Mario Silva: Mientras la Patria esté en peligro La Hojilla permanecerá en el aire

Va a cumplir 15 años en junio y le agradaría dedicarse a la sistematización de más de 4 mil videos del Comandante Chávez

Soy demasiado expresivo y jodedor. Reconozco que soy malcriado”. Así es de directo. Muestra un caparazón muy fuerte como para esconder, quizás, un corazón muy sensible. Confiesa que lo que más le ha intrigado son los silencios y pensamientos de Fidel, del Ché, de Chávez, de Jesús, cuando éstos transitaban, a su entender, por tribulaciones, que bien podrían asociarse como debilidades, pero que en realidad él las aprecia como fortalezas. Tal vez nuestro entrevistado también sea soberbio y orgulloso. Lo que sí demuestra, inequívocamente, es que es un hombre de armas tomar.

Dice que su poder es la palabra y su credibilidad.

Al llegar a su residencia lo encontramos frente a la tumba de sus padres. Así Mario marcó la entrevista con el recuerdo permanente de ellos. Nos abordó hablando de su papá, de su mamá, como si se blandiera sobre su conciencia una deuda pendiente con ellos.

—Mi padre prestó sus servicios en la Marina de Guerra a los 16 años y se convierte en marino mercante. Frente a Liverpool, llegando de Canadá, en plena Segunda Guerra Mundial, le meten un torpedo en el barco donde él va. “Yo tengo las pruebas”. En el 49-50 se va para las Islas Canarias, luego llega a Liverpool y regresa otra vez cuando mi abuela pensó que estaba muerto; se casa, tiene dos hijos y se viene a Venezuela en el 52 cuando nace un hermano que luego muere de meningitis, se muda a Puerto Cabello y de allí no sé qué le pasó a mi papá, se fue a Ciudad Bolívar, un salto que no entiendo. Allí nací el 25 de noviembre de 1959. Allí me gradué, como me decían en VTV, de bachiller marginal.

—¿Qué significa para ti la familia?

—Todo. Lo que pasa es que uno salió a trabajar desde temprano, después de graduado, a los 17 años, comencé a trabajar como dibujante técnico, de arquitectura, topográfico, biológico… De allí pasé al Bloque de Armas, hasta que me retiré en el 99. Yo era gerente y en el 99 nos llama De Armas y nos pide que le digamos a los empleados que voten en contra del Comandante Chávez.

Fue entonces cuando me empezaron a acusar de comunistoide. Claro yo tenía mi historia también.

Porque venía de papá y mamá comunistas. Mi madre era una mujer hermosa, comunista y atea, nunca tuvo que ver con curas; en cambio mi papá, curiosamente, ateo y marxista, estudió en un convento de sacerdotes franciscanos, a lo mejor hubiese sido cura. Papá tenía un gran respeto por las religiones.

—Están diciendo en las redes que dejas La Hojilla…

—Jajajajajajajaja. Allí hubo una mala interpretación. Estaba molesto por varias cosas y no es que estoy molesto con el Gobierno, en absoluto, para nada. Sino que hay gente a la que en estos momentos de conflicto le emerge el miedo, el pánico. Eso pasó cuando murió Chávez. Hay gente que se llenó de pánico y pensaba que lo propio era negociar con el imperialismo y eso yo no lo acepto porque no estamos siguiendo el legado de Chávez. En esos días hubo una entrevista que me molestó porque en ella se hablaba del fracaso del modelo del socialismo. Por eso mi pregunta en ese momento fue: ¿Cuál socialismo del siglo XXI si apenas se está construyendo? Ahora, por qué surge lo de mi retiro. Yo el 21 de junio cumplo 15 años en La Hojilla, y no es que yo me quiera retirar. Mi trabajo va más allá. Junto con mi señora tengo un proyecto que lleva cinco años y que consiste en sistematizar más de 4 mil videos que tenemos del Comandante Chávez. Quiero hacer una especie de videoteca que pueda colgarse en una página Web que no pueda ser jaqueada, que esté montada, por ejemplo, en la plataforma rusa, china o inteligente de internet, y que pueda ser consultada.

—¿Es la economía el flanco más débil de la Revolución?

—Sí es, sí es. En lo diplomático vamos bien y estamos respondiendo como se debe hacer. Moncada habla de una recolonización y por eso instalan a un Bolsonaro en Brasil, a Duque en Colombia… pero esos son gobiernitos muy débiles y nosotros lo estamos haciendo bien por la vía diplomática, pero nos falta un vértice, una arista, que es lo económico. Ahí debemos fortalecer nuestra moneda e impedir la dolarización porque nos frena y nos pone a depender de la Reserva Federal. Decían Chávez y Fidel que el imperialismo estadounidense no va a llegar a los cien años y es verdad, ya está tocando su fin. Y hay etapas en el nacimiento de un imperio que se cumplen perfectamente de manera histórica: auge, cénit y caída. En la caída comienza el pan y circo y empiezas a ver los Calígula, desde Reagan para acá comienzan los Calígula en Estados Unidos. Ellos ya venían perturbados con el destino manifiesto que dice que ellos son los escogidos por Dios para regir los destinos del mundo. Ya por ahí vienen perturbados.

