A puño y Letra | Vicente Paúl Rondón fue, y debe ser, inspiración en el boxeo mirandino

José Cuevas

¡Suena la campana! y nos vamos de una vez de efeméride: Para el 27 de este mes, fecha emblemática en el campo político-social de Venezuela, por el Caracazo de 1989, también es simbólico en el boxeo nacional, pues se cumplirán 48 años cuando un humilde mirandino, Vicente Paúl Rondón, conquistó el segundo título mundial para nuestra nación al vencer por nocaut en seis rounds al gringo Jimmy Dupree.

Qué ironía, mientras que a este último le erigieron una estatua en su ciudad natal de Cincinnati, estado de Ohio, Estados Unidos de Norteamérica, en San José de Río Chico, estado Miranda, donde nació el conocido como el Muchachote de Barlovento, en el boxeo, no del beisbol (Vidal López), casi nadie se acuerda de Rondón nuestro, por ahora, único titular semicompleto en la historia del boxeo criollo y quien se fajó con los mejores de su peso en los años 60, 70 y 80.

Ahora que hablamos de Miranda, buenas carteleras se están dando en el gimnasio Luis Navarro de Los Teques.

La mayoría son jornadas de boxeo profesional, que incluyen algunos combates del sector aficionado. Por lo menos así se vio en la pasada velada del 16 de este mes, gracias al promotor Jairo Cuba.

Por cierto, mañana sábado habrá boxeo, esta vez profesional, en la plaza central del Centro Comercial Los Molinos de San Martín.

Según nos informó e invitó el presidente de la Confederación Internacional de Boxeo (CIB), Dr. Oscar Borges Prim, serán cuatro refriegas, a 4 rounds, a partir de las 2:00 pm.

Esta actividad, que se está dando también en Miranda, me hace preguntar qué ha pasado con el tradicional Boxeo Bolivariano de Calle, prácticamente desaparecido.

Algo que debe retomarse, pues es un pedido de los parroquianos de Caracas, a sabiendas que es semillero de las futuras selecciones.

Me alegró hace poco encontrar en una de las carteleras de CIB al exboxeador profesional Rafael “Ray” Solís, de origen dominicano, con él abordamos varios temas relacionados con el boxeo, pero también me hizo saber su preocupación sobre la situación de amenaza extranjera que hacen a Venezuela.

Solís dijo que ésta es su segunda patria, pues tiene más de 25 años viviendo aquí, y su hijo es venezolano.

“Yo de aquí, de Venezuela, no me voy. Más bien quiero apoyar, trabajar más por este bello país. Incluso quisiera, a través del Movimiento Revolucionario Dominicano, cooperar para unos intercambios deportivos, no solo de boxeo aficionado, sino de otros deportes”, indicó el Rayo de quisqueya.

¡Bueno amigos, sonó el doble campanazo para finalizar esta sesión! Fue un grato placer hablar con ustedes sobre el boxeo nacional.

 


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