Te lo juro por Madonna

La archiconocida, amada y multifacética artista se encuentra con su “Prima” Stayfree después de años para darle fuerzas y sabor

 

Apolonia es hip hop –Ella es directora de Comunicaciones para Latinoamérica Generation HipHop– Nos muestra la cultura hip hop con todo el sabor caraqueño.

—¿Caracas sigue siendo para ti un lugar donde todo es posible para el arte?
—Yo creo que Caracas, en todos sus momentos, es un espacio muy maleable para la creación, siempre con muchas ventajas o puntos a favor así como desventajas y carencias. Y estas carencias no son en retrospectiva; estas carencias han terminado siendo muy positivas para la creación. Incluso las restricciones han sido positivas para la creación.

—Háblame del sitial de la mujer en la escena cultural local y mundial, en específico desde el Hip Hop.
—Desde el hip hop, a nivel mundial este tema sigue siendo misógino en primera impresión. Sigue habiendo mucha desigualdad en las tarimas, en los espacios de reproducción masiva, que van desde la rapera menos conocida hasta Niki Minaj, un ejemplo desde el elemento del rap. Pero la cultura hip hop es mucho más amplia y afortunadamente, en muchos otros espacios y aspectos, existen mujeres con mucha experticia, con mucha trayectoria, con mucha academia y con mucho poder. Con el hip hop, en líneas generales, creo que a mucha gente le hace falta una actualización de lo que aprendieron o conocieron de esta cultura, ya que si bien sus fundamentos siguen siendo los mismos, sus ideales siguen intactos. Hay una gran red de trabajo a nivel internacional que ha hecho que la cultura hip hop sea un país simbólico, y a su vez sea la cultura contemporánea con más adeptos en el mundo. Eso se logra con mucho trabajo, con mucha inventiva y con mucha perseverancia.

“Apolonia es un cúmulo de virtudes: al hacer esta foto, decía “Hay mas de 80 estilos de arquitectura aquí”.

Háblame de la espiritualidad orgánica o la quintaescencia del hip hop para llegar profundamente a las personas.
Con el hip hop siempre hay que tener en cuenta que es una cultura que nace de la carencia, de la asfixia social, de la desidia y de unas ganas inmensas de sobrevivir a un momento muy impactante a todo nivel para, al menos, tres generaciones, y todo esto con una de las ciudades más grandes y complejas del mundo como escenario. Estas ganas de supervivencia crearon hostilidad, cómo no, pero también se sembraron muchas semillas positivas que van desde la fraternidad, la conciencia del otro y el derecho de luchar por existir y crear.

Esa solidaridad entre grafiteros en la pista original, de los bailarines, el back to back de los DJs en los parques y la inventiva de las mejores rimas para entretener y motivar al público, siempre de alguna forma con la competencia en varios niveles, hicieron que surgieran otras necesidades, que se crearan códigos de vestimenta, maneras de generar economías, etc.

Desde Te lo juro por Madonna, siento una alegría inmensa el poder ser bendecido por ser tu “Prima”.

Todos estos factores son muy fáciles de adaptar a cualquier circunstancia o espacio, y caben en cualquier corazón y lugar del mundo. El amor que esa convivencia genera a lo largo y ancho del mundo es increíble y real. No tienes que dejar de ser o dejar de identificarte con tu cultura original o de casa, si la tienes, para hacer o vivir la cultura hip hop. El hip hop es adaptable a las sabanas de Apure o de Botswana, a las calles de Nueva Deli o de Barquisimeto, porque si logras ver más allá de lo que vende el que de ella se ha aprovechado, te das cuenta que sus fundamentos son universales.

Clara Guilarte (su nombre de pila) es toda una celebridad del mundo hip hop internacional. Desde sus comienzos en la ultrafamosa banda liderada por Trece, en compañía de Busta Brains, fueron todo un movimiento cultural en el país. Para los menos entendidos, el hip hop fue catalogado de homofóbico. Esto nunca fue cierto. La Corte hizo de su música y toques todo un evento, puesto que su lema “From the cloacas” invitaba a todo aquel renegado por el sistema. Era una clara invitación a descubrir un género musical sabroso y tropicalizado para menear, joder, meditar en la denuncia, en los conciertos y cuando escucharas el disco.

Clara está muy cerca de mi corazón, y ahora disfruto su rol de esposa y madre. Su imponente estampa de “Diva” del hip hop le da ese toque extravagante. Estar en su presencia es estar frente a la historia contemporánea que ella ha moldeado tanto en La Corte como en sus otros trabajos en el cine, la radio y la televisión (es evidente su estela por el canal Ávila TV. Se siente que ella pasó por allí). Nunca olvidaré nuestra estancia en Alemania, donde me recibió como huésped en un frío Hamburgo. Apolonia Nox habla perfecto alemán e inglés; también es una destacada crítica de moda y música, tanto del género donde impera como otro cualquiera.

Es por eso que yo la llamo con amor y respeto “Mi Prima”. Al hacer estas fotos, nos habíamos reencontrado después de mucho tiempo. Mi corazón estaba quebrado y adolorido, y para serles sincero, no sé llorar. Apolonia lo sintió y sin palabras me llenó de una fuerza desconocida. Quiero usar esa fuerza correctamente en honor a ella y a ustedes, pero también Apolonia me enseñó –y me enseña– cada vez que hablo por teléfono con ella que “lo debo hacer por mí”. Cada letra que mis dedos han digitado aquí dan fe de eso. Esto es el milagro del hip hop que toma a Apolonia Nox como su diva máxima, según mi cariño y el de muchos. A ti, “Prima”, gracias.

Tendencias, buenos consejos para mí y este proyecto literario, con todo el sabor del hip hop.

“Yo Creo que Caracas, en todos sus momentos, es un espacio muy maleable para la creación, siempre con muchas desventajas y carencias, y no son en retrospectiva”.

Stayfree 
Foto: Luis Bobadilla

Únase a la conversación