Fidel y Mario

“Yo siempre he dicho que hay hombres que están fuera de su tiempo, Bolívar fue uno, Fidel fue otro y Chávez también. Ellos van cien pasos adelante y lo mismo siento por Nicolás. Son atemporales. Yo me reuní con Fidel varias veces y en una ocasión él me dijo algo que me dejó marcado. Él me preguntó: ¿Qué es el tiempo? Me dijo que el tiempo no existe. El tiempo, me explicó, tiene dos fases, uno limitado que es el tiempo físico, tu cuerpo que fallece, que muere, pero no mueren tus ideas y por eso el Comandante Fidel hablaba del tiempo infinito, el que permanece con las ideas. Entonces ese es el tiempo histórico”.

—¿Hasta qué punto está debilitado el imperio?

—El imperio jugó adelantado al no tener otra opción. No se puede vivir pensando que estos adláteres, que estos pendejos que tiene aquí le están diciendo la verdad, porque ellos lo que quieren son dólares, viven aquí peleando por una cuota pequeña de dólares. ¿Tú sabes lo que es pedir 20 millones de dólares en ayuda humanitaria? Que se las metan por el culo, mano. Este Pompeo que ofreció esa ayuda es un idiota. Ellos lo que están es repartiéndose esos dólares entre Julio Borges, Florido… No es posible que sigan subestimando al pueblo. Si aquí se produce otros 27 de febrero no será para apoyar a la oposición, sería para radicalizar la Revolución en términos muy duros, y que el Este se cuide, porque el día que el pueblo se arreche, que el Este salga corriendo. Cómo es posible que los gobiernitos del Grupo de Lima se hayan pronunciado nueve días antes de que se autoproclamara Guaidó, y encima que hayan pasado por encima de la Constitución.

—¿Cuál crees que podrá ser la salida de la actual situación política que vive el país?

—Nosotros siempre hemos apostado al diálogo, pero este no debe ser de imposiciones; debe privar, por encima de todo, el artículo 2 de la Carta de las Naciones Unidas que plantea la autodeterminación de los pueblos. Por ejemplo, no es posible que Francia me trate de imponer unas elecciones sobre la base de un supuesto dictador cuando ellos tienen un terrible conflicto con los “chalecos amarillos”.

—Dijo Diosdado que en caso de una intervención militar en Venezuela la Revolución Bolivariana tomaría otro rumbo. ¿Cuál sería ese rumbo?

—La radicalización de la Revolución. Diosdado agregó que a todo traidor lo trataremos como enemigo de la Patria. Si nosotros tenemos una intervención militar, tenemos un enemigo al que hay que confrontar y quienes apoyen a ese enemigo serán también nuestros enemigos. Y aquí cito a Bolívar con el Decreto de Guerra a Muerte.

—De salir airosos de la actual crisis y amenazas, ¿qué medidas deberíamos tomar con los opositores apátridas que nos han atacado durante 20 años?

—Todo a su debido tiempo, como dice el Eclesiastés. Yo no me voy a adelantar como hizo La Patilla diciendo que yo estaba en contra de Nicolás Maduro y del Gobierno. Yo tengo una etapa que se llama La Hojilla y yo la cumplo porque ya tiene 15 años el 21 de junio. Hay algo que se debe entender y eso es inherente a mi formación política, de izquierda: mientras la Patria esté en peligro, La Hojilla se mantendrá en el aire. Y los que estaban soñando con mi salida, están equivocados porque yo no me voy a retirar del frente o de la vanguardia comunicacional mientras la Patria esté en peligro y eso lo doy por sentado.

—¿Cuál debería ser la estrategia de los medios del Estado en la actual situación del país?

—Nosotros no debemos tenerle miedo a la crítica. Pero la crítica debe ser constructiva. Yo vi unas declaraciones terribles de Oly Millán, de Héctor Navarro… Hay formas de hacer crítica, una es que tú le adviertes al Estado de algo que no está bien, pero en tono mesurado, porque no creo en la imparcialidad de los medios, eso es mentira. Jamás lo he creído. Para mí el que se mantiene una imagen imparcial y ambigua, en el momento en que se decante la situación, sea para la derecha o para la izquierda, va a coger para un lado. Se debe entender que nosotros estamos en una Revolución y que un periodista se debe a los cambios sociales que esa revolución dé. Aquí hay que cambiar hasta el pénsum de estudios de Comunicación Social. La imparcialidad no existe, existe la crítica. En la información también se cometen atrocidades, una palabra, un hecho, la forma en que lo narra, la narrativa de esa noticia, también se convierte en un arma.

