LUNASOL | Entre Trump y Biden

William E. Izarra

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Apenas Trump anunció su contagio del virus, aparecieron en las redes mensajes señalando que era un “engaño operativo” del Presidente para subir en las encuestas internas o retrasar las elecciones presidenciales del 3N. “La sorpresa de Trump en octubre será el anuncio de su infección”, dice un tuit del 18.09.2020 que predijo este suceso. De ser cierta la jugada táctica de Trump, entonces, la conmoción de octubre (mecanismo político que emplean los presidentes cuando van a la reelección para impresionar con un evento significativo a fin de ganar puntos en las preferencias del electorado) no será Venezuela. Por lo que el asombro también nos alcanza a nosotros que dábamos por hecho el avance de las fuerzas multinacionales para la intervención en nuestro país.

Este acto, aparentemente cierto ya que Trump fue internado en una Clínica y sometido a tratamiento anti virus, me ubica en una situación de reflexión que me lleva a pensar acerca de lo que es menos peor para Venezuela: que sea reelecto Trump o que gane Biden.

Veamos lo siguiente. En primer lugar hay que señalar que el Presidente de USA es quién da la orden para que se active el día “D” y la hora “H” en cualquier plan militar de guerra que ejecute alguno de los Comandos Militares que posee USA en el mundo. El punto convergente de circunstancias objetivas y subjetivas en Venezuela para que Trump lo hubiese decretado (día “D” y hora “H”) fue entre febrero y abril de 2019. Lapso crítico que fusionó la intención del halcón superconservador, guerrerista y perverso Jhon Bolton y el Jefe del Comando Sur Craig Faller, quién es un foribundo partidario de invadir a Venezuela. Ese acto hostil no se ha ejecutó porque, aunque parezca contradictorio, Trump resistió la presión de este par de frenéticos y belicosos.

Por su parte, Joe Biden ha dado declaraciones muy fuertes contra Venezuela y el Presidente Maduro, dejando muy claro que radicalizará la coacción a fin de liquidar a la Revolución Bolivariana. Biden ha catalogado al Presidente Maduro como un dictador y fue uno de los primeros en reconocer al alimaña como presidente interino.

Hay que señalar también que Biden es hipócrita como político (tira la piedra y esconde la mano) y, algo censurable e indigno de un hombre, ser cobarde ante las mujeres; pues su conducta de acosador sexual la elude cuando lo denuncian, refugiándose en su Partido Demócrata para estimular la mentira y así salvar su responsabilidad. Un “líder” con estas características personales no es confiable ni puede ser leal con nadie; es un traidor en potencia. Su personalidad es muy parecida a la del “pisa pasito” (dar apariencia de bondadoso con cara de bueno, pero en realidad es un malhechor) Oscar Arias, expresidente de Costa Rica, premio Nobel de la Paz (artificio del capitalismo) y un empedernido acosador sexual de las mujeres, irrespetuoso y pusilámine que nunca admite sus fechorías y agresiones. El Arias siempre fue un antichavista y hablaba muy mal de Hugo Chávez y de la Revolución Bolivariana. Así como Arias es Biden. Muy coincidentes sus desvíos emocionales. Además, Biden es tan iracundo como la Hilary Clinton en lo que respecta a su visión de la hegemonía de USA en la política internacional, pero menos inteligente que ella. No podemos esperar que, con respecto a Venezuela, su visión cambie; a mi juicio será mas radical que la de Trump, por su personalidad amañada, su naturaleza traicionera, su condición arrebatada con las mujeres y actitud farsante en la política.

Entre Trump y Biden, ¿cuál es menos peor? Ambos se fundamentan en los factores imperialistas de la supremacía de USA: Destino Manifiesto y Doctrina Monroe, de donde se derivan sus conceptos estratégicos imperialistas. Ambos son el mal para Venezuela. Entonces, pareciera que Trump no va a ordenar el día “D” y la hora “H” en octubre y, posiblemente, tampoco en su nuevo período presidencial.

William E. Izarra | @williameizarra