Abrió sus puertas el taller de Seguridad y Montaje con Arnés

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La reiterada recomendación de Marín: «Donde hay miedo, hay mayor seguridad y revisión de los equipos, por lo tanto, guardar un poco de miedo es importante»

17/03/21.-El espacio de desarrollo cultural y producción organopónica de la Fundación para la Comunicación Popular  CCS realizó un taller de Conocimientos Básicos de Seguridad y Montaje con Arnés en su primer módulo.

Richard Marín, miembro de la Compañía Nacional de Circo, fue el encargado de ilustrar la jornada con una inducción teórica necesaria, que sirvió como preámbulo para las personas que formaron parte del taller.

“Lo primero es saber cuál es la diferencia entre nudo y amarre; igualmente, saber cuáles son los tipos de cuerda y para qué sirve cada tipo de cuerda”, dijo Marín.

En esta ocasión se aplicó el uso de la cuerda estática que significa cuerda con poco rebote o poca elasticidad, es decir, por cada 10 metros, la cuerda estira hasta treinta (30) centímetros, esto depende del grosor de la cuerda. En este caso se utilizó una cuerda de 12 milímetros, una de las más gruesas y con mayor soporte. Generalmente las medidas van desde 8 a 13 milímetros.

Por su parte, la cuerda dinámica por cada 10 metros, estira hasta un metro, esto depende del material con el que se fabrica.

“Hay tres tipos de mosquetones, simples, de seguridad (tiene rosca) y seguridad autobloqueante (también tiene rosca y además cierra de forma automática como lo indica su nombre); cada mosquetón tiene en el borde las especificaciones que guardan la relación peso-resistencia de cada mosquetón y su fabricación es de aleación, hierro o acero. Importante destacar, que los mosquetones no deben golpearse y deben ser cuidados con rigurosidad”, explicó Marín.

Los mosquetones se pueden usar cerrados (se recomienda que siempre sean usados de esta forma), en apertura (los profesionales lo utilizan en casos específicos excepcionales), y siempre deben estar con el seguro o gancho apuntando hacia el cuerpo en el momento de amarrarlo en el arnés.

Es necesario en todo momento contar con la ayuda de una persona profesional del arnés para la revisión de todos los equipos ya instalados.

“Cuando uno está arriba siempre existe el miedo, ya yo tengo más de 15 años en esta práctica y todavía me da miedo; el día en que uno pierde el miedo se te puede olvidar hacer un mínimo amarre, un mínimo anclaje, cualquier mínimo detallito allá arriba y puede ocasionarte un accidente lamentable a treinta o cuarenta metros de altura, así que el miedo siempre hay que tenerlo presente a la hora de hacer instalaciones; si te montaste y a última hora tienes un miedo incontrolable, no lo hagas, así de simple”, aseveró.

Yibriel Colosante Hernández, participante del taller, compartió su experiencia antes y después de realizar por primera vez un descenso con arnés.

“Tengo un poco de nervios, adrenalina y ansias por hacerlo bien”, manifestó Yibriel, justo antes hacer su primera práctica.

“Sentí adrenalina, un poquito de miedo, pero ya cuando estaba en el aire le di con todo hasta abajo; respecto a los equipos siempre me sentí seguro, lo que hay que tener es confianza en uno mismo y llegar hasta abajo”, describió en su inaugurada experiencia el joven Colosante.

Las prácticas incluyeron también el manejo de amarres, saltos acrobáticos en el descenso junto a todo un conglomerado de aprendizaje teórico.

El instructor y profesional en el manejo de arnés Richard Marín, también conocido como “Pajarraco”, invita a toda persona que desee hacer esta práctica al edificio Gradillas, tercer piso, donde están dispuestos todos los implementos para un aprendizaje óptimo y efectivo, por un costo simbólico.

CIUDAD CCS / GUSTAVO VARGAS

FOTOGRAFÍA / JESÚS ARTEAGA