—¿Qué opinas de la programación del Canal 8?

—Hay que nutrirla más. Y no te voy a hablar del sentido crítico sino del contenido. Cuando hablamos de contenidos debemos tener presente que esta Revolución la hizo el Comandante Chávez. Chávez es la imagen de esta Revolución. El presidente Nicolás Maduro lo ha dicho bien claro, y él es profundamente chavista, antiimperialista, revolucionario y socialista y, sobre todo, chavista, igual que nuestra Fuerza Armada Nacional Bolivariana. Aún falta mucho por hurgar en el pensamiento de Chávez y debemos sacarlo por VTV.

—¿Será un deber de nosotros, si salimos triunfantes, cumplir el sueño de la Gran Colombia?

—En primer lugar, vamos a triunfar. Y en segundo lugar, el sueño de la Gran Colombia se puede cumplir de diferentes maneras. Una es permitiendo que se dé un proceso revolucionario en Colombia, que tiene que darse. ¿Cómo cumplimos con la Gran Colombia y más allá? Con la Celac (Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños). Que nosotros nos reconozcamos con nuestras diferencias. Cada pueblo escoge su forma de hacer política y su sistema político, cada pueblo tiene ese derecho. Nosotros no podemos imponer, por ejemplo, la idea del socialismo del siglo XXI; nosotros tenemos nuestra forma y va con el cumplimiento de la CRBV.

—¿A qué le teme Mario Silva?

—Yo no sabría decirte a que le tengo miedo, porque yo me he metido en tanto peo… ¿Sabes a qué le tengo miedo? Y ese es un temor que se ha venido multiplicando desde que el Comandante Chávez murió, mi temor es que nosotros no tengamos chance de ordenar una vía hacia el pensamiento de Chávez. Ese es mi mayor miedo, que Chávez haya arado en el mar. Creo que es eso.

A sangre y fuego

—Si lees el diario del Che, el del 7 de octubre, él sabía que estaba rodeado y ante su serenidad, tú dices: ‘¿Qué carajo estaba pasando por la cabeza del Che? ¿Pensaba en sus hijos?’ Porque uno piensa en sus hijos. Yo tengo dos divorcios, tres hijos y actualmente tengo una pareja que me ha acompañado a sangre y fuego. Es decir, que uno tiene que luchar contra varias cosas, contra el ser político, y tienes que luchar por un espacio, por un rinconcito para tu intimidad. Esos momentos de intimidad es uno de mis tesoros más grandes. Y ese tesorito yo trato de resguardarlo. Volviendo al Che, yo me pregunto: ¿Él sabía si iba a salir salvo de aquella situación? Eso en primer término. En segundo término, me llega la imagen del Comandante Chávez, en Apure, cuando dijo que se iría mil veces para el Capanaparo y cogería a la izquierda, en la “Y”. ¿Qué carajo estaba pensando el Comandante Chávez en ese momento? Son los momentos de tribulación. El día que Fidel presentó la canción del amigo, que dijo soy el vehículo para presentar esta canción en honor al Comandante Chávez. ¿Eh? ¿Qué estaba pensando Fidel a quién le conocí de sus silencios? Esos silencios donde tratas de jugar con tus pensamientos. ¿Qué pasaba con eso? Esos silencios que dicen mucho. A Fidel a quien se le murió tanta gente amiga. Y por último una figura que les va a extrañar que es la de Jesús en el Sinaí, donde interroga a Dios ¿he de tomar este cáliz? ¿Qué pensaba el Jesús hombre en aquel momento? Yo aparto en ese momento al líder del hombre de carne y hueso, del pensante, del ser que tiene sus debilidades, que más que debilidades son fortalezas. Estos cuatro personajes me han llamado mucho la atención.

—¿Cuál es la satisfacción más importante en tu vida?

—Primero, haber vivido estos tiempos. Segundo, haber conocido al Comandante Chávez y tercero, haber conocido a Fidel.

—¿Eres un malcriado?

—Reconozco que sí. Pero ahora no soy ni la mitad de lo que era, y creo que son los años los que me han hecho cambiar. Con el tiempo uno va buscando estabilidad emocional. Le debo esta calma a mi señora. Incluso le debo a mi pareja la profundización de los contenidos de La Hojilla. Hay que hacer análisis más profundos porque la masa no está pa’ bollo.

TERESA OVALLES MÁRQUEZ
FOTOS YRLEANA GÓMEZ

Únase a la conversación