Niños y artistas se llenaron de luz en hospitales

l equipo artístico de Fundarte animó con actividades culturales a los pacientes del hospital Materno Infantil de El Valle

Llegamos al Hospital Materno-Infantil de El Valle acompañados de un gran equipo artístico de Fundarte, entre ellos había mimos, cirqueros, payasos, cuentacuentos, titiriteros y músicos. Mucho color y juego con la idea de llevar un poco de alegría a niñas y niños que se encuentran hospitalizados en ese espacio que, actualmente, no tiene gran cantidad de pacientes.

El personal del hospital nos recibió con mucha amabilidad, concientizando que en medio de la coyuntura, los niños necesitan sonreír y sentirse atendidos. Las instalaciones están, sin duda, pensadas para ellos, un hermoso parque interactivo techado es parte de este recinto que, cabe resaltar, fue reinaugurado en el 2013 con el nombre de Materno Infantil Hugo Rafael Chávez Frías.

Pequeños corazones, grandes sonrisas

La primera visita fue a Sara, una niña de 4 años que con solo mirarnos le brillaron sus ojos. A ella le cantaron las vocales e hicieron actos de magia, además le contaron un entretenido cuento y le gustó tanto que pidió otro, y otro, y otro… Le dejaron una linda historia para que su mamá se la leyera cuantas veces ella deseara, y con el corazoncito llenito de amor, agradeció la presencia de los artistas en su habitación.

Cuando todos salieron decidí quedarme un ratito más con ella, pues era tan simpática que me interesé por saber cuál era su dificultad y, tomando el collar que yo llevaba puesto, me mostró una pepa muy grande que tenía en su cachete que le deformaba el rostro, estaba aumentando cada día más sin tener diagnóstico real de su origen. Empezandito, ella fue la que me hizo el día, tanta ternura concentrada llenó mi corazón de alegría y fuerzas para seguir resistiendo las adversidades.

Luego vinieron los bebés, esos que no saben ni por qué están en ese lugar. Al principio estaban asustados, tanta gente colorida no es común, pero poco a poco fueron entendiendo que solo queríamos jugar un rato. Ese fue el caso de Williannis de 11 meses, una bebesita en estado de desnutrición que luego de agarrar confianza me ofreció de lo que estaba comiendo.

En la otra habitación estaba un bebé de un mes de nacido tomando teta, un acto amoroso que permitió mi cercanía con la madre. Ella sonrió al vernos y su mirada reflejó la necesidad de contención y apoyo, charlamos un rato y me expresó sentirse feliz de poder brindarle a su bebé la mejor alimentación, quien tenía un problema en el corazoncito que lo mantenía en el hospital por más de una semana. Esa mujer fortalecida y amorosa agradeció la presencia de todo el equipo en su habitación.

Sonrieron a pesar de la emergencia

Luego de pasar por todas las habitaciones llegamos al área de emergencia, ese lugar donde ninguna madre ni padre quisieran estar. Sin embargo, también disfrutaron de las mágicas lecturas de cuentos de este amoroso equipo.

Es cierto que algunos niños y niñas temen a los payasos, esos maquillajes exagerados les generan desconfianza. Ese fue el caso de una pequeña de dos años que se encontraba en esta área. Cuando vio a los payasos amistosos empezó a gritar diciendo: “no me puyes, no me puyes”, pues ella pensó que la enfermera se había disfrazado de payasa para entretenerla y aprovechar de inyectarla. No hubo manera de tranquilizarla hasta que los payasos desaparecieron, y respiró hondo diciendo con su manito: “adiós”.

Allí también se encontraba un pequeño de seis años en pleno tratamiendo de nebulización, y mientras el oxígeno entraba en su cuerpo, se reflejaba una linda sonrisa detrás de su mascarilla. Él no dijo ni una palabra, pero sus ojitos expresaban todo lo que no podía decir en el momento.

El teatro y la música como fuente de energía y amor

El sistema eléctrico del país fue saboteado desde otras fronteras con un ataque cibernético que afectó a todo el territorio nacional. En función de proteger a la población de ese despiadado acto de agresión terrorista, la Fundación para la Cultura y las Artes visitó distintos hospitales con un equipo artístico.

En su segundo día de abordaje, Fundarte desplegó un equipo multidisciplinario de artistas en el Instituto Autónomo Hospital Universitario de Caracas, quienes se plantearon como objetivo aflorar una sonrisa en los niños y niñas que se encuentran atendidos en este recinto.

El abordaje contó con la participación de más de 20 artistas de distintas disciplinas que se sumaron voluntariamente a esta causa noble y humanista.

El recorrido comenzó en simultáneo desde la sala de pediatría y optometría, donde se hicieron sentir los cantos populares infantiles junto a las fantásticas piruetas y maromas del arte circense.

Cada habitación se convirtió en una dinámica cultural, musical y teatral que arrancó modestas sonrisas en los infantes pacientes, llamando la atención de los acompañantes, rompiendo con el tradicional silencio hospitalario.

Asimismo, algunos representantes se sumaron al recorrido manifestando complacencias y afectividad por aquellos personajes quienes, disfrazados con vestuarios coloridos y maquillajes estrambóticos, aliviaron el diagnóstico médico a sus representados.

“Claro que me lo estoy disfrutando, porque esto lo mandó el Presidente, esto lo mandó Maduro”, manifestó un señor llamado Luis Hidalgo, quien respondía a una persona que le hacía una ligera broma por estar ansioso, tras levantar emocionado a su muchacho y colocarse en la entrada de la habitación para recibir el espectáculo teatral, circense y musical.

El personal del hospital también brindó su acompañamiento y apoyo durante la jornada, guiando con espíritu ameno y fraterno el despliegue de los artistas en todo el recorrido.

Algunos artistas manifestaron, además, sentirse agradados por esta labor y plantearon la necesidad de transformar y ampliar el formato que vienen desarrollando, con el propósito de llegar a pacientes de otras edades.

“Podemos usar una guitarra para interpretar boleros o probar con otra cosa, también otros vestuarios para abordar a otros pacientes más adultos, a mujeres embarazadas. El embarazo es algo muy sagrado, muy íntimo, si le hacemos otro tipo de presentación acompañada de una serenata o, va a tener un parto mucho más feliz y más a gusto”, destacó Niky García, artista circence y participante en las distintas jornadas desarrolladas.

En los próximos días se realizarán nuevas presentaciones que servirán de fuente energética y amorosa a través del arte, en medio del constante bombardeo comunicacional y psicológico que afectan emocionalmente a las familias venezolanas, en especial aquellas que se encuentran padeciendo de enfermedades y se han visto directamente vulneradas tras el reciente ataque terrorista, dirigido al sistema eléctrico nacional.

NIEDLINGER BRICEÑO PERDOMO/GUSTAVO VARGAS/CIUDAD CCS
FOTOS BERNARDO SUÁREZ/JAVIER CAMPOS

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