Rocío de felicidad

Mercedes Chacín

Sube el telón o Primer acto. Más de 400 actividades diversas. Cinco ejes de trabajo: comunitario, infantil, salas, Ciudad Teatro y circo. 12 agrupaciones internacionales de seis países. Más de 100 agrupaciones nacionales. 14 nacionales en la misma cantidad de salas. 20 talleres de formación. 50 actividades lúdicas, recreativas, sensoriales y musicales. Y gente, mucha gente para ir, para ver, para divertirse, para compartir, para convivir. Todo eso y mucho más es el VIII Festival Internacional de Caracas. Y el mucho más tiene que ver con la necesidad de sentir alegría. Con la necesidad de saber y convencernos de lo que somos capaces de hacer, aunque siempre nos hayan dicho lo contrario. Con la alegría que supone el hecho de que otros compatriotas, fuera de Caracas, también pueden disfrutar del Festival.

Intermedio o receso. Tal vez habría que hablar de Julián Assange y decir que es un gran tipo y de su contribución a la humanidad con Wikileaks. Tal vez habría que volver a quejarse de Rafael Correa y cuestionar por enésima vez que se haya ido a veranear en Bélgica. Pero es necesario denunciar a Lenín Moreno. Lo que ese señor hizo es una de las más graves violaciones al Derecho Internacional y al Derecho Internacional Humanitario de la que se haya tenido noticia. Qué indigno de ese nombre. Qué indigno latinoamericano. Qué indigno ecuatoriano. Qué indigno Presidente. Qué indigno ser con discapacidad. Qué indigno ser humano. ¿Estará consciente de que lo que hizo atenta contra él? ¿Sabrá que los ingleses, o los gringos, o los israelíes que hoy lo aplauden pueden hacer con él lo mismo que la OTAN hizo con Kadafi? ¿Sabrá, más allá de su lameculismo (disculpen la informalidad, pero no encontré otro adjetivo calificativo que lo describa) pone en riesgo la integridad de miles de personas en estos momentos y en futuro? ¿Sabrá que es un ser despreciable? ¿Estará seguro de algo en la vida ese señor?

Segundo acto. Ayer fue once y mañana es trece. En la sede de Ciudad CCS, de la mano de la Escuela de Comunicación Popular Yanira Albornoz, quisimos saber cómo estamos contando ahora nuestra particular historia. Del apagón informativo de 2002 pasamos al apagón de 2019. De los nervios de acero del 11, el pueblo venezolano pasó al trece sin aviso y sin protesto. Sin manuales y sin línea. Gustavo Borges, Rolando Segura y Alexis Antelis nos contaron sus experiencias y vivencias. La conclusión: confía en el chavismo. Siempre encontramos qué decir, qué hacer y cómo.

Baja el telón o Tercer acto y fin. El Popol Vuh es el libro sagrado de los Mayas. Es más importante que la Biblia y más importante que el Corán. El ser humano es de maíz. El Hombre (a la usanza machista) es de maíz. Y es de maíz porque la mujer y el hombre son fértiles, porque el amor navega en toda esa mitología azteca y esa mitología nos identifica y nos une como Patria Grande y como seres humanos. Hoy se inaugura el Festival con El Popol Vuh. Enhorabuena. Disfrutemos de ese rocío de felicidad. Sigamos.


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