Poesía sin camisa de fuerza

La primera publicación del cubano Ramón Soto Díaz hace referencia a temas tan personales como sociales

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Un libro sencillo que desde su prólogo, escrito por el propio autor, no repara en adulaciones al acomodado ego de quien emprende la tarea de escribir.

Se trata de Pensamientos Irrevocables, escrito por el cubano, residenciado en Venezuela, Ramón Soto Díaz. Es un hermoso poemario que manifiesta el sentir sincero y sencillo de un ser humano que ha encontrado inspiración en todos los sentimientos y pensamientos que habitan en él, sin reparar en limitaciones, como su mismo título lo sugiere.

Pensamientos irrevocables ha sido un compendio que solo el país Venezuela y su gente han podido impulsar, ellos han abierto los surcos a seguir en medio de incertidumbres internas y externas, también de regocijos transparentes e intensos latentes en mí.

La distancia, para quien no la ha vivido, se hace cercana en las prosas de Soto, un tema que aparece como un ángulo desde el cual se remueve todo lo que migrar conlleva; las dicotomías, la melancolía, y otros sentires emanados de sus vivencias, pues ha tenido que enraizar en dos países, que además guardan estrecha relación de hermandad desde la misma historia.

De su lugar de origen, la isla antillana, toma el mar como un tema frecuente, por toda su significación tanto histórica como vivencial.

La poética de Soto tiene varios aspectos que la hacen diferenciadora y apetecible. Nombra sin límites ese rincón de encontrados sentimientos que para muchos significa Caracas. Por otra parte, un lenguaje sencillo y poco adornado que desenfunda la palabra sincera, característica del libro, y los lugares y referentes contemporáneos que hacen a sus líneas muy familiares y a las metéforas directas. Pasolini, Queen, Dudamel, Rosemberg, Vargasviliano, Mahatma Gandhi, Hernán Cortés, Botero, Obama, Malcom y King, Jack el destripador, Amy Winehouse, Don Vito Corleone y Donald Trump son algunos de ellos, los cuales, además, sellan con un aire contemporáneo esta, su primera publicación.

Caracas de mi resurrección.

Como ave Fénix he encontrado nuevamente la vida en ti.

Allá los eunucos apátridas,

parecen lombrices ensangrentadas

arrastrándose a los pies del Polifemo oculto.

Yo no olvido, y agradezco.

Y tú, a mi lado Caracas ,

deshojando margaritas,

apostando como Simbad a la vida eterna.

La familiaridad de los temas sitúan al lector en una especie de conversación directa con el autor, logrando no solo conmoverse, también identificarse, reírse, afirmar o negar ciertas posturas, una poesía generadora de sentimientos e ideas a los que el autor se refiere: “los poemas constantemente están preguntando”.

Ramón Soto Díaz ha incursionado durante años en cine, radio y televisión. Oriundo de Camagüey, Cuba, se graduó en el Centro de Superación Esteban Salas. En ambos países ha participado en diversos festivales.

En Venezuela también adelanta un trabajo en este ámbito, siendo representante y director del grupo de Danza Tradicional Venezuela en Escena, y director artístico de los grupos Alma, Corazón y Vida e Irrevocables. Desde 2009 es miembro de la Misión Cultura.

 


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