CARNET DE IDENTIDAD | Romper el embrujo

Hindu Anderi

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“Ojalá pase algo que te borre de pronto, una luz cegadora, un disparo de Nievi…”, bien puede esta letra del poeta y cantor cubano Silvio Rodríguez ser complemento de los textos del libro Exorcizar el terror: el juicio sorprendente e interminable del General Augusto Pinochet, publicado en 2002 por Ariel Dorfman.

«Miles de años después, nadie reconocerá el nombre de Pinochet (cuyo nombre una vez causó terror), y el recuerdo de este dictador será insultante, ofensa u olvidado”, dice el autor como especie de sentencia.

Pinochet, quien asalta el poder con el apoyo de Washington a través de la CIA, tras bombardear La Moneda, donde se encontraba atrincherado el presidente Salvador Allende, y asesinar a miles de chilenos en estadios e instalaciones que sirvieron como campos de concentración, protagonizó una de las más crueles dictaduras del sur del continente. Con el dictador la nación austral vivió largos 17 años de terror.

Otro 17, el de octubre de 1998, en un viaje que realizó a Londres para ser sometido a una cirugía de espalda, Pinochet fue arrestado con orden de un juez español acusado de delitos de genocidio. Ese hecho rompió una especie de embrujo que de alguna manera protegía al criminal, satisfizo inicialmente al martirizado pueblo chileno y a los pueblos que habían esperado la tan anhelada justicia, aunque años después muriera en la comodidad de su casa, teniéndola por cárcel.

No es secreto que tanto el gobierno de Pinochet como el resto de dictaduras del sur y de Centroamérica tuvieron como mentores y aliados a los sionistas, siendo Israel un proveedor importante de armas, entre otros. Israel, un régimen que pareciera ejerce una especie de hechizo que lo sostiene y le permite ejecutar actos de terrorismo abierta e impunemente.

Los cimientos de Israel están en la ocupación de Palestina en 1948. Poco antes de esa fecha a la actual, este ente colonizador ha formado grupos terroristas para ejecutar su larga lista de crímenes como Hagana, Stern, Irgon y Gharra que luego se mimetizaron en los actuales Mossad, Shin Bet y Shabak, “pecados originales” de Menájem Beguín, Simón Pérez, Isaac Shamir y otros. Estas organizaciones han cometido acciones criminales dentro y fuera del territorio ocupado y sin distinción entre civiles inocentes o enemigos.

Masacre de inocentes

Son muchos los asesinatos y tragedias en la historia del régimen sionista. Una pequeña parte incluye: la explosión del hotel King David cometida en 1946 por el grupo “Ethel”. Menájem Beguín que mató a más de 90 personas; la masacre de Deir Yassin, ejecutada en 1948 por el grupo “Lahi” cuyo líder fue Isaac Shamir, autor del asesinato de más de 250 hombres, mujeres y niños; la matanza de las aldeas de Al-Lad y Al-Ramla llevada a cabo en 1948 por el 89° Batallón liderado por Moshé Dayán que asesinó a más de 176 personas.

Las masacres continúan en el oeste de Hebrón, en 1948, de las manos de Moshé Dayán e Isaac Shamir, con un saldo de víctimas fatales entre 700 a mil mujeres, niños y hombres en la peor forma posible. Otro hecho sangriento fue el bombardeo contra la Qibya en Jerusalén Este, en 1953, por parte del ejército israelí liderado por Sharon, en la cual perdieron la vida decenas de personas en las explosiones que destruyeron casas y lugares de culto; la carnicera operación de Sabra y Chatila, en 1982, por parte del ejército israelí liderado por Sharon y con la ayuda de falanges libanesas lideradas por Bashir Gemayel, en la que fueron muertos unos 7 mil civiles, refugiados, libaneses y palestinos inocentes, entre otros.

Asesinato de personalidades

El régimen sionista en su sucio historial registra también asesinatos de personalidades, incluidos líderes palestinos, científicos de diferentes países y sus oponentes en todo el mundo. En los últimos 73 años, los sionistas han llevado a cabo más de 2 mil 700 asesinatos, con un promedio anual de 38 operaciones dentro y fuera de los territorios ocupados, sin distinguir entre un país árabe o no; amigos o enemigos. No se atribuye formalmente la responsabilidad de sus asesinatos extraterritoriales y, por lo general, lo confiesa a través de sus periodistas, escritores y medios de información, casi siempre después de años de ejecutados.

La organización de espionaje del régimen sionista (Mossad) tiene una unidad especial llamada “Kidon” que ha participado en el asesinato de varias personalidades. Entre los asesinados se encuentran científicos nucleares iraníes, un científico sueco y un soldado egipcio. La larga lista de crímenes e injerencia en el Medio Oriente por parte del régimen sionista continúa.

Pero como promete Ariel Dorfman en su libro Exorcizar el terror, la era del terror debe llegar a su fin. El régimen sionista, como todos los regímenes fascistas y de apartheid no escapa de este proceso histórico. El despertar que ha tenido lugar en los territorios ocupados y el fracaso de los vergonzosos acuerdos de Camp David, Oslo, el acuerdo del siglo, etc., muestran que esta tierra ya no puede ser pisoteada e ignorada por el acoso y el robo de derechos de la gente que sufre.

Las intifadas, la resistencia del pueblo de Gaza y la derrota del régimen sionista al atacar esta pequeña parte de Palestina, la derrota en la guerra de 33 días en el Líbano, etc. pueden ser la promesa de romper el embrujo del terror que sigue sumiendo a algunos gobiernos árabes y no les permite defender los derechos del pueblo palestino y sus compatriotas árabes. Con dignas excepciones como por ejemplo Siria o Irán y su Revolución Islámica, que al apoyar a los pueblos oprimidos del mundo, éste último ha podido sacar a la causa palestina del campo de “Camp David”, generando en los sionistas los temores lógicos frente a su posible derrota.

Hindu Anderi | @AnderiHindu