como persona la promoción, los cambios que requiere la población ante este numeroso grupo de personas. Lo comunicacional es lo que me ha movido para poder proyectar el trabajo.

—¿Qué representa para ti la silla de ruedas, más allá del simple vehículo para transportarte?

—La veo como un caballo de batalla. Me monto todos los días sobre ella y salgo a las calles a enfrentar los retos y a ganarlos.

—¿Qué obstáculos has enfrentado a la hora de realizar tu trabajo, que no es otra cosa que esa campaña comunicacional para que los discapacitados tengan una ciudad accesible?

—Estudiar en la escuela de comunicación social, cuyo edificio no tiene ascensores, representó mi primer reto. Debía pedir “colitas” para que me subieran a los pisos superiores cuando me tocaba escuchar clases arriba. Posteriormente, entrar a un trabajo formal fue realmente complicado presentando esta discapacidad. Yo tenía que hacer cursos de oratoria, grabar free lance para poder obtener ingresos, entre otras cosas, y necesitaba trasladarme todos los días por una ciudad con una población hostil por la falta de cultura acerca del trato a la población discapacitada. En 2007, cuando se aprobó la Ley de las Personas con Discapacidad, fue que logré obtener un empleo formal en el Ministerio de Salud. Agradezco al Dr. Nixon Contreras, de la Dirección de Atención y Salud para las Personas con Discapacidad, quien me dio la oportunidad a ciegas. Me encargó la responsabilidad de atender un área comunicacional dedicada a promover el tema de la discapacidad. Por allí comencé a dar los primeros pasos en pro de la defensa de los derechos de esa población. Después de mucho tiempo y posterior a muchas discriminaciones, y luego de tocar varias puertas, en 2016 mi sueño se concretó cuando me dieron la oportunidad en Venezolana de Televisión (VTV) como narrador de noticias. Desde ese momento me convertí en la primera persona en Venezuela en una silla de ruedas narrando las noticias frente a las cámaras. Eso nunca había pasado. Fue muy motivante, pues era lo que yo estaba persiguiendo para seguir luchando por las personas con discapacidad.

—¿Crees que existe discriminación hacia la población discapacitada en Venezuela?

—Creo que hoy día eso ha cambiado, aunque todavía está presente, debido a la permanencia de las barreras que existen en la ciudad. Si bien es cierto que en Revolución ha habido avances importantes, también es cierto que ha sido lento el combate del Estado para que haya más accesibilidad de la población discapacitada a todos los espacios, para el disfrute de una vida plena. La mayor discriminación, actualmente, se hace palpable cuando no tenemos acceso a los lugares que queremos disfrutar: por ejemplo, a no tener transporte que nos permita trasladarnos por toda la ciudad, que 90% de las escaleras mecánicas del Metro estén dañadas. Todo esto perjudica a nuestra población que ve limitada su movilización.

JUAN RAMÓN LUGO

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