SOLUCIONES | Actuar rápido y sin complejos contra el COVID

Claudio Fermín

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Acabamos de vivir la peor semana en lo que va de pandemia. 1.607 fueron los contagios registrados el sábado y 1.786 los de ayer domingo. El sábado fallecieron 18 personas y el domingo 15, para un total de 33 el fin de semana. En más de un año nunca habíamos llegado a cifras parecidas.

Está ocurriendo en toda la región. Las cifras oficiales de contagios reportados el pasado sábado 3 de abril en Colombia fue de 9.149. En Argentina llegó ese día a 10.384 y en Perú a 5.616. En Chile 7.993. Ayer fueron reportados 162 fallecidos en Colombia, 82 en Argentina, 294 en Perú y 120 decesos registrados en Chile.

La situación nos tiene a todos consternados y atemorizados. Hay que reaccionar con rapidez, sin titubear, como hace más de un año se decretaron cuarentenas rígidas y se inició un agresivo programa informativo para que se tomasen medidas de higiene, de distanciamiento social, de uso de mascarillas y de restricción de actividades escolares y laborales que contuvieron la pandemia mientras en otras latitudes se resistían a adoptar drásticas decisiones, lo que después lamentaron al írseles de las manos las curvas de contagio.

Hoy se inicia otra semana de cuarentena radical. Hacemos un llamado a todos nuestros compatriotas para dar cumplimiento a esa medida anunciada ayer por el presidente Maduro. Cuidándonos estaremos protegiendo también a nuestros familiares y vecinos. Es una tarea de todos y debemos asumirla a conciencia, con disciplina, sobre todo si sabemos que el proceso de vacunación apenas se inicia en Venezuela. Hemos tenido conocimiento de la llegada de 150.000 dosis de vacunas rusas y 500.000 de vacunas chinas, lo que significa que estamos lejos de un proceso de vacunación masiva. Con más razón debemos extremar todas las precauciones en beneficio propio y de nuestro entorno.

Pocos países han avanzado sensiblemente en la vacunación de su población. Para el 2 de abril Israel estaba a la cabeza con el 53.2% de su población completamente vacunada, es decir, con las dos dosis de la vacuna. Estados Unidos había colocado las dos dosis a 59.900.000 personas para esa misma fecha 2 de abril, lo que equivale al 18.2 % de su población. Estos son dos países que están a otro nivel científico y tecnológico, de organización y de infraestructura.

Tomando como referencia la misma fecha del 2 de abril, Canadá llevaba completamente vacunada (dos dosis) a 704.000 personas, el 1.9% de los canadienses. México a 1.080.000 personas, el 0.8% de sus nacionales. Rusia había aplicado las dos dosis a 4.590.000 personas, tan solo el 3.2% de sus pobladores. Francia había cumplido completamente con 3.030.000 franceses, el 4.5% de los franceses. Italia con 3.420.000 italianos, sólo el 5.7% del total del país.

El mundo científico logró las vacunas. Varios laboratorios están trabajando aceleradamente en eso y lo publicitan. Sabemos de la Sputnik V, de la Pfizer-Bion Tech, de la Moderna, de la de Johnson y Johnson, de la AstraZeneca, pero el proceso de producción no ha sido tan rápido como son las urgentes necesidades de todos los países.

En América Latina no hay mucha variación con relación al 0.8% de México antes señalado. En Perú, también para el 2 de abril, tenían las dos dosis 284.000 personas, el 0.9% del total. En Colombia 364.000 colombianos se han visto beneficiados con el proceso completo de vacunación, lo que significa el 0.7 % de su población. En Argentina han llegado al 1.5% con 684.000 vacunados. El caso exitoso, excepcional, es el de Chile, donde han llegado al 20.3% con 3.850.000 personas quienes ya tienen las dos dosis de la vacuna.
Los venezolanos estamos lejos de esas cifras. Sólo sabemos que han llegado al país 650.000 vacunas, pero no tenemos información sobre cuántos tienen ya administradas las dos dosis de la vacuna.

Nuestro problema en este momento no es el de ingeniarnos un “plan de distribución” porque apenas tenemos vacunas para el personal de salud y otros sectores prioritarios como venezolanos de edad avanzada. Nuestro drama es la carencia de recursos. Nuestro problema real es tener secuestradas cuentas en el exterior y bloqueados mecanismos financieros para adquirir las vacunas. Por ello debemos tomar decisiones rápidas e innovadoras que nos permitan resolver sobre la marcha.

Estoy completamente de acuerdo con la autorización que FEDECAMARAS ha solicitado para adquirir y aplicar vacunas en coordinación con el gobierno. Así mismo observo ingeniosa y útil la idea de las compañías de seguro para ocuparse de la adquisición de las vacunas y su administración a todos los asegurados en el país, lo que salvaría vidas, ahorraría miles de millones de bolívares en hospitalización y desocuparía las camas que tanta falta hacen en hospitales y clínicas. Hay que actuar de inmediato y reaccionar ante la gravedad de la situación. Hay que atreverse y dejar atrás lugares comunes.

El Papa Francisco instó a la comunidad internacional a la generosidad y a un compromiso con los países más vulnerables, planteamiento que aplaudimos y reconocemos como una luz en el camino.

Agreguemos a ese noble llamado nuestro reclamo de que cesen las sanciones económicas que impiden que los venezolanos podamos disponer de todos nuestros recursos para dedicarlos con urgencia a cuidar de la vida y de la salud de nuestros compatriotas en esta hora tan apremiante.

Claudio Fermín