Mea culpa

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“El muchacho ignorante e imprudente” pidió perdón como un acto de mea culpa católico, apostólico y romano ¿Muchacho ignorante e imprudente? ¿Perdón? ¡Una muchachada pues! ¡Cosas de chicos! I’m sorry. Al leer las declaraciones del vocalista de la banda musical la primera pregunta que se me vino a la mente fue ¿y qué edad tenía éste cuando cometió lo que él califica como una muchachada? No era tan chico, descubrí, no se trataba de un adolescente que recién exploraba el mundo, pasado de alcohol, a quien en una fiesta del liceo se le fue la mano hacia la entrepierna de una compañerita de clases. Aún así, lava su imagen apelando a una supuesta inmadurez puberta. ¿Qué edad tenían las sobrevivientes cuando el puberto, pasado de veinticinco, en una clara asimetría de poder las violentó? ¿Catorce? ¿Quince, diecisiete años?

El ahora adulto y responsable RockStar se lanza un comunicado, que luego borra de su cuenta de Instagram donde pide perdón, reconociendo la culpabilidad de haber cometido Estupro, como si éste fuese el único delito que cometió; olvidando, además, que el uso de alcohol y drogas son agravantes ¿“Errores del pasado”, “daño que haya podido causar”?

Cuando se trata de violaciones de DDHH no hay errores del pasado, hay delitos punibles, graves, que deben ser investigados por el Estado en una necesaria búsqueda de la verdad, justicia y reparación que restituya los derechos fundamentales vulnerados. Y el daño causado no es como el que sufre alguien que es arrollado en un accidente de tránsito, ese daño al que el RockStar se refiere es tan profundo y doloroso que solo puede ser valorado en su dimensión por quienes han sobrevivido a la violencia sexual. Ese daño tampoco es cosa del pasado, está ahí, supurando como una herida abierta que sólo empezará a sanar cuando haya justicia material, justicia simbólica y justicia psicológica. Años de terapia requieren las niñas, adolescentes y mujeres que han sufrido en carne propia la vulneración de su derecho a consentir, al desarrollo de una libre personalidad y al goce y disfrute de sus derechos sexuales.

“Ahora entiendo que mis errores del pasado son una clara muestra de la sociedad machista que debe terminar de caer” ¿cuál es la siguiente secuencia de este guión? ¿El RockStar arrepentido dando entrevistas de radio, componiendo canciones seudofeministas y luego en primera fila en la movilización Ni Una Menos?

Si de verdad usted está arrepentido y cree fielmente que la sociedad machista debe caer, regrese a su país y póngase a la orden de la justicia venezolana, asuma su responsabilidad ante el MP, afronte el proceso judicial y declárese culpable. Con esto no va a borrar el daño que ha causado y sigue causando a las sobrevivientes, pero sí les ahorrará el doloroso camino que deberá transitar dentro de un orden social que las culpabiliza por lo que usted les hizo. Si el perdón es poder, la pregunta aquí se trata de quién puede hacer qué y ser perdonado por ello”. June Osborne, El cuento de la criada.

Por Gabriela Barradas

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