La paz esté con ustedes

Carlos G. Lebrún Arvelo.

Las primeras palabras que JESÚS expreso a los Apóstoles luego de la RESURRECCIÓN, fueron las que identifican el título que antecede.
Sin embargo, siendo maltratado, vejado y crucificado, el AMOR fue y es tan grande, que lo ocurrido a su persona lo ignoró en ese momento, para ejemplarizar a sus seguidores, con esa frase, lo que realmente profesaba.
La PAZ es determinante para que el ser humano pueda desarrollarse como tal y ello depende únicamente de éste, para que florezca una nueva generación, en donde los valores, el respeto y el amor hacia todo lo que existe en el planeta Tierra, sea el objetivo.
Hoy el orbe está convulsionado por la intriga, la mentira, el odio, el consumo desbocado, el deterioro ambiental, la riqueza desmedida de pocos y pobreza de muchos, la dominación del mercado por empresas elites y pare usted de contar.
Es por estas injusticias que no hay paz, pero debemos hacer todo lo posible para que ella sea el camino al bien común y al renacer de la humanidad.
Las religiones deben encontrar un equilibrio entre ellas, respetándose mutuamente para no imponer un punto de vista de creencia absolutista, que trajeron al mundo las mal llamadas “guerras santas” que profesaban la destrucción del adversario. Ninguna guerra puede llamarse santa.
Las religiones representan la unión del hombre/mujer con DIOS, profesando el mayor sentimiento de entrega y paz hacia sus semejantes, como lo divulgaron los distintos iluminados del pasado y el presente.
Es momento para que educativamente la PAZ, sea una materia importante y obligatoria en los distintos niveles de Primaria, Secundaria y Universitaria, ya que la misma traerá beneficios incalculables a nuestras futuras generaciones, porque se tocara la sensibilidad humana, ecológica y religiosa, que permitirá un nuevo pensamiento sobre el proceso vivencial.
Mi querida PATRIA VENEZUELA, pasa por momentos difíciles al tratar de imponérsele con sanciones y arrogancias, el modelo decadente del capitalismo mortal que deja desafectos y destrucción.
Tenemos debilidades, pero de seguro son más las fortalezas que nos unen como nación y lograremos ENTRE TODOS, la tranquilidad que nos merecemos, con el debido respeto al otro, convirtiéndonos en productores de todo lo necesario, para nuestro porvenir. Si podemos lograrlo.
El SOCIALISMO es PAZ, porque su concepción es ESPIRITUALMENTE HUMANA.


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