Seco

Roberto Malaver

¡Yo conozco el buey que jala y la víbora que pica! Pero estos chavistas inventan cada vaina que uno puede terminar creyendo sus pendejadas. Comenzaron a decir que el que se metía con Venezuela o con el dictador o con el chavismo, se secaba, y claro, uno se reía, porque uno piensa que se ponen con esas vainas cuando están tristes, solitarios, y finales, pero coño, el compañero Mariano Rajoy comenzó a decir tanto Maduro, Maduro, que terminó llamándolo Medero, y hablaba tanto de Venezuela, que llegó un momento en que uno llegó a pensar que se venía a vivir para acá en el Plan Vuelta a la Patria, y zúas, le cayó encima ese peo de la corrupción del Partido Popular, y al rato tuvo que renunciar y marcharse a trabajar para una notaría o un registro público o una vaina así, y por allí anda con todo su camino a verse solo. Y el compañero Pedro Pablo Kuczynski, al que Vargas Llosa llevó a los cielos de la opinión pública y la Tía y el Escribidor, y el hombre se puso al lado del Grupo de Lima y Venezuela por aquí y Venezuela por allá, y Maduro y la dictadura, y zúas, al rato le descuben un peo con Odebrecht, y al carajo los enfermos. Ya nadie se acuerda del perrito, porque le quitaron la alfombra donde estaba moviendo la colita, y a secarse que llegó muy mojado.

La vaina mete miedo, porque uno no cree en esas pendejadas, pero esos carajos o son brujos o saben una vaina que uno no sabe. Hasta el compañero Ramos –Espoleta- Allup, se puso a decir que tenía unos motores arrechísimos y sacó a Bolívar y al dictador anterior de la Asamblea, y zúas, al poco tiempo volvieron, volvieron, y allí está el compañero Espoleta Allup con los motores fundíos, y secándose de a poquito, que es mucho peor que secarse de un solo coñazo. Pero la vaina más arrecha fue la embajadora del compañero Trump en la ONU, bastó que esa señora saliera con un megáfono a la calle a defender la democracia, -mientras el dictador estaba adentro dando ese discurso que todavía nos tiene arrechos-, para que a los pocos días fuera noticia de primera plana: “Embajadora NIkki Haley renuncia a su cargo en la ONU”. Después se supo todo, la señora se paró muy cerca de Antonio –Pensionado- Ledezma, y allí zúas, comenzó su proceso de secado. Son brujos estos carajos. Y lo peor es lo que nos está pasando a nosotros en la oposición, también nos estamos secando. Un jodedor nos dijo que somos un tronco seco, que aunque lo rieguen no brota, una vaina que yo no había escuchado nunca, y parece que la cosa es cierta. Estamos quedando secos, secos, secos.

El papá de Margot estaba viendo la televisión cuando pasaron la renuncia de la embajadora Nikki Haley, entonces se puso de pie y dijo: “¿Y esa no era la compañera que nos iba a ayudar a salir de la dictadura? Ya los chavistas secaron a esa pobre señora, y el Tribunal Supremo en el exilio también se está secando. Carajo, como que se nos viene encima una sequía de padre y señor mío””. Y se fue al cuarto y agarró la puerta y le metió aquel coñazo tan grande, que un vecino gritó: “Tsunami. Tsunami”

– Esta tarde vi llover, vi gente correr.- Me canta Margot

 


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