Petro soberanía

Daniel Córdova Zerpa

La hegemonía estadounidense se manifiesta en diversos ámbitos, como el político, cultural y militar, pero es especialmente nociva en lo económico. Después de la II Guerra Mundial, las élites de Estados Unidos concretaron el desplazamiento definitivo de Inglaterra y asumieron el timón de un imperialismo aún mas agresivo y por supuesto todavía mas lucrativo. Todas las instituciones del llamado establishment mundial, léase Organización de Naciones Unidas, Fondo Monetario Internacional, Banco Mundial y la Organización Mundial de Comercio, entre otras, nacieron bajo la impronta gringa. Aunque por algún tiempo la URSS intentó fungir de contrapeso, la verdad es que desde siempre la mayor influencia siempre recayó en la Casa Blanca. El predominio en el campo económico ha sido obvio y ha tenido consecuencias nefastas para la gran mayoría de los países del llamado Tercer Mundo. Disuelto el patrónoro en los años 70, se consolidó el señoreaje del dólar estadounidense. Fue también el inicio de una etapa de mayor sometimiento por la vía del endeudamiento. De hecho, en Latinoamérica, a la década de los 80 se le conoce como “la década perdida”. Actualmente, la Nación confronta serias dificultades a causa de la acumulación de problemas estructurales con aspectos coyunturales, como la marcada caída del ingreso petrolero. Y por si fuera poco, enfrentamos una estrategia de bloqueo financiero instigado por EEUU, para impedir que podamos importar alimentos y medicinas vitales. Con el lanzamiento del petro como primera criptomoneda, seguimos el pensamiento robinsoniano de ser originales. Este mecanismo nos permitirá obtener nuevas formas de financiamiento y avanzar otro trecho en el difícil camino de zafarnos de la hegemonía del dólar. El petro es un asunto de soberanía.

dcordovaster@gmail.com


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