En San Jacinto no habrá música ni carnaval

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En 2020, los abuelos de la plaza San Jacinto no elegirán su reina de carnaval ni tampoco continuarán los bailes viernes y sábados, como ha sido la tradición desde hace más de diez años. Expedito Rivero, coordinador ad honorem de las festividades informó que el viejo aparato de sonido de su propiedad se dañó y no hay dinero para repararlo, mucho menos para comprar otro equipo. Expedito ni siquiera se atreve a calcular el costo de la reparación. “Cualquier cantidad que pongan hoy es impagable y cada día que pase será más impagable”, dice, por lo tanto, tampoco habrá baile, a menos que cada quien lleve su radiecito de pila, cosa que nadie se atreverá a hacer. De la reina de carnaval ni se diga. “Comprar una corona y un cetro y mandar a hacer un vestido cuesta un realero”, afirma Rivero.

¿Y qué van a hacer?

-Hasta ahora nada, porque los visitantes de la plaza son, en su mayoría, ancianos desempleados que viven de su pensión y algunos ni siquiera la tienen. Tenemos el mismo problema con la elección de la reina, porque se requiere más dinero del que pueden aportar los visitantes.

-¿Entonces, qué harán?

-Las abuelas y abuelos más antiguos de la plaza están convocando a una reunión para pedir ayuda a los organismos de gobierno. No quieren que esa tradición se muera. Los organizadores esperan que asista la alcaldesa Erika Farías y otras autoridades para que nos echen una mano.

-¿Qué echará de menos si no los ayudan?

-Esta actividad surgió de los discos de música romántica que yo vendía. Gustaban tanto que propusieron pedir el espacio para poner música y bailar. La mayoría de nuestros bailarines tenían predilección por las canciones de Javier Solís, Los Panchos, Lucho Gatica y Julio Jaramillo. Más de un viejito solitario encontró su “media naranja” en la plaza San Jacinto. Eso lo extrañaremos todos.

IVSS activa residencias socio asistenciales

El Instituto Venezolano de los Seguros Sociales (IVSS) activó en todo el país la Red de Residencias Socio Asistenciales (RESAS) para albergar a los ancianos que no pueden ser atendidos por sus familiares. Uno de los centros es la Residencia Socio Asistencial La Mano de Dios, ubicada en la Urbanización Vista Alegre en el Distrito Capital, donde atienden a 77 personas de la tercera edad. El IVSS gestiona el ingreso a través de un convenio con más de 70 instituciones en el territorio nacional. “Ellos van a una institución médica del seguro social, allá les realizan un formato que se llama 15-30, luego con esa documentación van a la esquina de Altagracia en la División de Clínicas (sede principal IVSS), e ingresan al paciente, donde escoja el familiar,“expresó José Borrego, director de la institución.

Yeiker Rodríguez, supervisor del área de enfermería, dijo que no es fácil desprenderse de un familiar: «A veces hay que ponerse en los zapatos del familiar. Ellos quisieran darle el mejor trato a su familiar, pero muchas veces no saben cómo atenderlos y por eso deciden ingresarlos en las casas hogares de reposo y recuperación».