LETRA DESATADA | Muertes y nacimientos

Mercedes Chacín

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Día de los muertos. Conozco la muerte desde chiquita. En 1973, tenía yo once años, en un caserío o pueblo llamado Arenitas en el estado Guárico, murió de un balazo mi tío Rafael Díaz Lara. ¡Qué curioso! Creo que es la primera vez que cuento lo del asesinato de mi tío. Era un hombre joven. Lo mató Pancho Rojas, perteneciente a una conocida familia de San José de Guaribe, de un disparo a quemarropa en el cuello. No pagó cana el asesino. Fue una discusión por motivos políticos. Entre un adeco y un copeyano. Asesino con dinero, víctima sin chance de justicia. Solo un mes de cana pagó Pancho Rojas. Esa fue una muerte devastadora para la familia. Luego murieron las dos abuelas, Manuela y Carmen Ramona, y mi abuelo Simón. Los tres con cáncer. Hubo un remanso de vida largo en la familia hasta 1993 cuando mi hermano Pedro Chacín falleció en un accidente de tránsito, dolor “insuperable” dadas las características del personaje. De ahí en adelante fallecieron tíos y tías por parte de mamá y papá. Casi todos de forma prematura por enfermedad o accidentes: José María, Rodolfo, Pedro, Yolanda, Ismael, Francisco, Luis Armando… Este año mi tío Simón Díaz víctima del malvado virus. Tengo mi “catálogo” de muertos también fuera de la familia. Mi relación con la muerte es dolorosa, nuestra cultura con la muerte es dolorosa. Este 2 de noviembre de 2020, año de pandemia y de muertes, recuerdo a Yanira, a Rolando, Pedro, a papá… son mis muertos, los muertos que nos da la vida. Ausencias que no cesan.

Feria de nacimientos. La Fundación para la Comunicación Popular CCS preparó una oferta editorial para la Feria Internacional del Libro de Venezuela (Filven 2020). Este año contamos con el patrocinio del Banco Central de Venezuela, lo cual agradecemos. Son cuatro libros: La Araña y Waika: dibujos y palabras; Carbono 14: otra mirada a la misma historia; Parroquia Adentro y Caracas Pandémica. Indhira Libertad Rodríguez, Roberto Malaver, Mercedes Chacín y Clodovaldo Hernández son los prologuistas, respectivamente, de estos textos, los cuales en su mayoría ya están publicados en Épale CCS o en Ciudad CCS. Earle Herrera, escritor homenajeado este año en la Filven junto a México, escribió para uno de estos textos de la Librería Digital CCS, Caracas Pandémica, una crónica que empieza así: “Yo tenía 10 años cuando la pandemia del coronavirus dejó desierta a la ciudad. Y muda. Y en silencio. Entonces los animales silvestres empezaron a bajar de la montaña y a internarse en calles y avenidas y a detenerse con curiosidad frente a los semáforos, también confundidos por no tener autos, ni bicicletas, ni motos a los que guiar con sus órdenes cromáticas, ahora sin sentido”. Si quiere leer las historias de Caracas Pandémica, si quiere saber de nuestras feministas y de Waika, si quiere andar Parroquia Adentro y si quiere contribuir a la descolonización de nuestra historia pasada y reciente, esté pilas para el 12 de noviembre. La Filven 2020 abre virtualmente sus estantes, nos espera. Sigamos.

Mercedes Chacín