El duende inmortal de la palabra: Federico García Lorca
Creador andaluz fusionó la vanguardia y la tragedia humana en una obra lírica y teatral
18/08/26.- Nacido en la fértil vega de Fuente Vaqueros, Granada, en 1898, Federico García Lorca encarnó el espíritu más refinado y musical de la poesía española del siglo XX. Músico, dibujante, dramaturgo y poeta, su genio emergió como la voz más deslumbrante de la célebre Generación del 27. Desde sus primeras creaciones, el autor supo amalgamar con maestría el folclore andaluz, el sentir popular y las corrientes vanguardistas que sacudían a la Europa de entreguerras, erigiendo un universo estético impregnado de lirismo, simbolismo y una profunda sensibilidad social.
Su experiencia en la metrópolis estadounidense dio origen a Poeta en Nueva York, un sobrecogedor clamor en el que el surrealismo funcionó como herramienta para denunciar la alienación urbana, la discriminación y la angustia existencial de la sociedad industrializada.
Más allá del verso impreso, su propuesta dramática revolucionó la escena hispanoamericana al devolverle a las tablas su dimensión poética, catártica y trágica. Mediante el proyecto itinerante La Barraca, el artista recorrió los pueblos más recónditos de la península para acercar los clásicos del siglo de oro a los sectores populares.
El estallido de la Guerra Civil española en 1936 cortó de forma trágica una de las trayectorias más luminosas de las letras hispanas. Víctima de la barbarie y el autoritarismo, su vil fusilamiento en las proximidades de Viznar pretendió silenciar un pensamiento libre y profundamente humanista. No obstante, la tentativa de erradicar su memoria resultó estéril, pues la potencia de su legado convirtió su nombre en un emblema imperecedero de resistencia, dignidad e inmunidad del espíritu creativo frente a la violencia.
A casi un siglo de su desaparición física, la estela de Federico García Lorca vibra con una lozanía deslumbrante en múltiples geografías y lenguas. Sus composiciones continúan siendo recitadas, escenificadas e interpretadas, alimentando la vocación de nuevas promociones de escritores y amantes del arte.
De acuerdo con su gusto por los elementos tradicionales, Lorca utiliza frecuentemente símbolos en su poesía. Se refieren muy frecuentemente a la muerte aunque, dependiendo del contexto, los matices varían bastante.
La tragedia, el dolor pero sobretodo la frustración, el deseo reprimido y la incomprensión social atraviesan gran parte de sus obras. La luna, la sangre y el agua transforman el sufrimiento en belleza y en delicados símbolos universales.
La luna: es el símbolo más frecuente en Lorca. Su significación más frecuente es la de muerte, pero también puede simbolizar el erotismo, la fecundidad, la esterilidad o la belleza.
El agua: cuando corre, es símbolo de vitalidad. Cuando está estancada, representa la muerte.
La sangre: representa la vida y, derramada, es la muerte. Simboliza también lo fecundo, lo sexual.
El caballo (y su jinete): está muy presente en toda su obra, portando siempre valores de muerte, aunque también representa la vida y el erotismo masculino.
El toro: García Lorca era aficionado a los toros; según sus palabras: “Creo que los toros es la fiesta más culta que hay en el mundo. Es el drama puro en el cual el español derrama sus mejores lágrimas y su bilis. Es el único sitio a donde se va con la seguridad de ver la muerte rodeada de la más deslumbradora belleza “.
Las hierbas: su valor dominante, aunque no único, es el de ser símbolos de la muerte.
Los metales: también su valor dominante es la muerte. Los metales aparecen bajo la forma de armas blancas, que conllevan siempre tragedia.
Películas basadas en Lorca
La Novia (Paula Ortiz, 2015): una adaptación libre y visualmente poética de la tragedia
Bodas de sangre (Carlos Saura, 1981): una obra maestra del cine musical y flamenco basada en la misma tragedia, protagonizada por el bailarín Antonio Gades.
La Casa de Bernarda Alba (Mario Camus, 1987): fiel y sobria adaptación cinematográfica del clásico teatral sobre la represión familiar.
Yerma (Pilar Távora, 1998): versión cinematográfica del drama rural enfocado en la obsesión y la esterilidad
Lorca, muerte de un poeta (1987), serie de televisión española dirigida por Juan Antonio Bardem.
Muerte en Granada (1997), dirigida por Marcos Zurinaga.
Lorca (1998), dirigida por Iñaki Elizalde.
La luz prodigiosa (2003), dirigida por Miguel Hermoso.
Lorca. El mar deja de moverse (2006), documental dirigido por Emilio Ruiz Barrachina.
Sin límites (Little ashes) (2008), dirigida por Paul Morrison semibiográfico sobre las relaciones entre Dalí, Lorca y Buñuel.
El deseo y la realidad (2009), documental dirigido por Rafael Zarza y Fernando García de Canales.
ORIANNA GONZÁLEZ / CIUDAD CCS
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