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Pueblo kari’ña celebra el Akaatompo bajo la lluvia caraqueña

El ritual ancestral dura tres días, para recibir y despedir a los ancestros

La lluvia fue recibida por los participantes como señal de bendición y prosperidad.

02/11/26.- Bajo la bendición de la lluvia, que desde la visión indígena es interpretada como abundancia y purificación de la tierra, el pueblo kari’ña conmemoró en la plaza El Calvario, en Caracas, el tradicional Akaatompo, un ritual ancestral que se celebra del 1 al 3 de noviembre, para reencontrarse con sus ancestros y seres queridos, que partieron del plano terrenal.

La jornada fue liderada por la ministra para los Pueblos Indígenas, Clara Vidal; el director de Educación Intercultural Bilingüe del Ministerio de Educación, Jaime Navarro, y distintos Sabios y Sabias de la comunidad indígena de Bajo Hondo, estado Anzoátegui, quienes realizaron la manifestación cultural y espiritual entre cantos, ofrendas, bebidas tradicionales y el baile del Mare-Mare.

Estos 3 días comprenden jornadas destinadas a recibir y despedir a los antepasados; así lo explicó el profesor de la comunidad indígena, Rolando Arai, quien detalló que el 1° de noviembre está dedicado a los niños fallecidos, siendo recordados mediante recorridos de casa en casa, donde las familias los reciben con comidas, bebidas y dulces.

El día 2 corresponde al encuentro con los adultos fallecidos, acompañando su llegada con cantos y bailes tradicionales, mientras que el 3 se realiza la despedida de los ancestros, quienes regresan a su descanso eterno.

Por su parte, el profesor de Educación Multicultural Bilingüe, Antonio Tempo, explicó que esta festividad constituye una expresión propia del pueblo kari'ña, vinculada con su espiritualidad y su manera de comprender la muerte; indicó que de acuerdo con sus creencias, las personas que fallecen no desaparecen, sino que trascienden hacia un lugar denominado Santa María.

Un encuentro entre la espiritualidad y la naturaleza

De acuerdo con la cosmovisión indígena, cada uno de los elementos de la naturaleza, representa una fuerte conexión con sus ancestros.

Asimismo Jaime Navarro, durante su intervención aclaró que cada uno de los distintos elementos que acompañan al ritual, tienen un significado; entre ellos destaca el fuego, al que le atribuyó la representación de la sabiduría ancestral, la conexión espiritual y la purificación del territorio.

En cuanto a las ofrendas, subrayó que están constituidas por frutas y productos provenientes de las cosechas y los conucos, siendo una forma de agradecer a los antepasados por las bendiciones recibidas y pedir abundancia y prosperidad para cada una de las comunidades.

La celebración también estuvo acompañada por el cachiri, una bebida alcohólica tradicional y ancestral, elaborada mediante la fermentación de la yuca y el casabe, que forma parte del recibimiento de los fallecidos, y a su vez representa el vínculo con la Madre Tierra.

La lluvia que acompañó la actividad, fue interpretada por los participantes como una señal de bendición. Navarro destacó que dentro de la espiritualidad kari'ña, las precipitaciones durante estas jornadas representan un augurio de abundancia y prosperidad para las cosechas y las comunidades; por ello, pese a las condiciones climáticas, los presentes continuaron con el desarrollo de la tradición, recibiendo cada gota como una bendición de sus antepasados.

“Dios nos escuchó, nuestro gran Capitano nos mandó esta gran bendición (…) nuestros ancestros abren los caminos para todos nosotros; reciban esa bendición de esta fuerte lluvia que nos ha dado, cada gota es una bendición”.

Preservación de las raíces ancestrales

Sabias y Sabios compartieron sus conocimientos para garantizar la continuidad de esta tradición.

Navarro resaltó que la preservación de estas prácticas forma parte del compromiso de los integrantes del pueblo kari'ña con sus raíces, incluso cuando deben trasladarse a otras ciudades para estudiar o trabajar; en ese sentido, destacó la importancia de mantener y compartir sus conocimientos ancestrales, su idioma y sus manifestaciones culturales.

Por su parte, Antonio Tempo destacó la importancia de transmitir estos saberes a las nuevas generaciones, especialmente mediante la enseñanza de la lengua originaria y el conocimiento de sus manifestaciones culturales, para garantizar que la tradición permanezca vigente con el paso del tiempo.

El encuentro culminó con la participación de los asistentes en el baile del Mare-Mare, expresión musical característica de este pueblo originario, que acompañó la celebración como muestra de identidad, hermandad y continuidad de una tradición transmitida de generación en generación.

HÉCTOR RODRÍGUEZ / FOTOS: JAVIER CAMPOS / CIUDAD CCS