Nuestros cultores | Salvador Santeliz: armonicista, guitarrista, compositor y taxista

La armónica es un minúsculo instrumento de viento, muy usado en géneros como el country, el folk, el rock, el jazz, la académica,...

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La armónica es un minúsculo instrumento de viento, muy usado en géneros como el country, el folk, el rock, el jazz, la académica, el tango. Es vital en el blues, que cuenta con muchos seguidores en el país, aunque escasean los músicos que la interpreten y mucho más quien ejecute el instrumento de marras. Entre esas raras avis asoma Salvador Santeliz, caraqueño, nacido el 16 de junio de 1963.

Su primer contacto con el adminículo fue a los 12 años, de allí en adelante no la soltó más, salvo contadas veces en que le tocó recurrir al otro instrumento que domina, la guitarra. Como músico se fue formando paulatinamente, en parte autodidacta y en parte en la academia: guitarra clásica, teoría y solfeo en escuelas como la Pedro Nolasco Colón, la Lino Gallardo y la José Reyna. Vocalización y contrabajo los hizo en el Sistema de Orquestas, núcleo La Rinconada.

De lo académico tomó lo básico, lo demás fue por su propia cuenta. “La escuela la consideré en ese momento arcaica y algunas todavía lo son. No encontré eco en lo que investigaba para aquel entonces, que era el rock, el blues, el jazz”, se define Salvador.

Aunque el primer encuentro con la música fue a través del cuatro y se sumergió en el mundo de lo tradicional venezolano, por influencia de su padre, fueron los amigos de la cuadra, mayores que él, los hippies de la época y la música de gente como Grand Funk, John Mayal y The Paul Butterfield Blues Band, entre otros, los catalizadores de su futuro como músico. Eso sí, nunca le faltó el apoyo familiar.

Su formación se fue consolidando al paso de las diversas alineaciones en que participó: orquestas, coros, bandas como Antares, /mo. Jazz, El Cuarto de Blues, Encuentro Causal, Los influjos de Mozart, Estévez, Chick Corea, Sade, George Benson, Gary Moore, The Four Blues Band, Toots Thielemans, John Lee Hooker, Stevie Ray Vaughan.

Para asegurar la profesión que ama, Salvador se ha visto en la necesidad de trabajar como taxista. “Me ha tocado el traslado de los músicos, mesoneros”. Sólo así, con su Salvarmónica Band, ha podido transitar y trascender con el tiempo en la Caracas nocturna, donde sus seguidores puedan disfrutar de su arte.
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El encuentro>
Con León Gieco
Fue en el marco del “Cantalba 2014“ cuando Salvador se encontró con el astro argentino. Luego de un intercambio de datos de dos armonicistas y de loas mutuas, el cantautor lo invitó al Teresa Carreño para tocar juntos uno de sus temas, “La rata Laly“. La concurrencia los premió con un estruendoso aplauso y Salvador se fue con tamaño “souvenir“.

REDACCIÓN GUSTAVO VELÁSQUEZ MAGO


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