Un trazo creativo reviste a Ciudad CCS

Felipe García ha ilustrado las calles de Caracas desde el año 2000 El artista concibe la naturaleza como objeto de arte

Un pintor consumado se oculta tras un gastado overol manchado de creyón y tinta. El atuendo esconde más de 35 años de experiencia en el arte y a un tímido hombre delgado con el nombre de Felipe García, cuyo lenguaje estético reviste las fachadas de Caracas desde el año 2000 y ahora colorea los blancos muros del diario Ciudad CCS.

Su pincelada se distingue por materializar en ella una gama de colores que reiteradamente aluden al misticismo de la naturaleza y al sistema solar: la luna, el sol y las estrellas. Hoy modelos del arte que, sin quererlo, hablan del pintor autodidacta que se inspira en lo que conoce, de lo que percibe y de lo que lee en las obras de Márquez, Saramago y Otero Silva.

La creatividad poco a poco habló por sí sola y desde hace 18 años se le reconoce como uno de los creadores del paisaje artístico de la ciudad, con trabajos murales realizados desde el estado Delta Amacuro hasta Táchira, y que en Caracas pueden ser apreciados en los edificios de la Gran Misión Vivienda ubicados en la Av. Bolívar y en el sector Agua Salud, con un mural tributo al bicentenario de Zamora.

También puede admirarse su trazo a través de los seis murales que el artista creó cerca del Banco de la Mujer en la Av. Urdaneta, en la fachada de Misión Cultura y en la Casa de las Primeras Letras.

“Tengo una forma de dibujar muy sencilla, con elementos muy repetitivos como: el sol, la luna, los pájaros; y con eso vengo formando un lenguaje, siempre con mucho colorido y buscando cosas nuevas. Si hay algo positivo en esto es que no necesito firmar mi trabajo, porque ya eso es como una marca”, comentó.

Para ilustrar los murales de Ciudad CCS, el creador concibió un paisaje que regalará brillo al edificio Gradillas y, bajo a esta idea, desplegó una variedad de soles en las esquinas de las escaleras que conducen a la redacción, donde los colores y la creación de gran formato fueron sus primeros elementos.

“Hay mucho de lo que es la pintura popular, un arte colorido que juega con las proporciones, la línea negra con colores básicamente claros. Y es un poco la construcción de un lenguaje en el que uno es un novato: en todas las revoluciones han construido un lenguaje particular y yo creo que aquí estamos en ese proceso colectivo de construir una forma plástica”.

La creatividad florece en Venezuela

Como todo gran artista, Felipe García encontró la inspiración en su hogar, cuando su padre le permitía intervenir en los cuadros que pintaba como un feliz pasatiempo en su natal Lima, en Perú.

El artista se propuso seguir con la inesperada cualidad y pronto comenzó a vender pequeñas creaciones artesanales y pictóricas que pudiesen costear su formación como psicólogo, una vez establecido en Venezuela.

Reconoce que su propuesta es vista como un trabajo político pese a que separa su tendencia revolucionaria de la obra que, según considera, debe ser integral y estrictamente artística.

“No creo en el arte como una especie de sacerdocio o como un gran poder que está por encima de otros. Si se tienen las ganas de hacer las cosas bien, estéticamente bien, se hacen. Con el arte se puede comunicar: una realidad o una realidad soñada. Yo voy más por lo soñado”.

Como futuros proyectos el artista prepara una bitácora ilustrada sobre el parto humanizado, encargado por el Ministerio del Poder Popular para la Mujer y la Igualdad de Género (Minmujer), con el fin de explicar ese proceso biológico a través de su creativa pincelada.

MARIA JOSÉ RAMIREZ / CIUDAD CCS
FOTOS JESÚS VARGAS

Únase a la conversación