Tres despedidas y un continuar con esperanza

La Librería Mediática | Marialcira Matute

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Federico Luppi. Esperábamos conocer a Luppi ©actor argentino que seguimos en cine y teatro- para entrevistarlo en Venezuela, pues venía al Festival de Teatro de Caracas Un imprevisto de salud lo impidió, luego siguió agravándose y partió. Enviamos nuestro abrazo solidario a la esposa de Luppi, la actriz Susana Hornos y nos respondió: «Gracias…voy leyendo de a poco vuestros mensajes porque aún me está costando asimilar que ya no esté, os agradezco de corazón, ojalá un día pueda visitaros y daros el abrazo fraterno». Ella compartió en Diario uno algo que divulgó el periodista uruguayo Darwin Iguini Fernández; un poema de Tennyson que en parte dice: «Permanece a mi lado y cuando vaya apagándome / puedas señalarme el final de mi lucha / y el atardecer de los días eternos, / en el bajo y oscuro borde de la vida» y agregó: «En nuestro anillo de bodas dice sólo Permanece. Tiene que ver con un poema que él me dio a conocer. La gente que lo lea, entenderá qué hay entre nosotros dos».

Humberto Orsini. Sobre su partida y su vida en defensa del buen hacer teatral la mejor manera de describirlo son las palabras de sus nietos adolescentes, que han sido parte de la historia de La Librería Mediática. Líber escribió: «tengo una sensación de vacío y tristeza por dentro que me deja sin palabras… me costó mucho aceptar que una parte de mi abuelo se hubiera ido con el accidente que tuvo, a pesar de eso, seguía con vida y me dio un ratito más para compartir con él, pero las complicaciones de salud llegaron al punto en el que ya todo parecía estar escrito». Iker escribió: «se fue una persona muy importante para mí, una de las personas que me hizo quien soy, él y mi padre me inculcaron el amor al arte que siento, y por su gran sabiduría y su trabajo como dramaturgo, es uno de los principales que me ha hecho sentir este gran orgullo familiar».

Daniel Viglietti. En diciembre de 2015 recibió un homenaje de la Cámara de Representantes del Uruguay, y poco después, en enero de 2016, lo entrevistamos, como tantas otras veces, en Montevideo (https://goo.gl/NqYXpb). Al recibir ese homenaje dijo: «Creo que la cultura, la contribución de la canción y de lo que uno trata de hacer, es una semilla. Todos sabemos que una semilla puede volverse un árbol colectivo, puede dar muchos frutos. La obra de gente como Benedetti, la obra de gente como Galeano, la obra de tantas voces compañeras de camino nos han demostrado eso de los frutos. Y yo trato de seguir siendo fiel a esas memorias, a esos ejemplos. Cuando digo nombres de intelectuales o de escritores no estoy olvidando a los luchadores anónimos, algunos más y otros menos conocidos a través de listas, de mártires, de desaparecidos. Todos son una especie de sujeto colectivo que impulsa a seguir…Vamos a seguir manos a la obra, manos a la guitarra, manos a la canción, manos a la cultura».

Se fue inesperadamente, con planes de trabajo en curso. Dos días antes intercambiaba correos con Isidoro. Una semana antes, recibía en Montevideo la visita de Elías Jaua. Pocos días después de su partida, el Ministerio de la Cultura organizó un sencillo acto de despedida en el Teresa Carreño, en el que pudimos Isidoro y yo hablar, y otros cantarle, celebrar su vida y comprometernos todos a ser un poco más como él, a florecer de Viglietti en proyectos y lucha por un mundo más justo y más hermoso. Como escribió Leonel Ruiz, uno de los artistas que participó: «Seguimos en la trinchera / Del verso y la cantoría / Hilando las melodías / Como Viglietti lo espera». Que sus programas Tímpano y Párpado sigan retransmitiéndose en Uruguay y vuelvan a estar en RNV y Telesur. Ojalá el libro Daniel Viglietti, Desalambrando, de Benedetti pueda reeditarse en Venezuela.


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