La cabeza de un alijuna malo

Una historia de amistad y traición se da a conocer en este libro ilustrado que recrea una leyenda wayúu

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Todo el imaginario y la cosmovisión del pueblo wayúu, asentado en la occidental península Goajira desde hace milenios, se revela en esta historia ilustrada que forma parte de la colección Caminos del Sur de la editorial-escuela El Perro y La Rana.

La cabeza de un alijuna malo recrea la historia de un patriarca wayúu, fiel a su familia, a su pueblo y a sus tradiciones, que tal y como su mandato ancestral lo ordena, hace gala de su hospitalidad al recibir en su casa a un mercader alijuna (un hombre blanco) que aparece sorpresivamente acompañado de un sirviente y dos animales de carga.

El patriarca ofrece bebida, comida, posada y su amistad al visitante, con quien comercia bienes, y también le enseña sobre el modo de vida en la ranchería, que se contrapone de muchas maneras a la vida en la ciudad.

La confianza empeñada es traicionada por este huésped, quien día a día va dando muestras de su deshonestidad, especialmente al mantener una insistencia permanente en romper las tradiciones ancentrales del pueblo wayúu para lograr beneficios personales.

El patriarca hace esfuerzos extraordinarios para mantenerse incólume ante las ofertas y pretensiones del alijuna. La lealtad hacia sus costumbres está primero. Y una de esas costumbres es la hospitalidad, así que mantenerse amable con su huésped también es un esfuerzo que hace el protagonista.

Pero la afrenta final, deshonrar a la hija del anfitrión, desata finalmente la ira del padre wayúu, quien inicia una persecución sin cuartel ni tregua, que lleva a ambos personajes a un recorrido trepidante por toda la Goajira.

El cuento, de autoría anónima, está lleno de metáforas y de referencias a la vida indígena, apegada a la naturaleza y a sus tradiciones, así como a los vicios de la urbanidad y el pretendido progreso, que vienen de la mano del visitante alijuna.

Las ilustraciones del libro, que cuentan la historia a través de imágenes realistas hechas a creyón, en las que predominan los colores tierra, son del joven artista Anthony Fernández, egresado en Diseño Gráfico de la Universidad Nacional Experimental de Yaracuy (UNEY).

Con este cuento, que puede adquirirse en las Librerías del Sur y también descargarse libremente en la página web de la casa editorial, El Perro y la Rana continúa con su esfuerzo de dar a conocer la literatura y la tradición oral de los pueblos originarios de Venezuela y de Nuestra América a pequeños y grandes lectores.

La obra, editada en noviembre del año pasado, puede ser leía por chicas y chicos mayores de 12 años de edad. También por gente mayor aficionada a los cuentos ilustrados.

La serie El Gallo Pelón de la colección Caminos del Sur de El Perro y La Rana alberga otras varias obras ilustradas de origen indígena en formato de cuento infantil y juvenil, para así dar a conocer la literatura venezolana originaria a diversos tipos de público, de forma digerible, fresca y original.

Novedades de FUNDARTE: Canciones (1962-1970) de Bob Dylan

Entre los libros que el Fondo Editorial Fundarte bautizó en la reciente 8va Feria del Libro de Caracas se encuentra este pequeña joya de la canción y de la literatura anglosajona.

Se trata de una compilación de letras del entreñable trovador norteamericano Bob Dylan (Robert Allen Zimmerman), ganador este año del Nobel de Literatura.

Con el premio, Dylan puso en cuestionamiento la relación entre las categorías de música y literatura: ¿son las canciones poemas?, ¿se puede consumir literatura de otro modo que no sea leyendo?

En este libro se reúnen letras de diversos temas y estilos. Cada canción está transcrita en su inglés original con su traducción al castellano.

“Acérquense señores de la guerra/ ustedes que fabrican todas las armas/ ustedes que fabrican aviones de muerte/ ustedes que fabrican las grandes bombas/ ustedes que se esconden detrás de las paredes/ ustedes que se esconden detrás de los escritorios/ solo quiero que sepan/ que puedo ver qué hay detrás de sus máscaras”, dice Dylan en su canción Señores de la guerra (1963).

Con este volumen, a través de los versos de Zimmerman sobre el amor, la paz, la juventud, la guerra, la nostalgia y el futuro, el lector podrá conocer el universo colorido y combativo de este cantautor en su época más hippie. Un joya para roqueros y amantes de la poesía comprometida.

Rosa Raydán/Ciudad CCS


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