Rusia aboga por un diálogo interno en Nicaragua sin injerencia foránea

"Apoyamos los esfuerzos de paz en ese sentido", indicó el vocero de prensa de la Cancillería rusa, Artiom Kozhin

Nos pronunciamos por un diálogo interno en nuestra hermana Nicaragua, sin injerencias externa, y apoyamos los esfuerzos de paz en ese sentido, indicó el vicejefe del departamento de prensa de la Cancillería rusa, Artiom Kozhin.

Vemos de forma positiva la celebración de un diálogo nacional, iniciado el pasado 16 de mayo, por mediación de la Iglesia católica, destinado a buscar la fórmula para resolver la crisis actual, sin ninguna interferencia foránea, consideró Kozhin.

Además, el vicejefe del referido departamento afirmó que Rusia apoya los esfuerzos para resolver la situación. Esperamos que todas las fuerzas avancen en una colaboración constructiva y de respeto mutuo en la mesa de negociaciones, comentó.

Consideramos inaceptables los llamados a una solución de fuerza a la actual confrontación, pues ello solo puede llevar a pérdidas humanas injustificadas y a la expansión de las tensiones, consideró el vocero.

Rusia se pronunció y se pronuncia en favor de una solución de los problemas internos de Nicaragua de forma pacífica y tiene esperanza en que sus ciudadanos sepan emplear la rica experiencia de su pueblo en la defensa de su soberanía y valores democráticos.

Sin embargo, esta jornada se conoció desde Managua que, de forma unilateral, la Conferencia Episcopal, mediadora y testigo del proceso, decidió congelar el diálogo nacional debido a recientes acontecimientos.

Pese a las evidencias de que elementos extremistas atacaron y fueron responsables del incendio de una emisora sandinista en Managua, la Iglesia católica insistió en culpar de ello a los partidarios del Gobierno.

Las autoridades del país centroamericano rechazaron de manera reiterada esas acusaciones y denunciaron que la situación de violencia delincuencial es generada por grupos políticos de oposición, todo lo cual constituye una conspiración violatoria de la Carta Magna.

El gobierno nicaragüense condenó todas las campañas difamatorias de esa conspiración que emplea elementos intimidatorios, el miedo, las amenazas y el terror, para entregar el país a la delincuencia y al crimen organizado.

Desde el pasado 18 de abril, Nicaragua vive sumergida en una espiral de violencia, que comenzó cuando protestas contra reformas del gobierno al seguro social, más tarde derogadas, derivaron en enfrentamientos y actos vandálicos.

PRENSA LATINA


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