La Araña Feminista | Las pesadillas de Santos

María Fernanda Barreto

María Fernanda Barreto

Las últimas declaraciones de Santos sobre el no reconocimiento de la convocatoria a elecciones presidenciales en Venezuela ni sus resultados, es una ratificación de la posición beligerante, irrespetuosa de la soberanía venezolana, que asume como títere de los Estados Unidos en la región y como táctica para ocultar la masacre que el Estado continúa realizando en Colombia después de la firma de los acuerdos de paz con las FARC-EP.

A las alarmantes cifras anuales de feminicidios cometidos cada año en Colombia, se deben sumar los asesinatos de lideresas políticas y los de mujeres asesinadas por los cuerpos de seguridad del Estado. Solo en enero del 2018 se han cometido 62 feminicidios. Y de 23 asesinatos selectivos que fueron perpetrados en Colombia, 3 eran mujeres. Una de ellas Leidy Peña, fue asesinada en una alcabala por un soldado por presuntamente desobedecer la voz de alto en su moto.

El 29 de enero la Fuerza Aérea Colombiana bombardeó el resguardo indígena Chagpien Tordó en el litoral de San Juan, departamento del Chocó donde aún no se conoce el número exacto de víctimas ni si eran hombres o mujeres, pero se sabe que una adolescente indígena de tan solo 16 años perdió ambas piernas a consecuencia de esta acción militar. Sin embargo, el presidente colombiano insiste en dar como titular a la prensa, sus opiniones sobre Venezuela.

Dijo el propio Santos que Venezuela es su peor pesadilla, esto permite deducir que los asesinatos a líderes y lideresas políticas que ocurren cada día y medio en Colombia, los desmanes cometidos por las Fuerzas Armadas de Colombia, como el mencionado bombardeo y el asesinato de Leidy, los feminicidios en general y las más de 50 niñas colombianas violadas por militares estadounidenses en los últimos años, no interrumpen el sueño placentero del enemigo de la paz: Juan Manuel Santos.

Desde la Araña Feminista levantamos nuestras voces para apoyar las luchas del pueblo colombiano y en este momento en que el genocidio se agudiza y los feminicidios aumentan exigimos al presidente Santos que se aboque a garantizar los DDHH de los hombres y mujeres que resisten en Colombia, que retome los diálogos por la paz, que frene la campaña de xenofobia contra quienes migran desde Venezuela –en su gran mayoría familias colombo venezolanas que retornan– y deje de inmiscuirse en los asuntos internos de Venezuela, pues aquí pueblo y Gobierno continuamos luchando por construir un país de auténtica paz: paz con justicia social.


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