Venezuela y sus tradiciones | El Niño Jesús

Esta tradición alude a la ternura y a la esperanza de chamos, jóvenes y adultos

Recibiendo con júbilo al Mesías

En cada temporada decembrina a los venezolanos se le enternece el corazón por el recibimiento del Niño Jesús. En este ser divino los adultos recuerdan la magia y la emoción de su inocencia, mientras que los más pequeños ven en él a un semejante, que alude a la ternura y al compartir.

A finales de noviembre, o principios de diciembre, los chamos suelen escribir una carta donde notifican su buen comportamiento e indican el obsequio que desean recibir, en algunos casos sus padres los ayudan para que no hayan errores ortográficos y la letra sea legible. Tras concluir esta tarea, ponen la carta bajo el árbol o en el propio corazón del pesebre.

Cabe recordar que en la mayoría de los hogares suelen elaborar el pesebre, repleto de casitas de cerámica, ovejas, vacas, burros y las luces multicolores. Algunas familias suelen tapar al Niño Dios con una fina tela y al llegar el 25 de diciembre lo destapan para recrear tan especial nacimiento.

En otros países, Santa Claus es el representante de la distribución de juguetes, sin embargo, siempre ha estado enfocado en un plano comercial, mientras que en la venezolanidad se ha hecho alusión a este ser divino para materializar la verdadera importancia y significado de estas fechas, la solidaridad, el amor y la unificación entre las familias y los pueblos del mundo.

PARADURA DEL NIÑO

El cuatro, la bandolina y los violines acompañan la liturgia popular llamada Paradura del Niño, la cual suele celebrarse en los Andes venezolanos, donde la celebración de la santa niñez de Jesucristo, heredada del cristianismo, adquirió en el devenir del tiempo las particularidades propias de la devoción del merideño.

Los romanos dedicaban los primeros días de enero a la adoración de cuatro divinidades: Jano, Juno, Júpiter y Esculapio, con el advenimiento del cristianismo estas celebraciones tornaron en la conmemoración y celebración de la niñez de Jesucristo, señala Radio Mundial de Venezuela en un reportaje realizado en el 2015.

En Chachopo, denominación de origen indígena que significa Camino de Algodón, la celebración de esta liturgia popular comienza el mismo 1° de enero con la paradura de la familia Alarcón, que es por costumbre la primera en el poblado, ubicado unos 60 kilómetros al noreste de la capital merideña, a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar.

La celebración comienza con el canto de los músicos del pueblo. “Dulce Jesús mío, mi niño adorado, ven a nuestras almas, ven no tardes tanto. Vengan los padrinos, pasen al altar, a adorar al niño que hoy se va a parar”.

Bizcochuelos, sancocho y ensalada de gallina, secundan a la procesión del niño en el compartir que tiene lugar entre los moradores durante casi todo el día, también degustan el “calentao”, trago de aguardiente aromatizado con hierbas.

REDACCIÓN TIBISAY MAZA


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