Image

Europa enfrenta el precio del gas más alto por tensiones en Ormuz

Dificultades para la navegación y la falta de rutas alternas también elevan tarifas

A este se le suma los preparativos para la prohibición de las importaciones (GNL) desde Rusia, la cual genera aun más incertidumbre en los mercados.


02/09/26.- Los precios del gas en Europa subieron este 2 de septiembre a sus niveles más altos desde principios de 2023, esta situación ha añadido complejidad al proceso de llenado de las reservas continentales antes del inicio del invierno.

A esto coctel de factores se suman los preparativos para la prohibición de las importaciones desde Rusia de cara a enero de 2027, así como una intensa demanda provocada por un verano excepcionalmente caluroso debido a los efectos climáticos.

Los contratos de futuros de gas del índice de referencia holandés TTF cotizaron a 73,85 euros por megavatio-hora (MWh), tras haber alcanzado un pico de 75,33 euros. Este incremento coincidió con la caída de las reservas europeas por debajo de sus niveles habituales y con una mayor competencia con Asia por los cargamentos de gas natural licuado (GNL).

En esta perspectiva, si bien Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos exportan petróleo por oleoductos alternativos, la tensión en la navegación por el estrecho de Ormuz y la falta de rutas de exportación alternas, hacen que el gas natural licuado enfrente una crisis implacable y de difícil resolución.

De hecho, Qatar, el principal productor de (GNL) del Golfo Pérsico, carece de rutas de exportación alternativas, provocando un repunte que ha superado las tasas de aumento del petróleo desde el inicio de la guerra en Medio Oriente en febrero, producto del ataque de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El gas como instrumento geopolítico

El gas natural licuado (GNL) es un recurso importante que sirve como puente a la alternativa energética, debido a su potencialidad en el circuito de formación de energía eléctrica y sobre todo, porque los costos de producción son más baratos en comparación con otros hidrocarburos (petróleo).

En los últimos años, el interés sobre el gas ha aumentado considerablemente; ha servido como estrategia entre las grandes potencias, así mismo algunos hechos geopolíticos que involucran a Estados Unidos en su desmedida obsesión contra Rusia o Irán. Se puede confirmar el deseo por el dominio del mercado gasífero global.

En este contexto, el reciente dolor de cabeza que pasó Washington fue causado por las redes de gasoductos rusos desplegados a lo largo del mayor mercado de exportación de EE.UU en el mundo, como es Europa. Se sospecha que el país norteamericano, con el apoyo de otros naciones europeas, entre ellos Ucrania, orquestó y ejecutó el ataque de sabotaje contra el complejo ruso Nord Stream I y II en Alemania.

Desde 2017 hasta 2020, por cuatro años consecutivos, el gas estadounidense lideró la producción y exportación mundial, según datos del Departamento de Energía: la capacidad exportadora promediaba casi 10 mil millones de pies cúbicos por día, años después Qatar punteaba el ranking con otros grandes competidores como Rusia a través del gigante Gazprom, la mayor empresa extractora de gas natural en el mundo.

JUAN CARLOS PEÑALVER / CIUDAD CCS