Todos piden estabilidad al Niño Jesús

La gente en la calle estima que, obteniendo este elemento, toda la población va a alcanzar el anhelado bienestar social

La Navidad es una época en la que los cristianos celebran el nacimiento del Niño Jesús. El día más importante de todo el mes de diciembre es, precisamente, el 24, cuya noche se extiende hasta pasada la madrugada del 25. Durante estas fechas es común que los miembros de las distintas familias del mundo se reencuentren en sus respectivos hogares para pedir por la paz y la reconciliación del mundo.

En Venezuela la reunión del 24 en la noche suele hacerse en medio de una suculenta cena, que incluye el tradicional plato navideño (hallacas, pan de jamón, ensalada de gallina y pernil). La velada, que se organiza entre traguitos de bebidas espirituosas, suele amenizarse con aguinaldos y gaitas.

Previamente, la casa se ha decorado con flores de “Navidad”, que resaltan en distintos espacios con sus hojas de rojo encendido. El arbolito y el nacimiento también fueron colocados en los rincones de la casa y en la madrugada del 25 se coloca la imagen del salvador del mundo en su cunita.

Por estas fechas, una vez que se ha dejado atrás la corredera de las compras de la ropa que se luce durante la Nochebuena, así como los alimentos que se exhiben en la mesa; la gente ya le ha “bajado dos” a las diatribas cotidianas y a la conflictividad social. Todo el mundo está pendiente de las misas de gallo, de las arepitas dulces y el chocolate, las patinetas y de contemplar embelesadamente a los chamos disfrutando de sus juguetes que les trajo el Niño Jesús.

¿Y la gente grande qué quiere?

En medio de todo este marco festivo entre las familias, Ciudad CCS salió a la calle a consultar a algunos adultos para saber cuáles eran sus deseos y peticiones al Niño Dios para los venezolanos esta Navidad. La respuesta fue unánime: todos quieren que el país alcance la estabilidad en todos los ámbitos.

Las hermanas Katerin y Sarait Marcano, vecinas de la parroquia El Cementerio, complementaron que con estabilidad económica y social todos los ciudadanos del país van a alcanzar la felicidad plena.

Isabel de Cordero, quien reside en Catia, expresó que sus deseos para esta Navidad son que reine la paz y la tranquilidad en el país, que la tradición navideña siga; porque, según su apreciación, para poder construir una mejor sociedad hay que dejar las viejas rencillas a un lado. “Lo más importante es dar amor para recibir amor, porque si das odio, lo que llegará a tu vida será mucho peor”, acotó.

Cordero señaló que estas navidades transcurren en medio de una situación un tanto dura, dado que es muy difícil conseguir alimentos y lo que se consigue está muy caro. Aseguró que, pese a todos los problemas, las tradiciones no morirán y afirmó que en otras épocas todo era más fácil, pero cuestionó el consumismo, porque “existía una vorágine que se tragaba todo y en lugar de unión lo que había era desunión”.

Dijo estar segura de que la fe, la esperanza y el trabajo honesto y duro serán las herramientas que deben utilizar todos los venezolanos de bien para hacer que el país derrote el pesimismo y que la sociedad vuelva a empujar en la misma dirección para llevar al barco (el país) hacia puerto seguro.

La compradera tradicional de la época tomó las calles con la Fiesta Navideña

Desde tempranas horas de la mañana la gente comienza a formarse cerca de las puertas de los locales comerciales ubicados en el casco histórico y en el bulevar de Sabana Grande. Entre los posibles compradores, ubicados frente a los expendios, existe una gran expectativa que gira en torno a los precios y el tipo de mercancía que se está ofertando.

Cada comercio participante fue identificado en su fachada con un aviso redondo de color azul, mientras que en las bocacalle donde funcionan los negocios se armaron andamios que se forraron con afiches fondo blanco y azules que están rotulados con letras y dibujos rojo y verde. Simulan un enorme regalo decembrino que anuncia la Fiesta Navideña 2018.

Pese a que la mayoría de la gente que hace las filas frente a los locales aclara que tiene poco dinero, sus caras reflejan la alegría que generan las tradicionales compras navideñas. Efectivos de la Guardia del Pueblo cuidan las puertas celosamente. A la una de la tarde se arman griterías cada vez que algún vivo de oficio se quiere adelantar en la cola.

Adentro se venden un par de zapatos para caballeros en BsS 1.640, un pantalón en BsS 1.930 y una camisa en BsS 1.390. Los pantalones para chamos salen en BsS 1.210. Las damas pueden llevar para estrenar un par de sandalias en BsS 1.090, un sostén en BsS 300 o un par de cholas en BsS 500. Para el hogar ofrecen toallas pequeñas de baño y de cocina en BsS 300.

Los espacios de la ciudad de Caracas y de otros seis estados del país donde se habilitó la Fiesta Navideña fue nombrada por el Ministerio del Poder Popular para el Comercio como “eje comercial”. Los establecimientos privados se sumaron a la distribución de más de 35 millones de piezas entre textiles, calzados y lencerías, de acuerdo con los comerciantes consultados.

“No se trata de nuestra mercancía. Los artículos los trae el Gobierno. Yo, por ejemplo, no vendo esas cosas (ropa, calzados, lencería), porque tengo una tienda de artículos deportivos, pero llegué a un acuerdo con los representantes del Ministerio (de Comercio) y estamos distribuyendo lo que me traen”, aclaró un comerciante que se le consultó si estas medidas no se parecen al “Dakazo” de hace unos años.

Willian Contreras, ministro de Comercio, informó en su cuenta oficial de Twitter que la idea de este tipo de ventas navideñas “es garantizar unas navidades felices al pueblo venezolano”, tal como lo ordenó el presidente de la República, Nicolás Maduro.

JUAN RAMÓN LUGO/CIUDAD CCS
FOTO JAVIER CAMPOS

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