Mafia humanitaria

Earle Herrera

El concierto contra Venezuela en la empobrecida Cúcuta, desafinó de trampas antes de empezar el show. Mucha gente depositó en cuentas que ahora los “organizadores” del negocio no reconocen. También aparecieron portales fantasmas pidiendo “tu aporte” para “los pobres hermanos venecos”. A esto se suman las riñas de egos y bolsillos porque a este o a aquella artista no la contrataron. La Alonso y la Tañón tronaron porque las ignoraron. Una sifrina mandibuleó: ¡Muérete que me tumbaron!


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