Daniel Dhers tiene lo suyo con Caracas

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El 25 de marzo, Daniel Dhers cumplirá 36 años, la mitad de ellos viviendo fuera del país, adonde regresa cada vez que se lo permite su apretada agenda como ciclista profesional, como ahora que vino para intervenir en el Campeonato Nacional y la Copa Federación, competencias en las que se impuso el pasado fin de semana en el complejo Parque Naciones Unidas.

En cinco ocasiones, este caraqueño ha dominado la modalidad freestyle del ciclismo BMX en los X Games (encuentro mundial de deportes extremos) y ahora que su modalidad fue incluida para debutar en el programa olímpico de Tokio-2020, para los cuales ya tiene boleto, esa se ha convertido en su principal meta.

No obstante, ha tenido que lidiar con la incertidumbre desde el año pasado, como consecuencia de la pandemia por covid-19, que propició el aplazamiento de los Juegos Olímpicos para este año y alteró de los calendarios.

—Sigo preparándome como si van a acontecer (los Juegos Olímpicos), es lo único que puedo controlar, así que estoy en eso y me siento bastante bien. Contento de poder venir a Caracas y creo que el Campeonato Nacional me ayudará a reactivar la mente en ese pensamiento de competencia, han pasado muchos meses sin competir, lo cual como que te enfría, así que esto es parte de la preparación, también.

—¿Cómo haces para mantener la motivación con toda esta situación de pandemia y cuarentena?
—Tienes que entender que la motivación es como una montaña rusa. Es difícil de verdad estar motivado todo el tiempo, lo que tienes que hacer es no desesperar y siempre buscar una meta cuando vienen esos momentos de desespero, de tristeza, que van a acontecer, hay que estar consciente de eso, pero también va a haber buenos momentos, es cuestión de poderse enfocar, poder aclarar este panorama en tu cabeza y ver qué es lo que de verdad quieres. Esta pandemia es difícil para todo el mundo, sé que, bueno, hubo muchos niveles altos de depresión, en todo, no sólo en el deporte, pero creo que se está viendo la luz al final del túnel y eso es lo que nos da esperanza para poder continuar.

—El caso tuyo es muy particular, por tu edad, ya que de cancelarse los Juegos de Tokio-2020 sería complicado poder clasificar para París-2024 (se ríe antes de contestar).
—Sí, estamos un poco contrarreloj, pero yo me sigo preparando, yo sigo haciendo mi tarea. Sí, a veces es un poco difícil competir contra chamos que tienen quince años menos que yo, ellos se recuperan más rápido, ellos pueden trasnocharse, se pueden golpear y estar finos al día siguiente; yo, no tanto, pero creo que la experiencia me da para prepararme y, bueno, poder afrontar ese reto. Al final del día es lo que me mantiene interesado en el deporte, el reto de ver qué es lo nuevo y cómo puedo superarlo.

—Cuando vienes a Caracas publicas fotos y videos de lo que haces aquí y se nota que disfrutas andar por sus calles y barrios.
—Sí, sí, sí. Tengo tantos años viviendo fuera que, cuando vengo a Caracas trato de mezclarme mucho con lo que es la ciudad, con nuestra cultura, lo bueno, lo malo, un poquito de todo, sabes, me la paso en la calle, en bicicleta, en la moto, me monto en el Metro, voy a Petare, voy a Catia, me la paso en Chacao, hago un poquito de todo, me gusta disfrutar de todos los colores que tiene Caracas, quiero hacer un par de actividades en estos próximos días que me quedo aquí en Venezuela, hacer cosas con la juventud, con el deporte, aprovechar este tiempo aquí, comer lo rico que tenemos.

—¿Qué es lo más rico que comes en Caracas?
—Mira: arepas, pabellón criollo, aunque no como caraotas, pero sí la carnita, el arrocito, los plátanos. Nuestra comida es única, cada vez que viajo a cualquier parte del mundo busco una arepera en el mapa y tengo que ir porque extraño mucho a Venezuela. Cuando vengo, disfruto bastante y me da esa alegría que me llevo por los próximos meses como parte de mi preparación anímica.

JUAN CERMEÑO / CIUDAD CCS
FOTO J. CAMPOS