“Nuestra resistencia no ha sido pasiva”

El comunicador popular Gustavo Borges dice que sin lo colectivo no hubiésemos salido adelante

En Caracas pasan cosas maravillosas diariamente y estas cosas no dejan de pasar ni en los momentos difíciles, es más, es cuando más se evidencia la fortaleza de un pueblo organizado que aprendió a superar las adversidades hombro a hombre, o por lo menos eso hacen los de a pie, el común, los que más allá de criticar salen a buscar soluciones y a transformar las realidades que los aquejan.

Desde que el pueblo venezolano vio la necesidad de comunicarse, por allá en el 2002 con el intento de golde de Estado al Comandante Chávez, fue que surgieron los comunicadores populares. Ese ejercicio de informar la realidad de los barrios fortaleció la práctica que venían ejerciendo muchos dentro de sus comunidades.

Ese fue el caso de Gustavo Borges, un caraqueño de pura cepa que está convencido de que el pueblo venezolano se ha fortalecido históricamente por estar en permanente resistencia.

Él es parte de un grupo o colectivo que se ha dedicado a informar popularmente al pueblo, el gariteo es la práctica de reportar y recibir información dentro de los sectores más vulnerables y tienen un llamado: “Reporta tu zona, tu barrio. Activo el gariteo”.

—¿Cómo ves el panorama de Caracas hoy? ¿En qué andan los caraqueños y caraqueñas?

—El caraqueño tiene la particularidad de ser muy resteao en las situaciones difíciles y busca resolver los problemas que los aqueja.

En la práctica es así: a muchos les llegó el agua el martes por la noche y a otros no, pero ¿dónde estaban esos otros?, pues en las calles ayudando a pasar la manguera para que otros llenen, alzando tobos, solidarios completamente con los vecinos.

El caraqueño está muy pendiente y sabe que toda esta situación a la que nos han llevado va a continuar, pero todo lo que ha estado sucediendo demuestra que se puede resistir y que se está preparado para algo más fuerte que pueda venir.

—¿Algo positivo ha traído el apagón?

—Más allá de cualquier análisis de la situación que pueda ser hasta caótica, el saldo de todo esto es positivo porque veo en la actitud de mis vecinos, del caraqueño, del de a pie, del que tuvo que enfrentar ese apagón de tres, cuatro y cinco días, los puntos de pago caídos, el Metro inhabilitado, todo eso demuestra que seguimos teniendo la misma solidaridad de siempre y eso es muy positivo porque se había estado manejando una matriz de opinión de que esa solidaridad tan sabrosa se había perdido y eso lo hemos desmontado con acciones, en la práctica. Seguimos siendo los mismos y las mismas.

¿Tú te imaginas toda esa fuerza que ha aflorado en esta coyuntura, dirigida a transformar todo lo que nos aqueja desde la familia, el barrio, la parroquia, el municipio, el Estado? Sería increíble, tenemos la fuerza para modificar nuestra realidad. Eso nos da poder, pues nuestra resistencia no ha sido pasiva, ha sido en acción popular.

Eso es parte de nuestra identidad que han tratado de derrumbar comunicacionalmente para poder dominarnos, y a esa identidad fue Chávez quien le dio vida, estaba adormecida pero históricamente hemos sido un pueblo valiente y resistente. Es muy difícil someter al pueblo venezolano.

—¿En el barrio cómo se vive la contingencia?

—Ha sido hasta enriquecedor. La conversa política espontánea se ha dado en el barrio porque ya es algo natural en nosotros y eso es muy positivo.

Algo que tenemos que entender es que no somos robots, todo esto es algo que se desborda espontáneamente, bajo muchas herramientas que nos dejó Chávez porque es así, él incorporó muchas cosas en nuestros códigos que nos han ayudado a resistir.

Hay una frase que dice que el pueblo venezolano se lanzó a las calles el 27 de febrero y no ha regresado, y eso es cierto, seguimos en esa acción revolucionaria que se mantiene en pie.

Hay algo importantísimo que quiero resaltar y es que todas las vivencias que he recibido con “el gariteo” tienen un punto en común y es que siempre estuvimos acompañados de la familia, los amigos, los vecinos; es que solo no hubiésemos resistido. Todos los cuentos tienen un colectivo en el aguante.

—Hay una imagen rodando en las redes que dice “La oposición no aguanta un apagón y llama a invasión. ¿Crees que es cierto?

—Totalmente. Ellos no saben lo que piden. La oposición llama a intervención como si estuvieran llamando a una fiesta y no aguantan cinco días sin luz, sin agua, no aguantan cinco días con los restaurantes del este cerrados, sin internet.

Yo me siento muy orgulloso de ser venezolano y siempre digo: “¡qué de pinga es ser chavista!”, es una sensación de fortaleza demasiado increíble.

Venezuela ahora es el centro de atención mundial por la resistencia de los venezolanos, sobre todo de las mujeres, y no lo digo porque me estés entrevistando tú, es real, las mujeres son las que incansablemente han estado de pie ante los obstáculos, mi reconocimiento para ellas.

No van a poder con nosotros bajo ninguna circunstancia. Nosotros nacimos con hambre, nosotros nacimos en la oscuridad, no venimos de situaciones cómodas. Nuestra condición de vida la forjamos nosotros mismo con la construcción de los barrios. Somos los que levantamos a este país y eso no es secreto, lo hemos demostrado.

Con esa pasión que expresa Gustavo Borges el sentir de lo vivido, así como comunicador sabe hacer muy bien su trabajo, y si no lo creen, busquen sus crónicas en el portal de Misión Verdad, espacio donde publica experiencias de manera jocosa e intensa. Él sabe que el pueblo es el único capaz de salvarse así mismo.

NIEDLINGER BRICEÑO PERDOMO/CIUDAD CCS
FOTOS LUIS BOBADILLA

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