Ramón mendoza “El Cayapo mayor”: Chávez cambió los planes del capitalismo mundial

El Comandante Eterno fue un catalizador que convirtió al pueblo en un ejército ganado a construir un país

El capitalismo está herido desde hace mucho tiempo y, como dicen en nuestro pueblo, “tiene plomo en el ala”, sin embargo, no termina de caer y cada día, a pesar de mostrar signos de debilidad e incapacidad para solventar problemas como la pobreza, el hambre, la falta de viviendas, educación, entre otros, sigue ahí vigente, y más bien parece un carcinoma metastásico que consume y acaba con todo lo que está a su paso, poniendo en peligro la vida del planeta.

“El capitalismo mundial tiene un gran plan, que es eliminar los Estado-Nación porque perturban los planes del capitalismo mundial. Europa, Japón y EE UU están arruinados a pesar de tener muchas riquezas, y el capitalismo necesita permanentemente crecer y no hay posibilidad de que puedan hacerlo porque son territorios arruinados”, precisa Ramón Mendoza “El Cayapo Mayor”, obrero y luchador social.

Mendoza manifiesta que es por esta razón que las naciones industrializadas y capitalistas fijan su mirada en los países de Asia, África y América, ya que estos contienen muchos recursos que generan riquezas.

“Los recursos se requieren para producir riquezas. Millones de seres existen en estos territorios como mano de obra y hay muchísimos recursos naturales. En Venezuela, por ejemplo, el diamante, el oro, el coltán, la fosforita, el torio, el petróleo, el agua, las montañas, las selvas… es decir, hay 91 millones de hectáreas para producir riquezas”.

—Pero somos países pobres porque nuestras riquezas han sido robadas, en los últimos tiempos por las grandes potencias capitalistas, y antes por el proceso de colonización.

—Cierto, pero te hablo de la razón de por qué ahora. Obviamente ellos son ricos porque primero acabaron con sus bosques, sus aguas, montañas, tierras fértiles, y en los últimos años se han mantenido de las tierras, combustibles, oro, petróleo y frutas de estos continentes; pero llega el momento en que esos continentes comienzan a incrementar su población, y ellos –las naciones capitalistas– requieren de una mano de obra barata, y aquí es bastante barata. Ellos no solo requieren el recurso sino que necesitan la mano de obra, la esclavitud, porque sus planes son que el esclavo se pague a sí mismo su propia esclavitud, superar la condición de trabajo y darle otro carácter a esa esclavitud.

La variable Chávez le cambió los planes al capital

Mendoza asegura que esos planes se venían cumpliendo, e incluso acota que febrero de 1989 es producto de esos planes del capitalismo, “ya que ellos acabaron con la izquierda, con los sindicatos, con los partidos políticos, con el concepto de la política –que según ellos no se podía hacer porque era sucia– y nos tiraron a los pobres la idea de que no podíamos hacer política porque era sucia, que no era para nosotros; es decir, destruyeron las bases sociales del Estado”, enfatiza.

Y agrega el Cayapo Mayor que el 27 y 28 de febrero de 1989 destruyeron tres cosas que no se podían execrar con la propaganda, como son “el ejército, el pueblo y la majestuosidad de la Presidencia de la República. Aprovecharon para convertir al ejército en asesino, al pueblo en saquedor y ladrón, y al Presidente de la República en ladrón (…), pero a partir de ahí surge una variable que no estaba en la cuenta de nadie, que es la variable Chávez”.

—¿Cómo afecta e influye en los planes del capitalismo esa variable Chávez que aparece el 4 de febrero de 1992?

—Nadie entendía que Chávez podía ser un catalizador, que podía convertir a este pueblo en lo que hoy somos, en un ejército ganado para construir una idea. Que aunque hoy no sabemos muy bien cuál es esa idea –porque aunque nos digan socialismo, comunismo o caraotas azules, todavía no sabemos cuál es esa idea–, estamos dispuestos a construir otro país. Chávez nos enseñó que fuimos una mina durante 500 años, y con Chávez descubrimos, como pueblo, que es posible construir un país.

Hay una cantidad de elementos, de claves de fondo que se van produciendo en estos 20 años, que es la manera de hacer la política. Por ejemplo, la política chavista es una política en paralelo, no es directa, no es confrontativa. Es una política que se sustenta en la ley, una ley creada por el mismo chavismo, que es la Constitución, que no se puede violar; y por eso insisten tanto los dueños del capital del mundo en que nosotros violemos las leyes, pero afortunadamente nuestra dirección política es maravillosa y ha sabido controlar y mantener bajo los argumentos de la ley este proceso histórico.

—Pero a partir de Chávez comienzan a surgir otros procesos progresitas y de izquierda en otros países de América Latina y el mundo…

—Chávez va a despertar todos esos elementos en el planeta, porque recuerda que lo que está ocurriendo en Venezuela no es solo en Venezuela, porque el capitalismo no es venezolano, no es europeo, ni es africano, ni es asiático, ni oceánico; el capitalismo es mundial, es un sistema, es una idea, es un pensamiento, es el humanismo concretado en aparato de producción, es la guerra de 15 mil años llevada a un concepto productivo. Es decir, cómo extraer el botín a través de la fábrica sin disparar un tiro.

El problema es que ese aparato de producción tiene la necesidad de reproducirse de manera constante y permanente. Genera más mercancía de la que realmente tiene que vender y sobre todo genera una mercancía viva, que es la mano de obra, que se reproduce a sí misma, a diferencia de otras mercancías como pueden ser un carro, una cámara, la camisa, que no se reproducen, son mercancía muerta, son riqueza muerta, porque el capitalismo saca de la naturaleza la vida y la convierte en muerta. Así es el aparato de producción, es la reproducción de la guerra por otros medios.

Con respecto a las agresiones sufridas en el país en los últimos años, en especial la arremetida imperial desde el pasado 23 de enero, Mendoza precisa que el capitalismo está en proceso de mutación y no va a detener sus acciones. Nos ha convertido en enemigos, aunque la filosofía chavista no se proponga ser el enemigo, “pero el capitalismo sí, el capitalismo entiende que su existencia está dada en función del enemigo y, por lo tanto, nos cataloga como tal”, acota.

Señala que el capitalismo no se va a detener en sus intenciones, “por lo que el pueblo venezolano está obligado a prepararse para una guerra de largo aliento, y eso significa crear modos y formas de producción que nos sostengan en el tiempo hasta que las poblaciones mundiales y el debilitamiento del capitalismo, en la acción cotidiana y la dinámica de contradicción del capital, puedan dar al traste con un sistema que solo pueda ser sustituido en la misma medida en que se genere otro pensamiento y otra idea que lo pueda reemplazar”, enfatizó el Cayapo Mayor.

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Biografía mínima

Ramón Mendoza es de San Diego, estado Carabobo, y es obrero jubilado de la Universidad de Carabobo, y militante de izquierda desde muy joven. En 1999 bautizó junto a un grupo de amigos el periódico autogestionado “El Cayapo”, que ha generado en una colectivo, “que apareció como una necesidad, nació sin aviso”. Ha escrito varios libros, disponibles en http://elcayapo.blogspot.com/, entre los que destaca “1989 Lumbre de las Mayorías”, “Ni Dios ni Darwin, Los Cayapos”, “El Ladrón de Crepúsculos y otro cuentos más” y “El Socialismo de Carne y Hueso”.

JUAN CARLOS PÉREZ D.
FOTO VLADIMIR MÉNDEZ

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