Los intelectuales y sus pensamientos ante el fútbol
Hay quienes celebran y otros rechazan la postura de los escritores ante este deporte
10/06/ 2026.- La disciplina del fútbol, como muchos otros deportes, forman parte del centro de atención de millones de personas en todo el mundo. Hay quienes le buscan la filosofía y sus principios o quienes simplemente lo toman como parte de la diversión cuando asisten a un estadio.
En esta oportunidad solo nos vamos a referir al fútbol, con motivo del Mundial de la FIFA 2026, que se realizará, entre el 11 de junio y 19 de julio, con 48 equipos, para efectuar un total de 104 juegos, en escenarios deportivos situados en México, Canadá y Estados Unidos.
La relación entre intelectuales, escritores y el fútbol se divide principalmente entre quienes lo celebran como una manifestación cultural y humana, y quienes lo desprecian por considerarlo alienante o carente de valor estético.Numerosos son los aficionados, entre ellos muchos intelectuales que siempre están en la búsqueda de la filosofía en el fútbol, porque de manera teórica combinan la actividad física, la competencia y la consecución de valores dentro y fuera del campo.
Tenemos el caso de que en Brasil, encabezados por el ex presidente Joao Goulart, a quien el fútbol marcó su vida juvenil como jugador del Sport Club Internacional de Porto Alegre, antes de dedicarse por completo a la política y junto con el escritor Nelson Rodríguez señalaron que el fútbol en su país es una religión o lo expresaron más claro al sostener que “El fútbol es la religión de las multitudes”.
Por su parte, Albert Camus, oriundo de Mondovi, Argelia, premio Nobel de Literatura en 1957, fue otro apologista del fútbol y en su vida de estudiante fue portero del equipo Ransing de la Universidad de Argelia y en muchas ocasiones afirmó que todo lo que sabía con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres se lo debía al fútbol.
El uruguayo Horacio Quiroga no era un apasionado del deporte, pero vio en el fútbol un fenómeno social épico y trágico. En 1918 publicó el relato "Juan Polti, half-back", considerado uno de los primeros cuentos de fútbol de la literatura latinoamericana, donde retrató la presión, la gloria y el destino fatal que rodeaba a los ídolos populares.
Quiroga narra la tragedia de un joven futbolista miembro del equipo nacional; tras un comienzo deslumbrante, abruptamente pierde sus habilidades para hundirse en el fracaso, situación que no pudo soportar, optando por el suicidio ante la sorpresa de todos.
Para muestra del amor que se siente por esta actividad, copiamos un texto del libro El Fútbol a Sol y Sombra, del desaparecido escritor uruguayo, Eduardo Galeano.
“La historia del fútbol es un triste viaje del placer al deber. A medida que el deporte se ha hecho industria, ha ido desterrando la belleza que nace de la alegría de jugar porque sí.
"En este mundo del fin de siglo XX, el fútbol profesional condena lo que es inútil, y es inútil lo que no es rentable. A nadie da de ganar esa locura que hace que el hombre sea niño por un rato, jugando como juega el niño con el globo y como juega el gato con el ovillo de lana: bailarín que danza con una pelota leve como el globo que se va al aire y el ovillo que rueda, jugando sin saber que juega, sin motivo y sin reloj y sin juez.
"El juego se ha convertido en espectáculo, con pocos protagonistas y muchos espectadores, fútbol para mirar, y el espectáculo se ha convertido en uno de los negocios más lucrativos del mundo, que no se organiza para jugar sino para impedir que se juegue. La tecnocracia del deporte profesional ha ido imponiendo un fútbol de pura velocidad y mucha fuerza, que renuncia a la alegría, atrofia la fantasía y prohíbe la osadía.
"Por suerte todavía aparece en las canchas, aunque sea muy de vez en cuando, algún descarado carasucia que sale del libreto y comete el disparate de gambetear a todo el equipo rival, y al juez, y al público de las tribunas, por el puro goce del cuerpo que se lanza a la prohibida aventura de la libertad”.
Pero entre los sabios también hay quienes lanzan duras críticas al fútbol, como la de Jorge Luis Borges cuando expresó que este deporte despierta las peores pasiones. También expresó durante un encuentro, en 1978, con el argentino César Luis Menotti, director técnico del equipo de Argentina, campeón del mundo en ese año, que: “El fútbol es popular porque la estupidez es popular” y le agregó: “Once jugadores contra otros once corriendo detrás de una pelota no son especialmente hermosos".
Esa reacción de Jorge Luis Borges desnudó la incredulidad que le generaba el fútbol, al cual jamás se empeñó demasiado en comprender, pero al que siempre criticó con obstinada crudeza.
Los aficionados también fueron señalados por Borges en los siguientes términos: "El fútbol en sí no le interesa a nadie. Nunca la gente dice 'qué linda tarde pasé, qué lindo partido vi aunque haya perdido mi equipo'. No lo dice porque lo único que interesa es el resultado final. La gente no disfruta del juego".
JULIO BARAZARTE / CIUDAD CCS
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