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Comando Sur intensifica ofensiva militar en América Latina y el Caribe

Donald Trump pretende aplicar una nueva versión de la Doctrina Monroe

18 paises de la región se suman a la iniciativa denominada “Escudo de las Américas”.


05/08/26.- La nueva operación del Comando Sur, con participación de 18 países de América Latina y el Caribe, marca un giro de mayor alcance en la estrategia de Washington, que deja atrás el lenguaje de acciones puntuales contra el narcotráfico para avanzar hacia una arquitectura de supuesta seguridad más permanente y coordinada en el hemisferio.

El jefe del Southcom, general Francis L. Donovan, sostuvo que la medida busca “sincronizar capacidades militares y aplicar una presión sostenida contra las redes que amenazan nuestra seguridad colectiva”.

Bajo ese argumento, la iniciativa se inserta en el llamado “Escudo de las Américas”, una plataforma que el Pentágono presenta como un supuesto mecanismo para “contrarrestar amenazas, fortalecer la seguridad regional y responder rápidamente a crisis en todo el hemisferio occidental”.

La nueva fuerza conjunta, denominada JTF-WHEM, estará liderada por el general de división de los Marines, Kevin Jarrard. Esta operará bajo la estructura del organismo militar con sede en Florida, que dirige las acciones de Estados Unidos en la región, reseña la web de Telesur.

Según la fuente oficial, el diseño de esta fuerza conjunta contempla inteligencia, vigilancia, reconocimiento y coordinación multinacional, además de fortalecer el intercambio de información, ampliar entrenamientos conjuntos, mejorar la interoperabilidad y apoyar operaciones de interdicción marítima.

Entre los países que se sumaron a la iniciativa figuran Argentina, Bolivia, Costa Rica, República Dominicana, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, Panamá y Perú. La administración de Donald Trump impulsa este esquema desde el pasado 7 de marzo, en el marco de una estrategia que el propio mandatario rebautizó como “Doctrina Donroe”, en alusión a la vieja doctrina Monroe y su histórico sesgo intervencionista sobre América Latina.

En Perú, el Senado ya pidió explicaciones al canciller Espá por la adhesión al esquema promovido por Trump. Los legisladores exigen que se aclaren sus efectos sobre la soberanía, la defensa nacional y la compatibilidad constitucional de este tipo de compromisos.

 

Washington vuelve a mirar a la región como su espacio natural de tutela y control. Esta vez bajo una narrativa de seguridad que mezcla presión militar, cooperación selectiva, sanciones, negociación transaccional y control político. El nuevo ropaje de la “Donroe” confirma que la Casa Blanca no ha abandonado su vieja vocación de mando sobre América Latina.

CARMEN ADRIANA DAZA / CIUDAD CCS