LETRA DESATADA | Las vías a Altagracia de Orituco

Mercedes Chacín

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Como ustedes saben ayer cerró la campaña electoral de las parlamentarias 2020, por tanto no se puede hacer proselitismo. Y como algunos de ustedes saben tengo “doble nacionalidad”. Resulta que nací en Caracas (hace 56 años en el Hospital Clínico Universitario) pero en ese momento Victoria y Rigoberto (mi mamá y mi papá) vivían en San José de Guaribe. A los cuatro años nos mudamos para Altagracia de Orituco (donde nacieron Luis, Pedro, Lizardo y María, para completar los cinco hermanos Chacín Díaz). Es decir, mi infancia y adolescencia las pasé en el estado Guárico.

En 1981 salí del pueblo para mi lugar de nacimiento, primero a estudiar en el Instituto Universitario de Tecnología Región Capital donde estuve unos meses estudiando Metalurgia, para ser Técnico Superior. Al menos aprendí algo de la tabla periódica, decía Pedro que fue quien me llevó para allá. Luego estudié en la escuela básica de Ingeniería de la UCV y no pasé del primer semestre. El análisis matemático no pudo conmigo, así que no lo quise. Terminé estudiando Comunicación Social en 1983. Todos esos años de estudiante tuvieron algo en común: no más llegaba el viernes me arrancaba para Altagracia de Orituco con desespero para lavar ropa, comer comida de mamá y dormir en mi cama.

Como buena universitaria joven y pelabolas no tenía carro. Así que me iba para el Nuevo Circo y ahí agarraba el autobús de la línea “La Popular” o un carrito por puesto. La ruta era: Santa Teresa del Tuy-Parque Nacional Guatopo-Altagracia, unos 160 kilómetros. Si el conductor era medio experto o conocedor de la vía podíamos ponernos en el pueblo en dos horas y media en carros particulares. Era difícil acortar el tiempo por las curvas. Uno llegaba “batío” y hasta se vomitaba por el trajín del curvero. En autobús eran tres horas y media. No obstante era una carretera maravillosa, por lo general con clima frío que no requería de aire acondicionado, escoltada por cientos de riqui riquis, saltos de agua y todo tipo de helechos. Nunca más he visto tantas mariposas de todos los colores.

Hay otra ruta para llegar a Altagracia que es la “ruta del llano”: Caracas-Charallave-San Casimiro-Estación Satelital Camatagua-Carmen de Cura-San Rafael de Orituco-Altagracia. El Llano en llamas le digo. El calorón es lo que acompaña a una por esa vía. Y es más lejos: no se llega en menos de cuatro horas. Hay que bajar hacia el sur de Guárico y luego subir al norte. Ustedes, los que no viajan para ese pueblo, no tienen por qué saber que es una ruta absurda si existe otra más corta. El problema es que desde hace varios años ya no se puede viajar por Guatopo, pues esa carretera está cerrada. Está intransitable. Hace diez años la visité por última vez.

La vía del llano es un festival de huecos y desniveles. Una vez rompí un récord: caí en un hueco y destruí dos cauchos. Esta historia tiene un solo propósito: solicitar que arreglen esas dos vías. En cualquier momento no habrá paso posible para Altagracia, sino llegando a Clarines-Boca de Uchire-San José de Guaribe. No es exageración. Sigamos.

Mercedes Chacín