La picardía de Manuelita Sáenz

En 1988 Denzil Romero escribió una novela que relata sus aventuras amorosas

72
72

En la literatura erótica solemos sumergirnos en realidades diferentes, que nos hace trasladarnos a paisajes inimaginables y a metrópolis llamativas que están más allá de nuestras fronteras e imaginación. Asimismo comenzamos a idealizar parejas que encarnen la perfección, soñando con la llegada de una hermosa Venus o de un buenmozo Adonis. Sin embargo, la mayoría del pueblo desconoce las propuestas literarias en torno al erotismo impulsada por nuestros escritores.

En el año 1979, la editorial española Tusquets impulsó una colección especializada en narrativa erótica que llevaba por nombre La Sonrisa Vertical, la cual originó que se creara un concurso homónimo que convocaba e incitaba a escritores de todo el mundo a consolidar propuestas picantes que tentaran al lector a probar y consumir el fruto prohibido.

En 1988, el autor venezolano Denzil Romero fue galardonado con este premio a través de su obra La esposa del Dr. Thorne, que se centra en los deseos y fantasías carnales de la legendaria Manuela Sáenz, Libertadora del Libertador.

No es posible conseguir el libro en una librería, y es un poco difícil encontrar su versión digital. No obstante, en la Biblioteca Pública Simón Rodríguez, esquina El Conde, está disponible para su consulta a través de la cota: NVR763.

La obra fue galardonada en el premio La Sonrisa Vertical, una colección literaria especializada en lo erótico.

Más allá del retrato histórico

Si la obra se hubiese concebido en el siglo XXI, con un carácter netamente lucrativo, le habría dado una digna pelea a populares bestseller como 50 sombras de Grey o Pídeme lo que quieras, e inclusive a la propia Harlequin Iberica, editorial especializada en novelas románticas y eróticas, ya que la portada invita al lector a descubrir su contenido, por lo menos en la edición presentada por Alfa Grupo Editorial, ya que vemos a una Manuela con un mirar altamente pícaro y retador, mientras posa con un hombro descubierto.

El argumento se sitúa en el siglo XVIII, una época llena de sacrificios, luchas y decisiones importantes para Nuestra América, que buscaba alcanzar su soberanía y desprenderse del imperio español. Tenemos a un Bolívar que escapa de los cuadros y ensayos académicos para convertirse en un apasionado poeta, que busca la calidez, las caricias y el amor de su musa.

“Ahora voy a estar contigo, querida, solamente contigo el resto de la noche. Calla, desnúdate y cierra los ojos. Besaré tu pelo desplegado sobre la almohada entre una nube de aroma (…) Y tus manos. Déjalas que recorran mi cuerpo. ¡Ay, tus manos cargadas de rosas! Son más puras tus manos que las rosas”, musita el Libertador.

Por otra parte está Manuelita, que como bien sabemos fue una mujer muy adelantada a su tiempo; sabía lo que quería de la vida y desafió los prejuicios de la sociedad para conseguir su felicidad. El autor refleja episodios en su juventud que la hicieron convertirse en una juguetona ninfa que buscaba satisfacer su apetito carnal, llegando incluso a experimentar con mujeres. “Quería un hombre, que la calmase, que la curase, que la corrompiese; un hombre que la tendiera laxa sobre el sudor de las sábanas y la dejase ahí,vuelta en un estropicio (…)”.
___________________

Los libros del autor rompen con los patrones de la literatura historicista y complaciente, centrándose en personajes que viven, sienten y se manifiestan.

*Biografía Mínima

Denzil Romero nació en Aragua de Barcelona, estado Anzoátegui, el 24 de julio de 1938. Es considerado uno de los más destacados escritores de novela histórica en el marco de la literatura venezolana. Inicia su carrera literaria con los cuentos Infundidos (1978) y El invencionero (1982). Entre sus novelas destacan La tragedia del generalísimo, Premio Casa de las Américas; Entrego los demonios (1986), Grand Tour (1987), Tardía declaración de amor de Seraphine Louis (1988) y Para seguir el vagavar (1998). Los personajes de las novelas de Romero despiertan un fervor patriótico en ciertos sectores de la sociedad, que han llegado a tildarlo de antibolivariano por el solo hecho de ser un iconoclasta al esbozar rasgos comunes de Simón Bolívar, Francisco de Miranda, entre otros héroes.

TIBISAY MAZA GIMÉNEZ / CIUDAD CCS/ BIEN RESUELTO
FOTO JAVIER CAMPOS

Únase a la conversación