Venezuela y sus tradiciones: Polvorosas, textura y sabor

Estas galletitas que se deshacen en la boca se preparan en Venezuela desde la colonia

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Las polvorosas son unas galletitas de preparación sencilla y sabor delicioso. Se hacen en estas tierras desde tiempos de la colonia, son dulcitas y geniales para acompañar con cafecito o chocolate; se conocen en todo el país, pero las de Caracas y los Andes tienen su reconocimiento.

No deje de probarlas, porque a pesar de su sencillez, son un dulcito que atrapa al comensal con su sabor y consistencia.

Se llaman polvorosas por su consistencia arenosa, que las hace muy fáciles de deshacer en la boca, como si fueran polvo.

VENIDAS DE ESPAÑA

El origen de estas galletas, en su versión criolla, se remonta a la época colonial, cuando las monjas de los conventos de clausura traen de España su arte de confeccionar dulces.

Entre su delicioso y ancestral repertorio se encontraban los mantecados y polvorones, de similar preparación, originados en Andalucía hacia el siglo XV.

Estos contenían manteca de cerdo, harina de trigo, almendras molidas y azúcar, pudiendo también llevar cáscara de limón o agua de azahar.

Los polvorones podían prepararse sin cocer, si se tostaba la harina en una sartén para dorarla ligeramente. Como resultado se obtenía una especie de tortitas de grasa.

Se dice que el origen de este tipo de galletas se debe al aprovechamiento de la grasa de cerdo, después de la temporada de sacrificio de los mismos, que se realiza antes de las navidades.

VERSIÓN TRICOLOR

Con el tiempo, en nuestro país esta receta se adapta, dejando de lado a los tradicionales polvorones españoles para dar paso a las polvorosas.

Se prescinde de las almendras, se utiliza harina de trigo y manteca de cerdo (que hoy día es vegetal), se saborizan con canela y se espolvorean de azúcar glas. Con esta presentación ya se les encuentra entre las granjerías que preparaban las hermanas Bejarano en Caracas, en el siglo XVIII.

Las polvorosas son típicas de la Región Capital y los estados Miranda y Aragua, así como en la Región Andina.

Su popularidad ha llevado a algunos de los que las producen para la venta a experimentar con nuevos sabores, realizándolas con chocolate, vainilla, limón, clavos de especia, y hasta agregándoles almendras.

Además, hay quienes gustan de realizar las polvorosas para degustarlas durante la época decembrina. También son infaltables en los encuentros sociales y en los cumpleaños infantiles.

Con los nuevos tiempos se han ido transformando para sorprender a las nuevas generaciones. Una de las variantes ha sido prepararlas con harina de almendras para satisfacer a los que sufren de intolerancia al gluten.

Son las polvorosas imprescindibles en la mesa de postres venezolana. Su sabor y textura las identifican como una tradición.