¡Me llegó el bono!

Omar Pérez

Omar Pérez

El domingo pasado visité a mi tía (ella dice ser opositora) en Caricuao y toda la visita giró en torno al Bonifacio.

Tía: —¡Oye mijo, la vecina mía ha cobrado varios bonos y yo no; claro, siempre se lo dan a los mismos! ¡Se lo dan sólo a los chavistas! ¡Se lo dan a algunos opositores para que crean, pero a mí no me van a convencer con ese fulanito bono!, eso estimula la flojera. ¡Las del consejo comunal se agarraron todas esas tickeras y se la repartieron entre ellas!

Yo: —¡Tía ven pa´ escanearte el carnet y registrarte en la página www.patria.org.ve. Se le da aceptar al bono y te vas al monedero virtual para transferir la platica a tu cuenta. Si tienes problemas puedes transferir el bono a un familiar que hayas registrado. El proceso es muy amigable. Se priorizaron las personas con mayor necesidad y se les asignó el bono. No debe haber discrecionalidad; el bono debe seguir entregándose vía electrónica, ese Carnet de la Patria es un chismoso, ahí se ve todo, incluso sale un alerta si te registras varias veces o si ya recibiste el bono por otro sitio.

Tía: —Y los que no tienen internet ¿cómo hacen?

Yo: —Cualquiera con un teléfono “inteligente” que tenga la aplicación puede escanearle el carnet, ir al infocentro más cercano o buscar a los brigadistas del Movimiento Somos Venezuela, ellos tienen teléfonos autorizados que dicen que si te escaneas con ellos sale más rápido las ayudas técnicas del parto humanizado, amor mayor o el registro de discapacidad, aunque conozco a varias personas que les salió su pensión del seguro social y se escanearon ellos mismos.

Tía: —¡Sobrino, me llegó el mensajito! ¡Me llegó el bono! ¡Al fin arrimaron una pal mingo! Yo: —Gracias a Nicolás, tía.

Mi tía quedó muy contenta. La bonificación es un incentivo necesario a la resistencia y paciencia de nuestro pueblo. El bono se convirtió en una táctica fundamental para la victoria necesaria de este próximo 22 de abril.


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