Zoológico de Caricuao recibe a nuevo integrante

Este espacio propicia la conexión de los visitantes con la naturaleza

El Parque Recreacional Zoológico de Caricuao es uno de los atractivos turísticos que ofrece la ciudad capitalina para que las personas se diviertan y eduquen mientras entran en contacto con la naturaleza y conocen los animales en ambientes semejantes a sus hábitats en vida silvestre.

Con la intención de que los usuarios que ingresen a este ecosistema contribuyan con la preservación integral de sus espacios y bajo el lema “Amigos del Parque”, el Instituto Nacional de Parques (Inparques) instaló ecopuntos para que las personas que accedan a los parques nacionales y recreativos puedan depositar recipientes de plástico o cajas de cartón como parte del valor de su entrada al lugar protegido.

El Nuevo ejemplar

Guaro es el nombre del hipopótamo que llegó a este espacio recreativo el pasado 6 de enero y que en este momento se encuentra en período de cuarentena, a fin de evaluar de su comportamiento y adaptación.

El espécimen que el público podrá visitar a partir del próximo 14 de febrero tiene cuatro años y medio, y llega desde el Parque Zoológico Bararida de Barquisimeto para hacerle compañía a Zafira, una hembra de su misma especie, que es parte de los animales que alberga el lugar.

Fauna y flora

La exhibición de este parque que fue inaugurada en el año 1977, cuenta con una caimán del Mississippi, a la que llaman la abuela María Eugenia y que hoy en día tiene 44 años. Ella es fundadora junto con otros del zoológico y es la última sobreviviente de la fauna que llegó hace más de cuatro décadas a la ciudad capitalina.

Otros de los animales que los visitantes pueden vislumbrar en este espacio son los monos, babas, tortugas, guacamayas, loros, paujíes, pavos reales, búfalos, báquiros, llamas, yeguas, mapaches, leones, jaguares, cunaguaros, pumas, dantas y hasta un avestruz y un coati.

Con el propósito de garantizar la conexión de los niños con los animales, Inparques dispuso un área de contacto en la que los más pequeños pueden acariciar y hasta alimentar a los chivos, cerdos, conejos, ovejas, gallinas, acures, morrocoyes y patos que allí se encuentran.

Por otra parte, la flora presente en las 630 hectáreas que integran este hermoso paraje natural se caracteriza por la abundancia de caobos, ceibas, jabillos, apamates, bucares, palmas, pinos, eucaliptos, bambúes, bromelias y orquídeas.

Educación ambiental

Quienes deseen realizar investigaciones de carácter ambiental y visualizar los animales diseñados o los ejemplares conservados en formol, así como la osamenta y las pieles de algunos de ellos, puede visitar la biblioteca de este zoológico.

ELIANA MUÑOZ/CIUDAD CCS
FOTOS GUILLERMO CASTILLO

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